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Acompañamiento y atención, con recursos y de forma altruista

"Para la Fundación Caja Rural de Asturias establecer un compromiso con los valores de la comunidad forma parte de nuestra misión", dice Fernando Martínez, presidente de la entidad

Otro momento del programa de animación hospitalaria que Caja Rural de Asturias desarrolla con Cruz Roja.

Otro momento del programa de animación hospitalaria que Caja Rural de Asturias desarrolla con Cruz Roja. / M.S.

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M.S.

Oviedo

Caja Rural de Asturias, a través de su Fundación, destina cada año numerosos recursos para apoyar a los colectivos más vulnerables, en pro de una sociedad más humana, justa y solidaria. Una de las iniciativas es el Programa de acompañamiento hospitalario en el HUCA, destinado a mayores y personas con discapacidad dependiente, orientado a humanizar la atención sanitaria. De nuevo fue necesario amoldarse a las restricciones, limitando y reorientando la actuación durante el año. Aun así, en 2020 fue posible dar servicio a 18 pacientes, lo que se traduce en 296 horas de atención.

Programa de animación hospitalaria con Cruz Roja.

Programa de animación hospitalaria con Cruz Roja. / M.S.

Por otra parte, la entidad dio apoyo al programa de asistencia personal en hogares, también mermado durante los meses de pandemia. Para COCEMFE este tipo de asistencia es la más adecuada para promover la independencia y reducir la discriminación de las personas con discapacidad.

En esta edición fueron 24 las beneficiarias en Gijón, Oviedo y Avilés, atendidas por 5 trabajadores de atención directa. En todos los casos se reforzó su autonomía, además de mejorar la calidad de vida del entorno familiar. Cuando no fue posible reunirse Caja Rural siguió estando cerca, de las entidades ocupadas de cuidar de aquellos a los que golpean más duramente todas las crisis.

Cuando tampoco fue posible formalizar el encuentro entre Caja Rural de Asturias y los responsables de las distintas organizaciones asturianas con las que colaboran eso no impidió mantener la aportación para sostener sus programas y proyectos. Una cantidad de 75.000 euros fueron destinados a Cáritas Asturias, Fundación Banco de Alimentos, Asociación Gijonesa de Caridad, Cocina Económica de Oviedo y Asociación Mierense de la Cocina Solidaria (Amicos). Cada entidad, desde su ámbito de actuación, conoce y atiende las necesidades de miles de familias. Sus responsables palpan el día a día de Asturias. Participamos de su preocupación activa. En este año marcado por la crisis, más que nunca.

La Fundación Caja Rural de Asturias también establece un compromiso con los valores de nuestra comunidad forma parte de nuestra misión. Los proyectos de asistencia social directa dirigidos a entidades que trabajan con los colectivos más vulnerables ocupan más de 15% del presupuesto anual de la Fundación", asegura Fernando Martínez Rodríguez, presidente de la Fundación Caja Rural de Asturias. "Nuestro compromiso con Asturias implica, como no podría ser de otra forma, la lucha contra la exclusión social. Ponemos, en la medida de nuestras posibilidades, los recursos monetarios y tecnológicos al servicio de las necesidades que nos trasladan las organizaciones que trabajan con los más vulnerables porque nuestro propósito es contribuir de forma activa a hacer de nuestra tierra un lugar mejor", añade el presidente.

Aunque la situación sanitaria no lo puso fácil, el voluntariado de Cruz Roja Juventud que presta servicio en el Programa de Animación Hospitalaria se mantuvo en su puesto. Se trataba de combatir el aislamiento que la pandemia provocó en quienes ya sufren un radical cambio en su situación vital: los jóvenes pacientes del HUCA y sus familias.

¿Cómo darles un respiro cumpliendo con las exigencias que conlleva la alerta sanitaria? El voluntariado consiguió su objetivo: atender una media de 600 niños y niñas entre los 3 y los 14 años de edad. El colectivo creó packs individualizados de actividad con material escolar, juegos de mesa, pasatiempos…), a los que se añadían las actividades por videollamada tres días a la semana. En estos tiempos duros Cruz Roja fue la única entidad que facilitó formación y acompañamiento continuado a los hospitalizados más jóvenes. Una labor que se sigue seguimos apoyando. Otro programa de Cruz Roja de Asturias que cuenta con respaldo es el que define itinerarios laborales para personas de difícil inserción. Cada caso es diferente (personas con discapacidad, parados de larga duración, mayores de 45, inmigrantes, víctimas de violencia machista) y requiere información, orientación y acompañamiento a medida.

Para aquellas personas que no participan del proyecto, existe el Punto de Información Laboral Básica, que pone al día sobre recursos laborales y puede ser el paso previo a su incorporación al programa.

En 2020 participaron en el programa, que se desarrolla en las asambleas locales de Siero y Langreo, 188 personas. Cada una es acogida, orientada, acompañada y formada, previamente a la intermediación con las empresas y, llegado el caso, su inserción laboral. En total, durante el pasado año 46 participantes se insertaron en el mundo laboral, dos más que en 2019, 6 más que en 2018.

Una vez completado el proceso, el programa ofrece seguimiento al trabajador, prorrogando su itinerario. Varios proyectos nos llevaron también en 2020 fuera de Asturias. Volvimos a Benin, uno de los países africanos con los que el Principado mantiene lazos de colaboración.

Christine Sagui, una joven de familia campesina criada en la comuna rural de Bembereké, al norte del país, quería estudiar una carrera y llegar a ser periodista deportiva, algo complicado en sus circunstancias. Colaborando con la ONG Solidaridad con Benín, pusimos en marcha el proyecto para que Christine pudiera acceder a los estudios correspondientes y obtener licenciatura y máster. Cambiar su realidad supondrá también dar esperanzas e impulso a muchas mujeres de Benín que aspiran a ampliar su horizonte vital.

La miel de brezo asturiana volvió a viajar este año a los campamentos de refugiados en pleno desierto del Sáhara.

La Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui volvió a contar con nuestra ayuda para que este alimento contribuyera a mejorar la calidad de vida de tantas familias en tierra de nadie.

Pese a las restricciones, el convoy con 24 toneladas de alimentos y material sanitario y educativo pudo llegar a su destino formando parte de una gran caravana solidaria. También está en marcha el proyecto que a través de AVIMUN (Amigos Viajeros del Mundo) llegó a Gambia para colaborar con Asturies por África en este país, uno de los más pobres del mundo.

En el centro de Medina Sering Mass ya se han iniciado los trabajos para mejorar las instalaciones, abrir un pozo de agua que abastezca al complejo y garantice la energía mediante paneles solares.

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