Los retos de la balanza autonómica

Mejorar la financiación es imposible con el cupo catalán, dicen los economistas: "Significaría la ruptura del sistema"

El dardo de Queipo (PP): "Me gustaría oír a Barbón la misma contundencia que a Page"

Mejorar la financiación es imposible con el cupo catalán, dicen los economistas: "Significaría la ruptura del sistema"

Mejorar la financiación es imposible con el cupo catalán, dicen los economistas: "Significaría la ruptura del sistema" / LNE

Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

El Gobierno Sánchez encara la cuadratura del círculo: mejorar la financiación de las comunidades autónomas y satisfacer las exigencias de los independentistas catalanes, que pasan por establecer un cupo como el que disfrutan vascos y navarros. Los economistas consultados creen que ambas posibilidades son incompatibles, y que el cupo catalán sería devastador para regiones que actualmente son receptoras netas de fondos, como Asturias, Galicia o Extremadura.

"Un cupo catalán supondría romper el sistema. Si Cataluña se sale de la ecuación, cambiaría el sistema de reparto que garantiza la prestación de servicios fundamentales como sanidad, educación o servicios sociales en regiones que ahora son receptoras natas, como Asturias, Galicia o Extremadura", explica la economista María Cadaval, profesora de Economía Aplicada de la Universidad de Santiago y miembro del Foro Económico de Galicia, que presenta el día 24 en el Congreso una propuesta de reforma de la financiación autonómica.

Cataluña es una de las tres que contribuyen a la solidaridad interterritorial –las otras dos son Madrid y Baleares– y con el cupo "no realizaría ninguna aportación", explica Santiago Álvarez, profesor titular de Economía Pública de la Universidad de Oviedo. "La peculiaridad de vascos y navarros es que recaudan sus impuestos y pagan el cupo, que es una compensación por la carga que asume el Estado en esas regiones. Si se acuerda el cupo para Cataluña, dejaría de aportar al sistema de solidaridad y habría que cederles impuestos como el de sociedades", añade.

Índice de financiación por habitante ajustado.

Índice de financiación por habitante ajustado. / LNE

El Gobierno de Sánchez también plantea la condonación de 15.000 millones de euros de la deuda de Cataluña. "Significa que esa deuda va a ser asumida por todo el conjunto de España, lo que supone un agravio comparativo para quienes no han dispuesto de esa cantidad. Debería hacerse una condonación en las mismas condiciones para todas las comunidades", opina Álvarez. María Cadaval coincide en que la condonación es aceptable siempre que incluya a las otras regiones. "Es cambiar la titularidad de la deuda. La pregunta sin embargo es si es suficiente para Cataluña. Evidentemente no, ni para Cataluña ni para otras regiones muy endeudadas, como la Comunidad Valencia. Necesitan la condonación y aparte una reestructuración de esa deuda, con una ampliación del plazo a un tipo de interés menor", indica la economista.

Reforma "blanda"

Cadaval se muestra favorable a la propuesta de reforma "blanda" que plantea la Comunidad Valencia, que consistiría en una ampliación de los fondos sin cambiar los criterios de reparto, algo que beneficiaría a regiones como Asturias. "Las transferencias del Estado a las comunidades autónomas durante la pandemia, 16.000 millones un año y 17.000 millones al siguiente, evidencian que se puede y se debe profundizar en la vertical entre ambas administraciones", indicó. En cualquier caso, la reforma del sistema de financiación "debe ser completa y tiene que ser aceptada por todas las comunidades", indicó, sin desvelar las líneas de la propuesta de reforma que ella presentará en el Congreso.

Santiago Álvarez se muestra sin embargo poco convencido de una reforma de la financiación: "¿Cómo vamos a asumir una reforma si quitamos al mayor aportante? ¿De quién vamos a recibir los fondos? En ese caso, habría que eliminar los mecanismos de nivelación y que cada comunidad se las componga".

El dardo de Queipo (PP): "Me gustaría oír a Barbón la misma contundencia que a Page"

N. Menéndez / J. A. Ardura

Los partidos de la derecha asturiana juzgan demasiado tibia la respuesta del Gobierno asturiano, que insiste en reclamar una reforma "multilateral", basada en los "costes reales" de los servicios, un planteamiento muy distante del abanderado por un gran "barón" socialista, el castellano-manchego Emiliano García-Page.

"No es la respuesta que merece la enésima insinuación de que va a haber diferencias de trato entre comunidades autónomas, una cuestión que el PP no va a aceptar bajo ningún concepto; ni la amplia mayoría de las autonomías, sobre todo las que gobierna el PP", valoró el presidente de los populares asturianos, Álvaro Queipo.

El líder del PP autonómico ahondó en las grandes diferencias existentes entre la valoración oficial, comunicado mediante, del Principado y las críticas formuladas por el presidente de Castilla-La Mancha. "Me gustaría que el presidente del Principado y el PSOE asturiano respondieran con la misma contundencia a las cuestiones que suponen una amenaza para Asturias por parte del Gobierno central, como ha hecho Page y también el PSOE extremeño", planteó Queipo, quien reclamó al Ejecutivo asturiano que "salga a defender con contundencia los derechos de los asturianos y no se niegue, como hizo esta semana, a presentar un recurso contra la ley de amnistía, que sí presentará Castilla-La Mancha".

La FSA, convencida de que el Gobierno trabaja en un "acuerdo multilateral"

"El señor Barbón firmará lo que le echen. Al menos Page hace como que protesta", valoró Gonzalo Centeno, diputado de Vox.

El parlamentario autonómico cree que el Gobierno de Pedro Sánchez está incumpliendo la máxima de que "no se puede engañar siempre a todo el mundo" en el asunto de la condonación de la deuda y de la financiación autonómica singular a Cataluña. Para Vox, "la hoja de ruta pasa por primero, la amnistía, después la condonación total de la deuda, tras eso un nuevo cupo catalán o financiación autonómica y luego el referéndum".

La Federación Socialista Asturiana (FSA) mantiene su apuesta "por un acuerdo multilateral para la reforma de la financiación autonómica", de la que salga un nuevo modelo "que asegure unos servicios públicos bien financiados y de calidad". En la dirección socialista asturiana se huye de toda actitud frentista con la posición expresada días atrás por la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. "Estamos convencidos de que este modelo es el objetivo común hacia el que todos queremos avanzar y por el que va a trabajar el Gobierno de España", valoraron en la FSA.

Delia Campomanes (IU) destacó que Asturias presenta "particularidades, que marcan necesidades de la ciudadanía, a las que debe responder la financiación autonómica, como es el caso de la orografía o la situación demográfica". Para la diputada de IU, la financiación autonómica "necesita un pacto que tiene que das respuestas, no a las necesidades de los territorios concretos, sino a las necesidades de la ciudadanía". El mensaje de Covadonga Tomé es similar. "La financiación debe atender las singularidades de todas las comunidades autónomas", manifestó la diputada del Grupo Mixto en la Junta, que consideró "imprescindible" compatibilizar ese objetivo "con el sostenimiento de un gobierno progresista y plural".

En cambio, Adrián Pumares, diputado de Foro, cree que el presidente Adrián Barbón y el consejero de Hacienda, Guillermo Peláez, "tienen que elegir entre defender los intereses de Asturias o los intereses de Pedro Sánchez", ya que, a su juicio, "cuando Montero habla de singularidades de Cataluña, lo que quiere decir es que va a privilegiar a Cataluña".

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