El HUCA cumple diez años

Comida, electricidad, climatización, traslados, facturas, limpieza: así trabajan los "invisibles" del HUCA

El hospital tiene 7.000 empleados de 52 categorías distintas

"Soy licenciada en Químicas, pero me siento realizada como celadora porque aporto algo importante", afirma Mónica Sánchez

De izquierda a derecha, Joaquín Fernández García, Carmen Maroto Fernández, Alberto de la Roz Llano, María Jesús Amaro Martín, Dolores García de Miguel, Alejandra López García, José Antonio Alonso Tuya, Rosa María Fuertes Álvarez, Daniel Riera Pascual, Mónica Sánchez Cárcaba y José Antonio González Rodríguez, en una de las galerías que dan al atrio del HUCA.

De izquierda a derecha, Joaquín Fernández García, Carmen Maroto Fernández, Alberto de la Roz Llano, María Jesús Amaro Martín, Dolores García de Miguel, Alejandra López García, José Antonio Alonso Tuya, Rosa María Fuertes Álvarez, Daniel Riera Pascual, Mónica Sánchez Cárcaba y José Antonio González Rodríguez, en una de las galerías que dan al atrio del HUCA. / Fernando Rodríguez

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

No operan, no anestesian, no pasan consulta, no extraen sangre, no dan la medicación...

Pero se encargan de preparar la comida de los pacientes; de trasladarlos de un lugar a otro; de que el quirófano siempre tenga suministro eléctrico; de que la resonancia funcione; de que trabajadores, enfermos y familiares no se congelen en invierno ni se asen en verano; de reparar cualquier avería; de solicitar y recibir los suministros que cada servicio precisa...

Son los trabajadores del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) que no suelen llevar bata blanca. Un conjunto de profesionales muy diversos. Baste decir que el complejo sanitario ovetense tiene en su plantilla actual casi 7.000 trabajadores (el pasado lunes eran exactamente 6.928, lo que lo convierte en el mayor centro laboral de Asturias) de 52 categorías distintas, y que el movimiento que tiene lugar en el HUCA viene a equivaler, en muchos aspectos, al de una ciudad de unos 15.000 habitantes.

Pasen y conozcan a algunos de los trabajadores y trabajadoras más "invisibles" del HUCA. Observará que muchos de ellos proclaman el "orgullo" por las tareas que han de realizar y enfatizan su "vocación" para llevarla adelante con una voluntad nítida de servicio público. Y que tienen grabadas en sus memorias las experiencias del covid-19: "En la pandemia vivimos situaciones muy duras; era terrible ver que pacientes con los que habías estado el día anterior, llegabas y se habían muerto".

Daniel Riera Pascual, ingeniero técnico en el servicio de Ingeniería y Mantenimiento

"Soy el responsable de la sección de fluidos e instalaciones térmicas del HUCA. Llevamos la gestión, explotación y mantenimiento de todo el sistema de producción de frío, enfriadoras, calderas, redes de saneamiento, transporte de agua y fluidos. Nuestro cometido es que el hospital esté en las mejores condiciones ambientales, de calor, frío, humedad... En definitiva, intentar que la gente esté lo más a gusto posible y siempre dentro de las normativas que nos pide la Administración. ¿Lo más complicado? La gestión del frío en verano, sobre todo debido al cambio climático que estamos viviendo".

Joaquín Fernández García, administrativo de la Dirección Económica y de Profesionales

"Llevo la gestión de los recursos económicos y de los profesionales del hospital. Tramito todo el tema de registros, correo electrónico... Llevo aquí 34 años y creo que tengo bastante bien asumida mi tarea. Como secretario de la Dirección, tengo un cometido organizativo. He trabajado en otros ámbitos y aquí es donde mejor estoy".

Dolores García de Miguel, administrativa del servicio de Ingeniería y Mantenimiento

"Soy administrativa y hago las funciones de responsable de la unidad administrativa. Además, coordino el mantenimiento de los centros de salud del área sanitaria IV. Nos dedicamos a pedidos, presupuestos, facturación de suministros, gestión de correos y avisos de urgencias... De nuestro grupo depende dar respuesta a las necesidades que nos plantean, que lleguen los suministros y materiales y, sobre todo, los pagos de facturas".

