Los diez años del HUCA, entre la humanización y la innovación

El hospital ovetense celebra la efeméride con el anuncio de dos nuevas unidades, para distrofias retinianas y farmacogenética

Todo el público aplaude en pie al tenor José Manuel Zapata tras su intervención en el salón de actos del HUCA.

Todo el público aplaude en pie al tenor José Manuel Zapata tras su intervención en el salón de actos del HUCA. / Luisma Murias

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

Siguiendo los mejores manuales de teoría sanitaria, el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) celebró ayer su décimo aniversario en su actual recinto de La Cadellada (Oviedo) con dos ingredientes inseparables: humanización e innovación. "Que os emocionéis y que emocionéis con todo lo que hacéis y con vuestros pacientes, que son como vuestros músicos", exhortó el tenor granadino José Manuel Zapata a los profesionales del hospital ovetense que le escucharon cantar y hablar y que finalmente le despidieron puestos en pie.

La faceta innovadora la aportaron ocho trabajadores del centro hospitalario que dieron a conocer pinceladas de los proyectos de vanguardia en los que están inmersos. Dos apuntes: el HUCA prevé aplicar este año terapias CAR-T frente al cáncer a una decena de pacientes –frente a los cuatro tratados en 2023– y ultima dos unidades: una para tratar distrofias retinianas y otra de farmacogenética, dedicada a investigar por qué un mismo tratamiento para una misma enfermedad da resultados distintos en unos pacientes y en otros.

El actual recinto del HUCA abrió sus puertas el 14 de junio de 2014. Ayer se cumplió exactamente una década. La efeméride congregó en el salón de actos a un nutrido grupo de trabajadores, a los que se sumaron algunas autoridades civiles y sanitarias y antiguos gestores del centro sanitario, que se reencontraron con sus antiguos compañeros.

José Antonio Fidalgo, especialista en rehabilitación, habla de los corsés  para escoliosis que ha contribuido a diseñar. | Luisma Murias

José Antonio Fidalgo, especialista en rehabilitación, habla de los corsés para escoliosis que ha contribuido a diseñar. / Luisma Murias

El tenor Zapata encandiló con un discurso profundo e impregnado de humor. "A través de la empatía y del liderazgo humilde, un equipo funciona", destacó. Sacó a colación una cita del escritor Mark Twain: "Los dos días más importantes de tu vida son el día en que naces y el día en que descubres por qué". Pero la corrigió levemente: "Más importante de por qué naces es para qué". El artista esbozó dos experiencias hospitalarias en las que se sintió tratado de maneras muy distintas –una a la muerte de su abuela y otra cuando falleció su madre–, y apostilló: "Cada vez que entramos en un hospital somos únicos; pensad qué vais a dejar aquí para nosotros". El aplauso de un auditorio levantado fue atronador.

En el plano médico, el especialista en rehabilitación José Antonio Fidalgo relató su trabajo en el diseño de corsés para personas con escoliosis, que ha cosechado un éxito sólo emulado en Europa por dos hospitales privados. La genetista Victoria Álvarez destacó la puesta en marcha –ya muy próxima– de una unidad de distrofias retinianas hereditarias y la futura de una unidad de farmacogenética. El ingeniero Josu Jiménez habló del transporte robotizado en el HUCA, y en concreto de los "manolinos" (robots autoguiados). Y Rubén Sigüenza abordó la revolución terapéutica anticáncer que traen consigo las terapias CAR-T. También intervinieron Eduardo Murias, Miguel Ángel Alaguero, Pablo Avanzas y Lorena Pérez.