La atención sanitaria en la cárcel de Asturias está "al borde del colapso", según advierte el sindicato CSIF en una carta dirigida a la directora, en la que exige que el Principado asuma la asistencia de los reclusos, tal como se plantea en la Ley 16/2003, de 28 de mayo. CSIF indica que la dirección pretende suplir la falta de médicos con una reasignación de funciones del personal de enfermería, algo que el sindicato asegura que denunciará ante los tribunales. Este personal está "agotado" por la sobrecarga de trabajo y la falta de recursos.

El sindicato denuncia que la propia Administración Autonómica ha reconocido, en una reunión celebrada en el centro en relación a los internos incluidos dentro del Programa Programa de Atención Integral al Enfermo Mental (PAIEM), que no dispone de efectivos suficientes para atender adecuadamente a dichos internos. "Sin psiquiatras del Servicio del Principado ni de la Institución Penitenciaria, es fácil imaginar el camino al que se está abocado", indica CSIF.

El problema no es baladí, ya que, según el sindicato, un 45 por ciento de los reclusos sufre de alguna patología mental. La falta de atención adecuada motiva que "no se puedan detectar problemas ni prevenir brotes, lo que inevitablemente deriva en altercados e incidentes regimentales graves".