Carmen Maroto Fernández, administrativa, jefa de grupo de Admisión de Urgencias

"Mi misión es coordinar un equipo y coordinar el acceso de los pacientes al hospital a través de la entrada por Urgencias. Ahora mismo tenemos un promedio diario de unos 500 pacientes entre urgencias de adultos, ginecológicas y pediátricas. Una media muy alta. Somos 24 personas, con una plantilla un poco envejecida; estamos renovando y el reto es ir formando a los nuevos, porque llevamos muchas cosinas. También llevamos la facturación de accidentes de tráfico, laborales, todas esas cosas... Si no se hace bien, quedan cosas sin facturar, y esa enseñanza es muy importante".

"La comida de un hospital es un complemento de la medicación", afirma la cocinera Rosa Fuertes

Rosa María Fuertes Álvarez, cocinera

"Mi trabajo es dar de comer a los enfermos, preparar su comida y participar en la mejoría que todos queremos que tengan. Cocinamos a gran escala y hay que tener ojo para las dosis. La comida de un hospital es un complemento de la medicación. Aunque tengan la medicación, si no comen bien la cosa no va, y eso refleja la importancia de nuestro trabajo, sin desmerecer a nadie...".

Mónica Sánchez Cárcaba, celadora

"Nuestro trabajo se desarrolla fundamentalmente en contacto directo con el paciente: traslados, movilizaciones... Recibimos al paciente cuando llega y somos los últimos en despedirlo cuando se va de alta. La gente, cuando está enferma, necesita un trato humano, cariñoso... Vemos muchos pacientes solos y a veces desorientados. Una palabra, un ‘buenos días’ cariñoso, un ‘¿usted de dónde es?’ les ayuda mucho. Preguntarles sobre su vida, si tienen hijos... Notas que lo agradecen. Llegué aquí hace cinco años, porque soy licenciada en Químicas y me quedé al paro, y puedo decir que soy una celadora feliz. Me siento realizada porque me da la sensación de que aporto algo importante. No se nos da a veces el valor que creo que tenemos".

José Antonio González Rodríguez, celador destinado a la unidad de hospitalización

"El celador tiene muchas funciones. Estamos al servicio de lo que nos van pidiendo. Ayudamos en las plantas para el aseo, traslados, circuitos, recogida de muestras... El trato con los paciente es recibirles, orientarles en lo que te preguntan, dar buen servicio. Es muy bonito sentir que ayudas a la gente, y eso los celadores lo hacemos todos los días, de una manera o de otra".

Alejandra López García, ayudante de servicios en la sección de cocina

"Mi función es ayudar a los cocineros en lo que ellos estimen conveniente. Me gusta mucho mi trabajo. Estoy muy contenta en la cocina. Lo que más me gusta es trabajar en la sección de cocina central y en la sección de dietas. Eso es lo mío, me encanta, soy feliz en la cocina. Hacemos dietas especiales para gente alérgica, purés de niños...".

Alberto de la Roz Llano, auxiliar administrativo en el almacén

"Nuestra función es gestionar todas las entradas de material que vienen de los proveedores, de pedidos, de suministros. Comprobamos y gestionamos la entrega al destinatario de los materiales que van llegando. Hablo en plural porque trabajamos muy en equipo con el servicio de suministros, con los almacenes y con contabilidad. Es esencial que los pedidos que nos llegan se ajusten a la petición del servicio destinatario. Nosotros nos encargamos de que todo eso vaya bien, desde que suministros hace el pedido hasta que hacemos la entrega".

María Jesús Amaro Martín, limpiadora

"Soy correturnos de hospitalización en la quinta planta, la que da descansos a mis compañeras. Nuestro trabajo es superimprescindible: mantener el hospital limpio y, sobre todo, desinfectado. Estoy muy orgullosa de ser del servicio de limpieza y muy orgullosa porque pude recoger el Premio Princesa que nos dieron con el covid. Fui la primera limpiadora que entré cuando vino el primer paciente de covid [el escritor Luis Sepúlveda] a la UCI 7. Y allí me quedé. A veces somos como un poco invisibles: no se nos valora y a veces no se respeta el trabajo que hacemos. Pero son excepciones. Cuando estamos en las habitaciones, el trato con los pacientes es una maravilla".

José Antonio Alonso Tuya, del departamento de Ingeniería y Mantenimiento en la sección de electricidad

"El HUCA es una gran nave y la electricidad está en todas partes. Nuestra función es reparar, prevenir y mantener la instalación siempre con corriente. Que no falte electricidad o que, si falta, sea el menor tiempo posible. Es muy importante prevenir para que no queden desalimentados, sobre todo, los espacios más importantes: quirófanos, resonancias, laboratorios... Como han dicho otros compañeros, yo también soy un enamorado de mi profesión. Y tengo una frase: si hay vocación y un poco de experiencia, las cosas van bien".

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