EL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN EN ASTURIAS

Cortina y Mallo, la tradición y la sostenibilidad tienen premio

La empresa familiar gijonesa basada en la diversificación de activos inmobiliarios se alza con la "Plomada de Plata" de Asprocon

L. L.

El diseño y la sostenibilidad tienen premio. Así lo dictó el sector de la construcción el pasado jueves 14 de diciembre al conceder a la empresa gijonesa Cortina y Mallo la "Plomada de Plata".

Un galardón que otorga cada dos años la Confederación Asturiana de la Construcción Asprocon, como reconocimiento a las mejores fachadas de nueva construcción y mejor rehabilitadas en Asturias.

El edificio que ha hecho a esta empresa valedora del premio es el número 250 de la calle Jenaro Suárez Prendes, en Gijón, diseñado por los arquitectos Juan Ramón de la Ballina y Alejandro Canal y cuya fachada fue considerada la mejor rehabilitada o de nueva construcción de promoción privada en un edificio de viviendas sujeto a algún tipo de protección oficial. "Es un espaldarazo a la empresa. Ya habíamos ganado una "Plomada de Plata" en 1990 y esta vez, es un reconocimiento a la segunda generación de la empresa familiar, a toda una trayectoria, a unas ideas nuevas enfocadas en un diseño eficiente y sostenible", indica Alfonso Cortina, gerente de la empresa.

Precisamente, estos tres valores unidos a la calidad de los materiales y al gusto por el detalle y los cuidados acabados son para la constructora parte de los méritos hechos para lograr el galardón. "Han valorado el enorme esfuerzo que hemos hecho y eso siempre se agradece", señala.

Y es que, según indican desde Cortina y Mallo, el futuro del sector parece encaminar sus pasos en esa línea, en una mezcla de eficiencia sin dejar de lado la faceta más vanguardista. "Esto demuestra que se pueden hacer proyectos de diseño, bien ejecutados y acompañados de sostenibilidad. No son conceptos reñidos, sino complementarios y una de las demandas de los clientes finales", cuenta Alfonso Cortina.

A pocos días que 2023 llegue a su fin, toca hacer balance. En este caso, no solo cierran con un premio, también con un resultado "muy positivo en general. Ha sido un curso muy bueno para nosotros y para el sector. Estamos viviendo años muy positivos en ventas y lanzamiento de proyectos y creemos que va continuar la tendencia. Desde la pandemia en adelante, hemos notado que el sector atraviesa un momento importante".

Parte de ese éxito se debe, en palabras de su gerente, a no renunciar a sus valores, esos que conservan desde su fundación en 1982, pero abrazando las bondades de la innovación. "Nuestro trabajo siempre ha estado marcado por los buenos acabados y un trato personal con el cliente. Hemos continuado esa política y hemos incorporado proyectos más modernos para adaptarnos a los nuevos tiempos", cuenta Cortina.

Para estar al servicio del cliente hay que conocerlo bien. En el caso de quien solicita los servicios de Cortina y Mallo, lo hace con el objetivo de trabajar "con una firma solvente de confianza, que los va a acompañar durante todo el proceso, desde el inicio de la obra o de la comercialización hasta la entrega de llaves".

Con un legado que los avala, los retos que plantea el futuro se afrontan "en la misma línea de siempre. Tenemos otro proyecto de 27 viviendas en el área residencial de Nuevo Roces, Gijón, de Vivienda de Protección Autonómica (VPA), el edificio Aral y otro de vivienda libre que aún estamos concretando", dice Cortina.

Cuidar los detalles como sello de identidad

Empezaron su andadura en 1982 y si algo han mantenido a lo largo de estos años es "el cuidado de los detalles de cada proyecto, de cada zona común, esos entresijos que, a priori, no se ven y que afloran una vez se acaba el proyecto. Cuando todo va en una misma dirección se nota y marca la diferencia", subraya Cortina. Trabajar en tres áreas de negocio como son la construcción, la promoción inmobiliaria y la inmobiliaria en sí también suma. Cómo expertos del sector, señalan que "nos ofrece una visión global del escenario que podemos transmitir al cliente", dice el gerente, quien añade que para aquellos que estén pensado en hacerse con una vivienda, lo que hay que tener en cuenta es "la firma, la empresa en la que vas a confiar debe ser solvente, capaz de realizar el proyecto sin problemas y valorar el producto en sí, que vaya en la línea de calidad, de trato personalizado y cercano con el cliente", indica. Esta impronta es la que han dejado ver en uno de sus últimos proyectos, las 27 viviendas del edificio Aral en Nuevo Roces, Gijón. Unas viviendas de Protección Autonómica (VPA) que incluyen terraza, 1,2 y 3 habitaciones con garaje y trastero. "Ya lo estamos comercializando y tenemos el 50% vendido. Además, tenemos otro proyecto entre manos, a falta de concretar también en la zona residencial de Roces", recuerda Cortina. Al futuro solo le piden una cosa, "que se mantenga el ritmo de crecimiento del sector, apostando por la sostenibilidad, eficiencia y digitalización ".