Recuerdo de la Fundación a Emilio Barbón tras veinte años sin él

La entidad, desde Laviana, fomenta los valores de la democracia cívica, la cultura, la solidaridad y los avances sociales, actuando desde lo local con clara orientación global

Manolita Castañón, viuda de Emilio Barbón, deposita un ramo de flores en su tumba, en el primer aniversario de su fallecimiento |  | FOTO JOSÉ LUIS

Manolita Castañón, viuda de Emilio Barbón, deposita un ramo de flores en su tumba, en el primer aniversario de su fallecimiento | | FOTO JOSÉ LUIS / A.A.

A.A.

Un sábado, 14 de junio de 2003, murió Emilio Barbón en Laviana. Su fallecimiento dejaba tras de sí el recuerdo de una vida plena, entregada a los demás, con una gran actividad profesional, política y sindical, reconocida en los más diversos ámbitos. Así lo atestiguó su propio entierro, que, haciendo honor al tópico, se convirtió en una auténtica manifestación de duelo.

Recuerdo de la Fundación a Emilio Barbón tras veinte años sin él

Recuerdo de la Fundación a Emilio Barbón tras veinte años sin él / A.A.

Meses más tarde, a finales de noviembre de 2003 y a instancias de su sobrino, José Vicente Barbón, y de su albacea, Tomás Fernández Antuña, se constituyó la Fundación Emilio Barbón, una organización privada, sin ánimo de lucro, que, en la línea del pensamiento de Emilio Barbón, tiene la visión de un mundo que dé soluciones efectivas y sostenibles a los problemas sociales y en la que cada ser humano trabaje bajo comportamientos éticos.

La Fundación Emilio Barbón desarrolla sus trabajos y actividades para fomentar y promover los valores de la democracia cívica, la cultura, la solidaridad y los avances sociales, actuando desde el ámbito local con clara orientación y proyección global.

Para ello, entre otras actividades, convoca anualmente un premio, que subraya su compromiso ciudadano con la sociedad, y que tiene como objetivo el reconocer a aquellas personas físicas o jurídicas que hayan destacado por una actividad que suponga un avance o aportación en el ámbito social, en cualquier territorio: municipal, autonómico, nacional e internacional. En estos veinte años de andadura del Premio Emilio Barbón se han destacado entidades como el Banco de Alimentos, el Sanatorio Marítimo o la Fundación Vinjoy y personalidades como los Padres de la Constitución o el jesuita Kike Figaredo, por no citar sino una breve muestra del espíritu solidario del Premio.

Además de este Premio, que viene a ser el mascarón de proa de la actividad anual de la Fundación Emilio Barbón, programa otra serie de actividades culturales, como la edición y presentación de libros o la edición de un Boletín anual que recoge artículos de distintas procedencias y autorías insertos en el ámbito social y cultural de Asturias.