Entrevista | Marta Serrano Secretaria general de Transporte Terrestre

"Levantar el peaje del Huerna es complicado, hay que cumplir el contrato"

"Con el vial de Jove me acordé todo el rato del metro de San Fernando, en Madrid, que se hizo por donde no se debía y ahora hay problemas; lo mejoraremos con una vía integrada, no una autopista sin más"

Marta Serrano, en Oviedo, posando para LNE.

Marta Serrano, en Oviedo, posando para LNE. / Mario Canteli

Marta Serrano (Córdoba, 1980) es la secretaria general de Transporte Terrestre y la número 3 del ministro Óscar Puente. Serrano estuvo esta semana en Asturias en la presentación del avance del Corredor Atlántico y luego atendió a LA NUEVA ESPAÑA para pasar revista a la situación de la región y hablar del momento del transporte.

–Explique su función.

–La secretaría general de Transporte Terrestre se crea con este Gobierno, en esta legislatura, y es fruto de unificar la secretaría general de Infraestructuras, que es la clásica y llevaba muchos años siendo la responsable de planificación y construcción de carreteras y ferrocarriles. A esta función se le añade la dirección general de Transporte Terrestre, con la idea de aunar servicios e infraestructuras. La idea es que no sea hacer una obra y que luego la gestione otra gente, si no que haya un objeto común. Llevo transporte terrestre: carretera, ferrocarril, mapa concesional, mercancías…

–¿Cuánto tiempo de trabajo le ocupa el tren?

–Más que las carreteras. Estamos en la época dorada del ferrocarril, pero alejada de las mega obras del AVE que se hacían en los 2000. La infraestructura de España es de las más antiguas de Europa y en la red convencional, de ancho ibérico, estamos en un proceso de mejoras, actuando en todas las redes, sobre todo en Cercanías.

–¿Hablamos mucho del AVE y poco de Cercanías?

–Puede ser. Sin embargo, las Cercanías son las que mueven más viajeros, porque es el transporte que usa la gente a diario y tiene un factor urbano y cotidiano que no tiene la larga distancia, salvo algunos corredores. Estamos haciendo un esfuerzo importantísimo con los Cercanías, también en Asturias.

–¿Cómo está ese plan para Asturias?

–Avanza según lo previsto. Hay una planificación de obras y es cierto que son incómodas, porque se interrumpe el servicio y provoca que se circule en vía única. Sé que es incómodo, pero es inevitable. En Asturias no estamos encontrando problemas con la red de cercanías.

–Habla mucho de la movilidad sostenible, ¿qué es?

–La movilidad es una de las actividades humanas que tiene más impacto en el medio ambiente y la movilidad sostenible es moverse de la mejor manera para todos. Muchas veces se tiende a pensar que solo hablamos de flotas eléctricas, también es andar más, ir en bici, utilizar el transporte público... La movilidad sostenible es intentar que las ciudades sean más habitables. Ahora mismo, el 70 u 80 por ciento del espacio de cualquier ciudad son o calzadas o plazas de aparcamiento.

–¿Vamos tarde?

–Creo que no. El vehículo privado ha aumentado rápido su uso, pero relativamente es algo nuevo. Tenemos que pensar en movilidad y potenciar el movimiento modal: bici, transporte público... Y que sea eficaz. Hay que liberar espacio, que haya menos ruido… Eso afecta a la calidad de vida y eso es la movilidad sostenible.

–Transporte de mercancías por tren: ¿cómo se puede aplicar?

–Las cifras en general son malas y trabajamos para poder subir más mercancías al tren. España tiene históricamente dos problemas. Uno, que es difícil de solucionar, que son las pendientes de acceso, que son muy altas para el transporte de mercancías. En ese sentido trabajamos en varias opciones. El otro gran problema es que no tenemos apartaderos suficientemente largos y eso es lo que estamos construyendo ahora, también en Asturias.

–La Zalia.

–Sería clave, porque puede actuar como unión con los puertos, para almacenar mercancía y llevarla al tren en unos surcos. Estamos invirtiendo mucho dinero en apartaderos largos. Ahora mismo, sobre todo actuamos en la autopista ferroviaria entre Algeciras y Zaragoza, que es la zona con más contenedores de España. Tenemos muchas obras al mismo tiempo de distintas cosas.

–¿Se nota el impulso de la Variante respecto a las mercancías?

–Tiene que ser algo más a largo plazo. Pasar mercancías por la Rampa de Pajares era complicado y ahora lo hacen por la Variante sin problemas. Lo que necesitamos hacer es ir adecuando el resto de las infraestructuras.

–¿La Variante tiene más influencia en los viajeros convencionales?

–Sí, y el balance es muy bueno. Por ejemplo: cuando se puso en servicio la Variante estábamos en unos 60.000 viajeros al mes y ahora estamos en 80.000. Y en muy poco tiempo, porque los Avril no llevan funcionando ni un mes. Y todavía no ha llegado la temporada fuerte, de verano.

–¿Prevén poner en marcha pronto el Avlo?

–Se va a ir poniendo conforme tengamos capacidad en Chamartín, que está en obras. Ahora mismo actuamos en unas vías de alta velocidad que entrarán en servicio del 21 de julio, a partir de ahí tendremos capacidad.

