Feliz retorno al origen de descendientes de emigrantes y exiliados asturianos: "Nos encanta todo"

Jóvenes latinoamericanos descendientes de emigrantes y exiliados asturianos recorren la región: "Nos encanta todo"

Los participantes en el campamento "Orígenes", posando en Cudillero.

Los participantes en el campamento "Orígenes", posando en Cudillero. / Aitor Pombo

A. Pombo Barcala

La mayoría de ellos se conoce tan solo desde hace dos días, pero nadie lo diría al verlos. Parece que llevan juntos toda la vida. Y lo de viajar lo lleven en la sangre. Son descendientes de familias asturianas, nietos y bisnietos del éxodo protagonizado en distintos momentos por quienes se vieron obligados a emigrar a América empujados por las necesidades económicas o a exiliarse a raíz de la Guerra Civil. En América construyeron sus nuevos hogares.

Descendientes aquellos asturianos visitan estos días el Principado a través de campus veraniego "Orígenes". Todos son jóvenes, de entre 18 y 26 la mayoría, más un par de ellos que llegan a los 30. Sus situaciones son diversas: unos vienen de Cuba, de México, de Argentina o de Chile. Algunos ya habían estado antes en España y en Asturias. También están los que visitan el país por primera vez, pero hay algo que todos tienen en común: todos conocen Asturias gracias a las historias que sus padres y abuelos les contaban.

"En mi casa, todas las navidades se celebran con sidra, no falla nunca", cuenta María Laura Álvarez. Tiene 19 años, viene de Cuba y es la primera vez que pisa el suelo del Principado, pero se siente muy apegada a este lugar: "Me encanta todo: los paisajes, la gente me trata súper bien. Me gustaría volver".

Arriba, el grupo disfruta en una sidrería. Debajo, visitando la lonja de Soto del Barco. | A. Pombo

El grupo disfruta en una sidrería. / A. Pombo

También es la primera vez para Jesús Vega, de 31 años. Es de Chile y se enteró del campus "Orígenes" que promueve el Principado gracias a una de las asociaciones de españoles que hay en su país. "Los españoles allá están muy organizados, hay muchas asociaciones, y en el centro asturiano me llego esta postulación para venir. Tenía ganas de conocerlo, mi bisabuelo nació en Narganes (Peñamellera Baja), de donde se fue con 18 años".

Jesús trabaja en el ayuntamiento chileno de San Fernando, en la sección de Turismo, así que quiere aprender de la experiencia: "No es lo mismo pasar por un sitio y verlo, que pararte, conocer el lugar de verdad, a la gente, conocerlo en profundidad como estamos haciendo ahora".

El camino los lleva primero a Somao (Pravia), Premio Pueblo ejemplar en 2020, un lugar conocido por sus espléndidas casas de indianos, personas que hicieron fortuna en América. Esas casas, perfectamente conservadas en esta localidad, son un gran atractivo turístico para todos los visitantes, pero más aún cuando la historia te toca de cerca, como ocurre con los visitantes de esta ocasión: "Impresionante" fue una de las expresiones más escuchadas por los jóvenes cuanto contemplaron los señoriales jardines que adornan el terreno o las elegantes habitaciones. La atención en esta visita se desvió temporalmente hacia la gata que vive con los dueños de la propiedad, un precioso animal de color blanco, gris y negro, que vio en el grupo la oportunidad perfecta de recibir todos los mimos que quisiera.

Más tarde, el autobús se dirigió hacia Soto del Barco, donde los jóvenes pudieron aprender acerca de uno de los productos más apreciados del lugar: las angulas. Visitaron la lonja, dieron una vuelta por la playa y el puerto, y luego se detuvieron a comer. "Qué pena que no sean angulas", bromeaban.

Para terminar la jornada se realizó una visita a Cudillero. Hubo una invitada de última hora, la lluvia, que no permitió que la visita fuera tan idílica como el paisaje. "Esto es Asturias, tiene que llover", decían Ernesto Salazar y Marleni Cabrales. Ellos lo saben bien. Viven en Oviedo desde hace algo más de 5 años, junto a su hija: "Cuando vinimos para aquí, teníamos varias opciones, pero a mí me tiraba lo de venir al lugar de donde era mi abuelo".

Anahí Colunga se encuentra en una situación parecida. Ella también vive en Asturias, pero quiere conocer mejor su hogar, por eso se apuntó al campus. Viene de Argentina, pero retornó a Asturias siendo muy pequeña –solo tenía un año y medio– cuando su familia decidió volver. Y ayer estaba encantada con el itinerario de "Orígenes": "Hay muchas cosas que no conoces, o que conoces pero no sabes bien la historia, y aquí eso lo estoy aprendiendo todo. Me está encantando".

Feliz retorno al origen

Visitando la lonja de Soto del Barco. / A. Pombo

Santiago Zepeda es de México y de abuela avilesina. Viene habitualmente en verano a Asturias junto a su familia. Gracias a eso reconoce muchos de los lugares por donde el autobús avanza, e comenta que los volverá a visitar pronto, probablemente este mismo verano.

Son muchas historias, como la de Dania Amor, de Cuba, que al venir está cumpliendo el deseo de sus abuelos, "que siempre soñaron con volver y no tuvieron oportunidad". O las de Bautista Barroso y María Rodríguez, amigos argentinos cuyos antepasados tuvieron que dejar Asturias para escapar de la dictadura.

Historias que merecen su tiempo, y hablar largo y tendido. Como dijo Regina Buitrago, la guía que explicó toda la historia de cada lugar que visitaron, aquí no vienen solo de excursión, también a aprender y conectarse con sus familias. Y eso hacen: escuchar, aprender y conocer las razones que llevaban siempre a sus abuelos a ensalzar la Asturias que habían tenido que dejar atrás.

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