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Setenta y dos horas en las que las llamas, la mayoría provocadas, cercaron la región

La quema que se desbocó en Tineo y Valdés fue aprovechada por incendiarios parar generar el caos, declarándose hasta 135 focos simultáneos

Setenta y dos horas en las que las llamas, la mayoría provocadas, cercaron la región

Setenta y dos horas en las que las llamas, la mayoría provocadas, cercaron la región

Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Oviedo

Entre el 29 de marzo y el 1 de abril, el fuego cercó la región y obligó a desalojar a unas 400 personas, algo que no se había producido desde los fatídicos incendios de octubre de 2017. Fueron 72 horas en las que los servicios de extinción se vieron superados por unas condiciones meteorológicas infernales, por lo que tuvieron que emplearse en la defensa de las casas y las propiedades. Se llegaron a registrar 135 incendios simultáneos. El incendio que causó los mayores daños, el que se inició en Foyedo (Tineo) y que luego saltó a Valdés, arrasando una amplia franja del concejo hasta la costa, tuvo como origen una quema ilegal en una zona incidentes recurrentes de este tipo.

Según el gerente del SEPA, Óscar Rodríguez, el incendio, que está siendo investigado por la BRIPA, "casi con total seguridad tuvo su origen en la tarde-noche del día 27 de marzo de 2023, cuando se calcinaron aproximadamente unas 15 hectáreas de monte raso y restos de corta". Este incendio, añadió, se dio por extinguido a lo largo del día 28, tras las pertinentes labores de remate y riego del perímetro por parte de los Bomberos del SEPA y la BRIF Tineo.

Manuel Villaverde y Oliver Fernández vigilan la evolución de las llamas en Foyedo (Tineo). | Ángel González

DÍA 29: Manuel Villaverde y Oliver Fernández vigilan la evolución de las llamas en Foyedo (Tineo). | Ángel González / Ángel González

Los bomberos de Tineo solicitaron que la Guardería pasase a revisarlo al día siguiente por la mañana. Según consta en el parte del 112, el incendio fue revisado el día 29 a las 11,37 horas por un guarda forestal que indicó que el incendio se podía dar por extinguido.

En ese momento, los Bomberos trataban de apagar un fuego iniciado en Lavadoira, en el límite de Tineo y Allande. El fuerte viento obligó a los bomberos a alejarse, debido al riesgo que corrían de verse envueltos por las llamas. Una columna de humo descomunal pudo verse a kilómetros de distancia, y las llamas avanzaron sin tregua, teniendo los vecinos que echar mano de las cubas para que no se quemasen las casas y las cuadras.

Justo en ese momento, a las 16,59 horas, los vecinos del pueblo de Foyedo llamaron para comunicar que de nuevo había un incendio. Solo hay dos posibilidades, que se reavivase, o que volviesen a darle fuego, algo realmente criminal dadas las condiciones de viento del Sur.

Densa humareda y llamas desde la parroquia de Aristébano. | Miki López

DÍA 30: Densa humareda y llamas desde la parroquia de Aristébano. / Miki López

"Una vez estudiada la zona y tras conversaciones con testigos oculares, quedó patente que, debido al fuerte viento registrado en la zona, hubo un salto de pavesas de unos 250 metros, lo que facilitó que el incendio prosperase desde la base de la ladera anexa hasta su parte alta, facilitando su expansión debido a la gran carga y continuidad de combustible así como por un fuerte viento", explica el gerente del SEPA.

Óscar Rodríguez quiso dejar claro que el dispositivo se reforzó con efectivos de descanso desde el día 23 de marzo. "Por ello, es necesario desmentir que los refuerzos se iniciasen el día 29. Además, al tener en cuenta la meteorología prevista para los días del incendio, también se solicitó el apoyo de medios adicionales de la Administración central (UME y MITERD) el día 29", indicó Rodríguez. Con ello desmiente las afirmaciones de la portavoz del comité de huelga de los Bomberos, Nati Corte.

