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Seis pozos mineros, intervenidos con arquitectura efímera en el festival ECOS

El patrimonio industrial asturiano "está más vivo que nunca y es cada día más atractivo", defiende Vanessa Guitérrez en la presentación del programa

Seis pozos mineros, intervenidos con arquitectura efímera en el festival ECOS

Seis pozos mineros, intervenidos con arquitectura efímera en el festival ECOS / LNE

Chus Neira

Chus Neira

Oviedo

Seis equipos de arquitectos y artistas y seis pozos mineros, de las dos cuencas, es el reclamo más sugestivo con el que nace el festival ECOS, que lleva el apellido "de arquitectura, cultura y territorio" y que se prolongará entre el 4 y el 13 de octubre. La consejera de Cultura, Vanessa Gutiérrez, presentó ayer un avance de este novedoso programa que, celebró, sirve para llamar la atención sobre el patrimonio industrial asturiano. "Es un patrimonio que está más vivo que nunca y es cada día más atractivo, gracias a estas nuevas lecturas de la cultura minera que también es la identidad asturiana", destacó.

La novedad del festival reside en la mezcla de equipos multidisciplinares, la mayoría de ellos de arquitectos orientados a campos relacionados con el arte avanzado, y de los pozos mineros.

En el avance del programa se encuentra, en primer lugar, a Space Popular, equipo formado por la asturiana Lara Lesmes y el sueco Fredrik Hellberg con base en Londres y Los Ángeles. Su intervención, "Furacu, The Hole Story", se desarrollará en el Pozo San José y plantea una inversión en una extracción minera estableciendo una comparación con los agujeros de gusano. "La mina", explican en su propuesta, "sigue siendo la experiencia más cercana a un agujero de gusano al ser el umbral de acceso a lo desconocido".

En el Pozo Santa Bárbara los gallegos Estar Estudio (Aurora Armental Ruiz y Stefano Ciurlo Walker) plantean un jardín elevado sobre un pabellón de madera que se inspira en las cubiertas vegetales tradicionales que han documentado en Asturias.

El Pozo Espinos combinará la experimentación sonora a cargo de Lofácil (Carlos de Arquer y María Barrena), dúo de "dark pop" establecido en Oviedo pero nacido como en la Escuela de Arquitectura de Madrid, y la arquitecta Salomé Wackernagel, que en "Rurápolis" plantea unos talleres que combinan teoría y práctica sobre despoblación y territorio.

"Saurín Lagniam" ("Saurín el de Langreo") es la propuesta del equipo Arkuos para el Pozo Fondón, que despliega una serie de pasarelas e itinerarios de madera. En el Sotón, Furii Estudio los madrileños Noemí Gómez Lobo y Diego Martín Sánchez presentan un pabellón "Funda" que funciona como un "interface". Los asturianos del Laboratorio Biomimético (Marlén López y Manuel Persa) presentan en el Pozo San Luis BioWalk, fusión de movilidad, bioinspiración y arquitectura fotosintética.

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