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Las exigencias del etiquetado en otros países, gran escollo para exportar sidra fuera de España

Las ventas internacionales superan los tres millones de euros, con República Dominicana, Cuba, EE UU y México como principales destinos

La cultura sidrera, Patrimonio de la Humanidad

La cultura sidrera, Patrimonio de la Humanidad / LNE

Yago González

Yago González

Oviedo

La declaración de la cultura sidrera asturiana como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad podría suponer no sólo un reclamo para el turismo en Asturias y un acicate a la producción y el consumo interno, sino también un "espaldarazo" a la exportación de la emblemática bebida fuera de las fronteras españolas, afirman fuentes del sector. No obstante, las empresas señalan el obstáculo que les supone las diferentes exigencias de etiquetado de las botellas por parte de los países receptores.

"Al tratarse normalmente de volúmenes pequeños en cada país, el hecho de tener que cumplir diferentes políticas de etiquetado aumenta los costes, dificulta el proceso y estrecha los márgenes", explica Isabel Trabanco, directora jurídica de Sidra Trabanco y miembro de la cuarta generación de la centenaria empresa gijonesa. Trabanco cita algunos ejemplos de los sellos que, en función del país, deben lucir los envases, desde pictogramas con una mujer embarazada para prevenir el consumo de alcohol e iconos de reciclaje que acrediten la sostenibilidad de la fabricación del producto.

La sidra ne el mundo.

La sidra en el mundo. / LNE

En efecto, aunque las ventas exteriores de sidra natural asturiana han crecido paulatinamente en los últimos años, aún conforman unos volúmenes económicos discretos: el año pasado superaron por poco los 3 millones de euros, según los datos del Instituto de Comercio Exterior (ICEX).

Se trató, no obstante, de casi el doble de lo obtenido en 2022, un año con un comportamiento débil en el que los ingresos internacionales del sector fueron de 1,6 millones de euros, un desplome del 30% respecto al ejercicio precedente. En 2022, el sector sidrero, al igual que buena parte del sector alimentario, se vio afectado por la caída del consumo y el encarecimiento de costes causados por la crisis inflacionaria desatada por invasión rusa de Ucrania. Por fortuna, la exportación remontó en 2023.

Las exigencias del etiquetado en otros países, gran escollo para exportar sidra

Las exigencias del etiquetado en otros países, gran escollo para exportar sidra / LNE

A tenor de los datos más recientes, América del norte y del sur es el área geográfica con más demanda de sidra asturiana. El año pasado los mayores mercados fueron República Dominicana (donde hubo unas ventas por valor de 1,2 millones de euros), Cuba (608.000 euros), Estados Unidos (366.000 euros), México (228.000) y Panamá (161.000 euros).

En Europa, las ventas fueron residuales. Por ejemplo, rozaron los 100.000 euros en Portugal y superaron los 30.000 en Finlandia. No obstante, Isabel Trabanco afirma que se está produciendo un "notable crecimiento" en los países del Este europeo. En Asia también se anotaron exportaciones discretas, como en Corea del Sur (casi 50.000 euros) y China (18.000).

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