Entrevista | Sahar Francis Directora general de la organización palestina Addameer

"Estoy en contra de que se mate a civiles, pero tenemos el derecho de resistir"

La directora general de la organización Addameer denuncia palizas y una política de hambre para quebrar a los presos palestinos

Sahar Francis, en la plaza de la Gesta.

Sahar Francis, en la plaza de la Gesta. / Fernando Rodríguez.

Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

La abogada Sahar Francis, que estuvo estos días en Asturias para recibir el VII Premio "Alicia Salcedo" de igualdad que entrega el Colegio de Abogados de Oviedo, y encontrarse con colectivos propalestinos, pertenece desde hace 27 años a la organización Addameer, que se ha involucrado en la defensa de los derechos humanos en los territorios palestinos, especialmente los reclusos de un régimen que no duda en calificar de apartheid. Los israelíes consideran la organización en la órbita de la FPLP, considerada una organización terrorista. La letrada cree que no habrá solución que no reconozca la igualdad y la autodeterminación de los palestinos. "Tenemos el derecho de resistir", sentencia.

-¿Ha sido difícil salir de Ramallah?

-Sí, por los check-points. Antes vivía en Jerusalén, y perdía dos horas en el camino a casa o a trabajar. Es una vida muy estresante. Todo este apartheid hace la vida diaria de la gente muy difícil. Ir a la universidad, ir al médico, al hospital, incluso las visitas a la familia, no puedes planear nada, porque pueden decidir en un momento dado cerrar calles, carreteras... La ocupación es muy sofisticada, muy profunda.

-¿Hay un sistema legal de apartheid en Israel?

Es legal, es sobre el terreno, y en cualquier lugar de los territorios. Y si miras los asentamientos de los colonos israelíes, ves inmediatamente la diferencia, Por un lado, la infraestructura, los recursos, el verdor en torno a estos asentamientos de colonos. Y al lado están los pobres pueblos palestinos, los campos de refugiados. Hay unas órdenes y unas cortes militares designadas para mantener y continuar este régimen de apartheid. Cuando las leyes militares permiten confiscar tierras por razones de seguridad, que luego sirven para ampliar los asentamientos de colonos, eso es apartheid. Cuando los militares controlan qué tipo de productos puedes producir en tu granja y cuáles no, como los champiñones, eso es apartheid. Los champiñones sólo pueden ser importados a los territorios ocupados desde Israel. Cuando unos jóvenes establecieron una empresa para plantar champiñones, fueron atacados por el Ejército israelí.

-¿Los olivos también?

-Sí, se pueden plantar, pero los colonos los atacan, los queman y los destruyen, cientos de olivos, todos los años, en cualquier estación. El sistema del muro, con los check points y las puertas, restringen tu posibilidad de acceder a tu tierra y cuidar de las plantaciones y cosechar. Cierran los accesos para dificultar la cosecha. Los colonos toman ventaja de esto y roban las olivas y destruyen los árboles. Esto se hace diariamente en los territorios ocupados.

Una de las cosas más increíbles es que una persona puede ser detenida durante meses sin ningún tipo de acusación.

Y sin ningún tipo de evidencia. Desde el 7 de octubre, en los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén, se ha detenido a 9.100 personas. De ellas 7.700 lo han sido por órdenes de detención administrativa. Hay 35.000 personas arrestadas mediante esta fórmula, sin evidencia, sin juicio. Tú no sabes las razones por las que han sido detenido. Hay 40 chicos de menos de 18 años también arrestados con esta fórmula. Los periodistas también pueden ser detenidos por informar de la ocupación. Todo artículo que se publica criticando la ocupación puede provocar tu detención administrativa o ser acusado de incitar a la violencia o de apoyar a organizaciones terroristas. Hay muchos periodistas en detención administrativa. Defensores de los derechos humanos, abogados, activistas y miembros de organizaciones humanitarias pueden sufrir una detención administrativa.

-También por protestar.

-Líderes de la comunidad, al principio de la guerra fueron arrestados. Todos los implicados en organizar manifestaciones o toda actividad contra la guerra en Gaza. Pueden detenerte en un check point y obligarte a abrir su teléfono móvil para enseñar a los soldados qué medios de comunicación consumes, Al Jazeera, o cualquier canal de Telegram, pueden servir para que seas detenido por apoyar el terrorismo.

-¿Cuánto tiempo puede estar detenidos sin acusación ni juicio?

-Tú puedes pasar en detención administrativa años. Es por seis meses y puede renovarse de forma indefinida, basándose en la misma información. Si ellos consideran que incitas a la violencia o apoyas el terrorismo, puedes pasar en detención administrativa un año, o dos años, o más, dependiendo de lo que activo que seas o del número de personas con el que compartas la información. Las universidades son asaltadas diariamente.