El día 30 amaneció con 97 fuegos. Se pidió ayuda a la UME, que desplazó un centenar de militares. Los desalojos en Valdés comenzaron esa misma noche, con el viento lanzando pavesas furiosamente a kilómetros de distancia. También en El Naranco, donde hubo que sacar de sus casas a 65 vecinos. A las diez de la mañana del 31 de marzo se registraban hasta 121 incendios. El fuego había obligado a cortar la Autovía del Cantábrico (A-8) en ambos sentidos en Cadavedo (Valdés), la nacional de Galicia (N-634) entre los kilómetros 492 y 592 en Trevías (Valdés), la nacional de la costa (N-632) entre Ballota y Barcia (Valdés) y varias carreteras secundarias, cortando la comunicación por la costa, con cientos de afectados en pleno Viernes Santo.

Los bomberos luchan contra el fuego en La Venta. | Luisma Murias

DÍA 31: Los bomberos luchan contra el fuego en La Venta. / Luisma Murias

Fuera de capacidad

Según el SEPA, ese día 31 cuando, debido a la situación meteorológica de fuertes vientos mantenidos, con rachas superiores a los 100 kilómetros por hora, los medios aéreos movilizados para la emergencia (3 helicópteros de Bomberos de Asturias, 3 helicópteros del MITERD y 2 hidroaviones) no pudieron despegar. En ese momento, el dispositivo quedó fuera de capacidad de extinción, por lo que el comité de dirección decidió establecer una estrategia defensiva de protección de la población.

Según Rodríguez, en el gran incendio de Foyedo-Valdés se detectaron hasta cuatro focos adyacentes simultáneos al incendio, pero en algunos casos con hasta 14 kilómetros de distancia de la cabeza. Entre otros puntos, un foco al otro lado del río Esva y de la N-634, a la altura de Ranón, y otro en San Cristóbal, al norte de la Autovía A-8.

Rodríguez reivindicó la notable colaboración de las empresas forestales en todos los incendios de consideración que se produjeron en este episodio de simultaneidad de fuegos. "Para ello se realizaron contratos de emergencia de acuerdo con condiciones pactadas previamente. La contratación se hizo extensiva a medios de maquinaria pesada", dijo. No sería cierto, por tanto, que se haya prescindido de las cuadrillas de las empresas forestales, como sostiene el comité de huelga de Bomberos.

Incendios provocados

"Esta emergencia se produjo en un contexto de incendios múltiples a lo largo de toda la región y con patrones que hasta ahora no eran habituales. Este fue el caso, por ejemplo, de los incendios del Naranco, con 10 o12 focos de inicio, en el que hubo reincidencia este pasado sábado con otros dos focos en el oeste, en el pueblo de Lubrió. Otro claro ejemplo se dio en el acuartelamiento militar Cabo Noval, en la zona de la Barganiza, en Siero, con dos focos", aseguró el gerente del SEPA.

Vecinos refrescando el terreno en Fontoria (Valdés). | Luisma Murias

DÍA 1: Vecinos refrescando el terreno en Fontoria (Valdés). / Juan Plaza

El mismo patrón volvió a plantearse el pasado fin de semana. "En el incendio ocurrido en Soto de Las Regueras, los vecinos informaron de cuatro focos y, durante la noche del pasado sábado, se recibieron varios avisos, uno de ellos en Onís a la una de la madrugada, donde alertaban al 112, tras ver a dos jóvenes prender fuego en el arcén, en el kilómetro trece de la carretera AS-114; uno llevaba capucha amarilla y el otro roja. Poco después, sobre las dos de la madrugada, se recibió otro aviso –en este caso, en Salas– en el que informaban de varias personas con linternas prendiendo desde Salas hacia el Viso, en la zona de San Martín", añadió.

Hay más. El pasado día 10, por la tarde, en La Paranza (Siero), "también hubo dos focos de inicio". Y este mismo martes, en La Camocha, en Gijón, se vio prender fuego "a un hombre mayor". "Lo que sí parece claro es que en muchos de estos incendios hay una clara intencionalidad de hacer el mayor daño posible y de dificultar las labores de extinción. Salvo el gran incendio de Foyedo-Valdés, que se inició en una zona reincidente de incendios forestales y que en su comienzo podría tener intencionalidad de creación de pastos, los demás no tienen el patrón clásico de limpieza y creación de pastos", constató Rodríguez.

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