Larraínzar, un asiduo al verano asturiano: así eran sus vacaciones en la región de la que siempre estaba pendiente

Ricardo Larraínzar disfrutaba de las vacaciones en San Juan de la Arena, fue socio del club náutico de San Esteban y navegaba y pescaba en el Cantábrico a bordo del "Riky"

Ricardo Larraínzar navegando frente a San Juan de la Arena.

Ricardo Larraínzar navegando frente a San Juan de la Arena. / LNE

Ricardo Larraínzar solo estuvo un año y unos meses como gobernador civil de Asturias, desde julio de 1981 a octubre de 1982, antes de regresar a Madrid para iniciar una exitosa etapa en la empresa privada, pero jamás perdió su vinculación con la región y su cariño al Principdo. Fue un asiduo a los veranos en Asturias y un habitual de San Juan de la Arena, donde tenía una segunda residencia. Su relación con esta localidad de Soto del Barco, en la desembocadura del Nalón, venía precedida además por un motivo familiar, ya que una de sus hermanas era ya veraneante de esta localidad en los años ochenta. "Le gustaba mucho pasar los veranos en Asturias y pescar y salir con el barco. Le tenía un cariño tremendo a esas estancias en la región", explica uno de sus hijos, Enrique Larraínzar, casado con una asturiana.

"Íbamos mucho por las playas cercanas a Cudillero y a mi padre le encantaba", explica su hijo. La rutina de Larraínzar en Asturias era germánica. Para él, el verano empezaba el 16 de julio con las fiestas de El Carmen, en San Esteban (Muros de Nalón), el pueblo que se sitúa enfrente de San Juan de la Arena, separado por la ría. Desde ese día, Larraínzar no se movía de Asturias hasta el final de verano. En el puerto de San Esteban tuvo durante muchos años atracado un barco, el "Riki", con el que salía a pescar y a disfrutar del Cantábrico. Durante muchos años fue socio del Club Náutico de San Esteban, donde guardan un gran recuerdo de él. "Era una persona sociable y amable que siempre se mostraba muy atento", explican en la institución náutica. En San Esteban también hizo muchos amigos y dejó huella.

Un asiduo al verano asturiano

Larraínzar, con Serafín Abilio en el castillo de Anleo (Navia). / LNE

Desde el Bajo Nalón, Larraínzar desplegaba una intensa vida social en Asturias. "Era muy sociable y le encantaba estar con sus amigos". Uno de ellos fue el recientemente fallecido Serafín Abilio, que fue secretario general de UCD en Asturias. Gran aficionado taurino, Larraínzar era un asiduo a la feria taurina de Begoña, en Gijón. El navarro transmitió el amor por Asturias a sus hijos, que son cuatro: Ricardo, Enrique, Arturo y María; y a sus nueve nietos. Su hijo mayor, por ejemplo, se sacó el título de capitán de barco en Asturias.

Un asiduo al verano asturiano

Por la izquierda, Larraínzar, Rafael Fernández (entonces presidente del Principado) y Bernardo Fernández (consejero de Presidencia), en Covadonga en 1982. / LNE

No se acaban ahí los ejemplos que demuestran que su vinculación con la región no decayó. Uno de sus nietos Miguel, de 16 años e hijo de Enrique, en honor a su abuelo donó en 2022 al Real Oviedo una bandeja de la Federación Argelina de Fútbol que fue elaborada con motivo del Mundial 82, que tuvo lugar en España. Oviedo fue una de las sedes y Argelia jugó ante Chile en el viejo Tartiere, durante la etapa de Larraínzar como gobernador civil, que tenía la bandeja en su poder y se la dio a su nieto para que la entregase al club.

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