-¿Y qué quieren con todo esto?

-Silencia a todo el pueblo. Desde el 7 de octubre no han dejado de detener a estudiantes o profesores, expulsándolos de la universidad, doctores o enfermeras de los hospitales, a cualquiera que proteste contra la guerra.

-¿Cuál es la situación de los presos palestinos?

-Muy mala. Tras el 7 de octubre, el gobierno declaró la situación de emergencia, incluso dentro de las prisiones. Y esto significa que tanto el ministerio, como la dirección de las prisiones, han tenido mano libre para imponer castigos colectivos y brutales ataques físicos. Varias veces al día, la Policía pueden asaltar las celdas de los presos palestinos, golpeándoles con porras y las culatas de ametralladoras. Han muerto 18 presos en prisiones de Cisjordania y Gaza, pero hay 35 gazatíes que han muerto en custodia cuyos nombres desconocemos. Hay una instalación en la que hay más de 1.000 personas y los que salen de ella relatan horribles torturas y abusos por los soldados y que hay gente que muere por los ataques físicos o el hambre. Todos los prisioneros en manos del Ejército o la Policía son sometidos a una sistemática política de hambre. Minimizan la cantidad de comida, solo lo suficiente para mantener a la gente viva. Uno de los casos que he seguido es el de un preso de Gaza de 63 años con diabetes que murió en prisión. No me informaron de las circunstancias del fallecimiento, pero otro detenido que estaba con él, confirmó que había muerto de hambre, porque no había comido de forma apropiada, y no había recibido medicación.

-¿No se les da atención médica?

-Han cerrado las clínicas dentro de prisión, no llevan a los reclusos que necesitan atención médica a los hospitales, porque los hospitales israelíes se niegan a atender a sospechosos de terrorismo. Algunos de presos que murieron eran enfermos de cáncer que no fueron llevados al hospital para ser tratados. Un diabético de 32 de Cisjordania murió a los tres días de su detención por no recibir su medicación. Estos miles de detenidos no han recibido visitas de familiares, ni de la Cruz Roja. Nosotros los abogados fuimos rechazados durante los dos primeros meses de la guerra. No hemos podido visitar a los 9.000 prisioneros. Y ellos nunca devuelven los cadáveres a las familias para que sean enterrados adecuadamente.

-¿Para evitar la autopsia?

-Se les practica la autopsia, pero no se entrega estos informes a los familiares. No tenemos la confirmación final de lo ocurrido con estos casos.

-¿Y cómo se trata a las mujeres?

Son tratadas aún más duramente. Las fuerzan a desnudarse, a veces son sometidas a acoso sexual verbal, intimidaciones, e incluso amenazas de ser violadas. Los registros de las mujeres desnudas incluyen también contacto físico, búsqueda física en el pelo, en la boca, en las zonas íntimas. Es muy degradante. Hemos tenido a mujeres liberadas diez días después, o dos o tres semanas después de su detención, que aún mantienen lesiones de sus interrogatorios. En el caso de mujeres religiosas, las mantienen en camiseta, sin velo. La comida es muy pobre. Son golpeadas, sus celdas registradas varias veces al día. Y si protestan porque la comida es muy pobre y tienen hambre, terminan aisladas, como le ocurrió a la periodista Diala Jweihan.

-¿Y qué ocurre con la Ahed Tamimi, la joven del pelo rubio ?

-Se hizo conocida por haber abofeteado a un soldado. Fue detenida este noviembre t liberada después de tres semanas, tras ser registrada físicamente tres veces, golpeada y amenazada con ser violada. Cuando la vi, era muy claro que estaba traumatizada esta vez. Ya no era la misma persona. Su padre fue liberado la pasada semana después de siete meses de detención administrativa. Perdió más de 20 kilos, fue impactante verle. Y otro líder comunitario, de más de setenta años, sindicalista y activista que organizó protestas en octubre y noviembre, cuando fue liberado, no pude reconocerle. Le confiscaron todos los productos de higiene ni les dejan ducharse. No podemos llevarles ni ropa interior. Ellos describen sus celdas como jaulas de animales. Les mantienen de rodillas las 24 horas del día. En 27 años de carrera, jamás he documentado situaciones como estas.

-¿Pueden desarrollar su trabajo como abogados? ¿Les acosan?

-No es un acoso directo, pero antes del 7 de octubre, podíamos pasar con nuestros pases de abogados, pero nunca sufrimos registros como ahora. Es muy difícil trabajar en esta atmósfera. Pero nada comparado con los propios reclusos. Todas las declaraciones se hacen vía videoconferencia. El nivel de miedo es tal que los prisioneros renuncian a relatar cualquier abuso que hayan recibido. Les golpean incluso en la sala de videoconferencia. En uno de los casos, uno de los presos se atrevió a relatar que había sido violado. Lo que pretenden es romper el alma de la totalidad de la sociedad.