–Asturias ya tiene la Variante y los trenes nuevos, ¿qué le queda?

–Los tiempos son muy razonables: Madrid-Oviedo está en tres horas y poco. Asturias estará bien dotada de servicios ferroviarios para años. Tenemos que terminar las obras en Cercanías y cuando estén concluidas ver si se pueden modificar servicios. Vamos a poner un Alvia a Avilés y el otro día nos comentaban desde el Principado que quizá sería bueno conectar los horarios de Cercanías con los de alta velocidad. Eso se irá viendo. Asturias va a estar bastante bien servida. Además, se están construyendo los nuevos trenes de Cercanías y se prevén para principios de 2026. Vamos poco a poco.

-¿Qué van a cambiar con el mapa concesional de los autobuses?

–En Asturias poco, habrá poca afección. Las concesiones de autobuses estatales tienen muchos años y ahora se tiene que decidir si renovarlas o modificarlas para reflejar la realidad actual. Eso es lo que hacemos. Modificaremos todas las líneas porque el mapa concesional se generó mucho antes del estado de las autonomías. En muchos casos gestionamos transporte dentro de las comunidades autónomas y esas son su potestad. Estamos trabajando con las comunidades para coordinar los mapas concesionales con los estatales y la idea también es que el autobús sea atractivo. Si un autobús de un sitio a otro tarda tres horas, pero en coche lo haces en dos… Pero claro, al mismo tiempo queremos que pare en todos los sitios. Hay que congeniar todas las necesidades, que el autobús sea atractivo y que de un servicio público. Tenemos una propuesta de mapa concesional y lo vamos modificando, nadie se quedará sin servicio, nuestro objetivo es mejorar.

–¿Qué proyectos tiene Asturias encima de la mesa?

–Destacaría el papel importantísimo que tiene el Consorcio de Transportes y uno de nuestros objetivos es entrar con ellos en la gestión, como en Madrid o en Barcelona. A los asturianos les da igual de quien dependa y eso implicaría que con la misma tarjeta se puedan coordinar más servicios si hay una gobernanza común. Lo hemos hablado varias veces con el Principado y estamos hablando para entrar. Desde el punto de vista de los servicios ese es un gran proyecto, aunque no suena mucho porque las cercanías son gratuitas. En Asturias tienen una política de billete único que es muy interesante para el Ministerio.

–¿Algo más?

–En infraestructuras terrestres hay varios proyectos. Citaría la conexión de Avilés con ferrocarril y dos grandes proyectos en carreteras. Uno es el vial de Jove y otro la duplicación de la GJ-10, ambas en Gijón. También estamos realizando trabajos en la autovía del suroccidente, la A-63. Esas son las grandes obras. Luego está pendiente todas las previsiones de inversiones del Corredor Atlántico, con más de 2.000 millones, como dijo el Comisionado.

–¿El vial de Jove le quitó mucho el sueño?

–Cuando empezamos a ver los problemas que íbamos a tener desde el punto de vista técnico... Es preocupante. Me acordaba todo el rato del metro de San Fernando, en Madrid, que se hizo por donde no se debía y ahora hay problemas. La del vial de Jove fue una decisión difícil de tomar y ahora trabajamos para hacer lo mejor. Llegaremos a un entendimiento con el Principado y el Ayuntamiento. Pretendemos hacer una vía integrada, que no sea una autopista sin más.

–¿Cómo va el nudo de Serín?

–Se está reparando, lleva mucho tiempo. El agua afectó a la subbase de la carretera y esas cosas surgen, provocando demoras. El agua se infiltró. Tuvo mucha repercusión por su situación, en la Y, siendo un punto complicado. Esas cosas pasan porque las carreteras están como están.

–Vayamos al Huerna. La Comisión Europea opina que es ilegal la ampliación que hizo el Gobierno del PP.

–Bueno, por el momento no han dicho nada.

–El dictamen dice que no se ajusta a derecho.

–Por el momento nos piden documentación, porque es un procedimiento de infracción abierto. No podemos dar muchos datos porque es un trámite europeo, pero nosotros estamos contestando a los requerimientos de la Unión Europea. Nos están preguntando cómo se hizo esa ampliación y nosotros contestamos. No hay ninguna sanción todavía. La UE pregunta y ya veremos en qué queda. Estamos trabajando con la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), que hizo la ampliación en su día, y con la UE, para darles toda la documentación. No hay más novedades.

–Tenían veinte días para contestar.

–Se da un plazo y hay que cumplirlo. Trabajamos para funcionar en ese plazo.

–¿Qué pasaría si la UE sanciona a España por esa ampliación?

–Tendríamos que ver qué pasa, hablamos de una operación de hace veinte años. Tendríamos que ver qué ocurre con los contratos que hay.

–El Parlamento asturiano instará al Gobierno a suprimirlo, ¿se puede hacer algo?

–Lo que hemos hablado con el Principado, de momento, es aumentar los descuentos, que entrarán en vigor este año. Levantar peajes es un tema complicado, porque hay un contrato en vigor que tenemos que cumplir. Si se decide liberalizar habría que hacer un estudio muy pormenorizado de los costes que supondría.

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