La Universidad de Oviedo participa en un estudio para la producción de hidrógeno verde mediante energía solar

El aumento del conocimiento y posibilidad de obtención de este combustible limpio permitiría reducir la dependencia de los fósiles y el desarrollo de una "economía verde y sostenible"

Los investigadores  Roberto Luis Iglesias y Víctor Manuel García.

Los investigadores Roberto Luis Iglesias y Víctor Manuel García.

El hidrógeno verde es una de las grandes esperanzas para desarrollar nuevas fuentes de energías renovables. No son pocos los países e instituciones que dedican gran parte de su tiempo al conocimiento de este combustible y la Universidad de Oviedo está metida de lleno en dicha carrera. Investigadores de la institución académica asturiana participan en el proyecto europeo NEXPECH2, el cual pretende obtener hidrógeno verde a partir de agua con un proceso generado con luz solar. Entre los objetivos de la iniciativa están prevenir el agotamiento de recursos naturales, satisfacer la demanda al alza de energía y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

El proyecto Next Generation Photoelectrochemilcal Cell for Hydrogen Generation (NEXPECH2) cuenta con participación de investigadores franceses, noruegos y españoles, cuya representación en la iniciativa europea incluye al catedrático Víctor Manuel García Suárez y el profesor Roberto Luis Iglesias Pastrana, ambos del Departamento de Física de la Universidad de Oviedo. Además, forman también parte Jordi Albiol y Alba Garzón, del Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología.

El hidrógeno verde, un combustible limpio y sostenible, puede almacenarse a gran escala durante un largo periodo de tiempo y permitiría emplearlo como sustituto de combustibles fósiles de cara a su uso como combustible. Precisamente, el proyecto NEXPECH2 pretende producirlo en un prototipo a escala de laboratorio mediante un innovador sistema fotoelectroquímico que permitiría maximizar la captación de luz solar. Para ello, se desarrollará un dispositivo compacto de bajo coste par alcanzar la mayor eficiencia posible. Los profesores García e Iglesias sostienen que el proyecto tiene importantes efectos científicos, económicos, sociales y ambientales.

Por un lado, la investigación espera un intercambio de conocimientos entre los investigadores para avanzar en la comprensión científica y la tecnología más novedosa. García señala que los investigadores desarrollarán dos tecnologías innovadoras que "permitirán cerrar la brecha y convertirse en uno de los principales grupos de fotosíntesis artificial y dispositivos fotoelectrocatalíticos".

Por otro lado, la iniciativa aumentará el desarrollo de combustibles renovables y sostenibles para emplearlos como alternativas a los fósiles. "Tendrá potencial de convertirse en el combustible químico limpio, seguro y sostenible más prometedor", destaca Iglesias.

Del mismo modo, la investigación servirá de base para acercar la tecnología para la producción de hidrógeno a los productos comerciales. En ese sentido, ambos profesores prevén que "se cree la necesidad de validar la tecnología y desarrollar prototipos industriales".

En cuanto a los impactos a nivel social y ambiental, García explica que se trata de una tecnología "prometedora" y con el potencial de "proporcionar energía sostenible, limpia y almacenable para una variedad de aplicaciones. Y es que el estudio permitiría reducir la dependencia de combustibles fósiles, por lo que Iglesias recalca que "contribuirá al desarrollo de una economía verde y sostenible", además de generar nuevos empleos "necesarios para la producción de nuevas soluciones y la operación y mantenimiento de futuras instalaciones".