-¿Cree que se está cometiendo un genocidio en Gaza?

-Definitivamente, pero no es mi opinión, es la de diversos juristas y comisiones de investigación. Cuando Corte Internacional de Justicia de La Haya indica que hay posibilidades de un genocidio en Gaza, yo creo que es muy serio. Los discursos de los dirigentes israelíes indicando que todos en Gaza son responsables y su intención de arrasarla y atacar a sus habitantes, se refleja en el comportamiento de los soldados y del Ejército, destruyendo todos los hospitales. Dicen que son bases de Hamás, pero ¿qué hay de las universidades, de las escuelas, todos los pequeños centros médicos? ¿Por qué destruirlos? ¿Utiliza de verdad Hamás todas estas instalaciones para luchas? El deseo de destruir toda posibilidad de vida después de la guerra demuestra esa intención de genocidio.

-¿Hay evidencias de ejecuciones sumarias?

-Se hallaron fosas comunes en algunos hospitales. Pero estamos encontrando evidencias de desaparecidos que podrían estar en esas fosas o en otras que no se han descubierto.

-¿Veremos un juicio de Nuremberg sobre los crímenes de Gaza?

-Lo espero. Lo frustrante para los palestinos, y para todo aquel que ser humano que crea en la Justicia y la igualdad, es el comportamiento del sistema internacional en estos siete meses. La Justicia es demasiado lenta y espero que funcione algún día. Esto es horrible, no solo para los palestinos, sino para todos los seres humanos. Nos preguntamos por qué no está funcionando el sistema internacional.

-¿Cuál es la solución a este conflicto?

-Yo lo que creo es que la única solución es la paz. Pero ha durado el conflicto durante tantas décadas, se han cometido tantos crímenes, que es esencial establecer la justicia como objetivo. No puedes conseguir la paz a través de interminables negociaciones, como ocurrió en Oslo, que ha fallado. No podemos mantener negociaciones de paz y al mismo tiempo ampliar los asentamientos de colonos. La paz debería estar basada en igualdad, derechos humanos, ley internacional y decisiones internacionales. Hay gran número de decisiones de Consejo de Seguridad de la ONU que no son respetadas desde 1948. Cualquier solución debe pasar por el derecho de los palestinos a su autodeterminación. En caso contrario, este conflicto seguirá y seguirá.

-¿La solución de dos estados?

-Si está basada en derechos iguales. Como activista de derechos humanos, no me importa si son dos estados o uno. El estado único no es realista, es difícil que palestinos e israelíes vivan juntos después de todo lo que ha pasado. Es por lo que se habla de dos estados, pero qué significan dos estados, con los asentamientos de colonos. ¿Dos estados divididos por el muro, los check points…? La solución de dos estados significa igualdad de acceso a los recursos. Nos están robando nuestra agua, una de las formas de controlar Cisjordania. Pagamos por el agua que consumimos. Explotan a los palestinos. Israel nunca piensa en restitución y en responder por todos estos años de ocupación. Israel destruye Gaza y no se responsabiliza de su reconstrucción, tienen que ser los Estados del Golfo quienes lo hagan. ¿Ese es el orden público que queremos?

-¿Quieren los israelíes expulsar a los palestinos de Gaza?

-Puede ocurrir, pero pienso que estos meses han demostrado que los palestinos, que sufrido la deportación dos veces, en 1948 y en 1967, que vayan a hacerlo de nuevo. Después de la guerra, la situación en Gaza será muy difícil y pienso que será difícil que la gente viva en esas condiciones y que muchos querrán irse de Gaza para una vida mejor. Si tu decides irte, es posible que no vuelvas. Pero es distinto que si te fuerzan a irte. Lo que buscan es deportar a la gente y ampliar los asentamientos a Gaza. Este es un test serio para la ley internacional. Si los planes de Israel se cumplen, se demostrará que vivimos en una jungla.

-¿Qué piensa de los ataques de Hamás?

-Como ser humano y como abogada estoy en contra de matar civiles, pero no se puede pensar los ataques de Hamás en ese contexto estrecho, pensar lo que ocurrió el 7 de octubre sin el contexto, cómo han estado viviendo los palestinos en las últimas siete décadas. Vivimos en un régimen de apartheid. Tenemos el derecho de resistir. Desde luego tenemos que limitar nuestra resistencia a las leyes internacionales. Tenemos que distinguir entre objetivos militares y objetivos civiles. Para mí, la Corte Internacional de Justicia debe investigar todo lo que ocurrió. Todos los involucrados y todos los perpetradores deben ser juzgados. Lo que ha hecho Israel es destruir evidencias para prevenir cualquier investigación. ¿Por qué no permiten una investigación internacional? Eso es lo que entendemos por Justicia.