Así se van a usar drones e inteligencia artificial para acabar con las velutinas

Una tecnología pionera desarrollada por el Centro de la Madera (Cetemas) junto con los productores y el Principado hará un modelo predictivo de expansión de la plaga y optimizará la localización aérea de los nidos

Así se van a usar drones e inteligencia artificial para acabar con las velutinas

Así se van a usar drones e inteligencia artificial para acabar con las velutinas / LNE

Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

La avispa asiática («Vespa velutina») se ha convertido en una auténtica amenaza biológica para los ecosistemas naturales de Asturias. Su impacto sobre los panales de abejas, de las que se alimenta con voracidad, es demoledor, con el subsiguiente y catastrófico efecto sobre la polinización. Salvo el hombre, la velutina no tiene ningún depredador que frene su expansión. Pero ahora quizá haya encontrado un enemigo volador a su altura: drones «armados» con inteligencia artificial. Una alianza entre los productores integrados en Promiel, la empresa pública Serpa y el Centro Tecnológico y Forestal de la Madera (Cetemas) ha comenzado a desarrollar una tecnología pionera en este campo para hacer un mapa predictivo de la expansión de esta especie invasora por Asturias y, también, para dotar a los drones de un sistema de visión especialmente entrenado con inteligencia artificial (IA) para localizar nidos de velutinas que pasen desapercibidos a simple vista o que se encuentren en lugares de riesgo o inaccesibles para la observación humana. El proyecto, que comenzó ya en 2023, se desarrollará hasta 2025.

Las especies invasoras –como la velutina– son la segunda causa de la pérdida de biodiversidad a escala planetaria, después de la alteración y destrucción de hábitats naturales. En Asturias también se está haciendo notar el impacto del avispón asiático, que pone en riesgo la salud pública y, directamente, la economía de la producción de miel, uno de los productos más reconocidos y con mejores perspectivas de expansión del sector agroalimentario regional.

La velutina se detectó por primera vez en España en el año 2010, en Navarra. La subespecie que se está expandiendo en el país, de la docena que existen en esta especie, es la «Vespa velutina nigrithorax». Los primeros ejemplares en Asturias se detectaron cuatro años después, en el occidente de la región. Procedían de un foco detectado en Galicia. Dos años después aparecieron en la comarca oriental asturiana. En 2018 se había extendido por todo el Principado. Desde entonces, la lucha de la Administración regional y de los productores de miel ha sido constante contra esta enemiga de origen asiático. Según los datos del Principado, en 2022 (último año del que se aportan datos completos) se instalaron 7.962 trampas y se eliminaron 92.081 reinas. En 2023, según los datos recopilados hasta mayo, se habían colocado 5.603 trampas y eliminado 85.289 reinas y 17.237 obreras.

Digamos que toda esa tarea se desarrolló hasta la fecha «a mano». Pero a partir de ahora, la lucha contra la velutina comienza a disputarse «a máquina», con ayuda de las nuevas tecnologías. El proyecto «Velutina GO» tiene varios objetivos: uno es trazar un mapa detallado, con la ayuda de imágenes satelitales y otras tomadas por dron, para definir la presencia de nidos de velutina en Asturias. Al tiempo se tomarán otros datos relativos no solo a la ubicación –también climáticos o de las características del nido– de cara a desarrollar «un modelo predictivo sobre la distribución potencial y la expansión que puede tener (la invasión de la avispa asiática)», explica Covadonga Prendes, ingeniera forestal y técnico del área de Geomática del Cetemas, que se encarga de ese proyecto encabezado por Elena Canga, coordinadora del área.

Además, con el apoyo de las empresas Esdronia y Spectral Geo, están haciendo vuelos de dron dotados con sensores multiespectrales (RGB, LiDAR y térmicos) para tomar imágenes de distintos tipos a fin de determinar cuál de ellos se ajusta mejor para la detección automática de los nidos y entrenar con esas imágenes a una IA para que, mediante un sistema de visión artificial, los drones puedan localizar automáticamente los nidos de velutina.

Si el Cetemas, el centro tecnológico con sede en Carbayín Bajo (Siero), hará el desarrollo tecnológico, la empresa pública Serpa aporta su servicio sobre el terreno pues, en la actualidad, son los encargados de gestionar el Centro de Alerta y Control de Plagas y Especies Invasoras de la Consejería de Medio Rural. Para animar a la colaboración ciudadana, clave en la localización de nidos, el Principado ha puesto en marcha una web y una aplicación para el móvil, cuyo funcionamiento se puede consultar en la dirección www.avisap.es.

Por su parte, la asociación Promiel, que cuenta con más de 70 socios que en total gestionan 20.000 colmenas, «representa los intereses y necesidades del sector apícola, crucial para entender y combatir los impactos de la especie ‘Vespa velutina’». Todo este proyecto para llevar las nuevas tecnologías digitales a los nuevos desafíos ambientales está financiado por el fondo europeo Feader, el Principado y el Ministerio de Agricultura.

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