Los destituidos, un técnico que cesa de forma provisional y otro que va a jubilarse

El alto cargo de Renfe que ahora deja su puesto ya había dimitido en 2000, tras acudir invitado por una empresa a la final de la Champions

Tren Renfe Feve Cercanías en Cantabria

Tren Renfe Feve Cercanías en Cantabria / LNE

Ramón Díaz

Ramón Díaz

Un técnico a punto de jubilarse es uno los dos cargos intermedios destituidos por su presunta responsabilidad en el escándalo de los trenes de ancho métrico (antigua Feve) encargados en 2020 a CAF y cuyas medidas eran incompatibles con las de los túneles existentes en las líneas de Asturias y Cantabria. El cesado por Renfe está a apenas unas semanas de la jubilación, según fuentes del Ministerio de Transportes, que no descarta más medidas disciplinarias. A los dos cesados los considera responsables del error que ha supuesto un retraso adicional de entre dos y tres años en la entrega de las 31 unidades encargadas, que junto con seis trenes alpinos para una línea de cercanías de Madrid, supusieron un contrato de 258 millones de euros.

El primero de los cesados ocupaba en la actualidad un cargo de segundo nivel en el departamento de Gestión de Material en la Dirección Técnica y de Operaciones, pero era gerente de Área de Gestión de Material de Renfe Viajeros en el momento de la gestación del proyecto fallido de trenes de vía estrecha. Ejerció diversos cargos vinculados al área técnica y de material durante toda su carrera en la operadora pública. En 2014 fue nombrado gerente de Área de Material de Media Distancia y Cercanías, puesto desde el que pasó ese mismo año a dirigir el área de Gestión de la Flota de Renfe Viajeros.

Cuando en junio de 2020 el consejo de administración de Renfe adjudicó a CAF la fabricación de los trenes, tras un proceso de licitación que, según la operadora, se vio "afectado por la pandemia de covid-19", el ahora cesado era gerente de Área de Gestión de Material de Renfe Viajeros. El cese de este técnico de Renfe fue firmado el pasado lunes por el presidente de la operadora, Isaías Táboas, que no descarta nuevas medidas disciplinarias, como se desprende del comunicado emitido entonces: "Renfe colaborará con absoluta transparencia en la auditoría del Mitma y valorará sus conclusiones para proceder a los ajustes organizativos de carácter definitivo que se recomienden".

Según han indicado a LA NUEVA ESPAÑA las fuentes consultadas en Transportes, este técnico ya estuvo implicado en otro escándalo hace 23 años. Fue uno de los cinco directivos de Renfe que dimitieron de su cargo, en su caso como gerente de Material y Medios de la Unidad de Negocio de Regionales, tras descubrirse que asistieron a la final de la Champions entre el Real Madrid y el Valencia, en París el 24 de mayo de 2000, invitados por Alstom, multinacional francesa que fabrica trenes y barcos.

Alstom fletó un jet privado en el que viajaron los cinco directivos, que se alojaron en un hotel parisino próximo al estadio de fútbol de Saint Denis. La invitación incluyó el vuelo de ida y vuelta, la cena, el alojamiento y el desayuno. La corporación gala negó entonces cualquier "anormalidad" en la invitación y cualquier vinculación directa de los cinco dimisionarios con un concurso de alta velocidad ferroviaria en el que estaban en juego 667 millones de euros. Todos ellos, pese a considerarse "cabezas de turco", renunciaron voluntariamente a sus cargos "para no dañar la imagen de la empresa".

Las dimisiones habían sido exigidas por el entonces ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, por "conducta irregular". Alstom ya se había visto salpicada dos años antes en un escándalo relacionado con supuestas comisiones ilegales destapadas durante la investigación del "caso Filesa", que tomó el nombre de una de las empresas a través de las cuales se financió ilegalmente el PSOE con más de 1.200 millones de pesetas (algo mas de 7 millones de euros) durante la construcción de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, en los primeros años ochenta del siglo pasado.

El segundo cesado el lunes, en su caso por la presidenta del Adif, María Luisa Domínguez, lo fue "de manera preventiva", a la espera del resultado de la auditoría anunciada por la Ministra. El cesado ocupaba el cargo de jefe de Inspección y Tecnología de Vía. "Esta decisión permitirá la participación de otra persona en el grupo de trabajo que se va a crear en el seno del Mitma para cerrar con celeridad el diseño del tren licitado por Renfe, mientras se realiza la auditoría", explicó tras el cese Adif, que al igual que Renfe, tampoco descarta medidas disciplinarias.

Suscríbete para seguir leyendo