Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Tres "renovadores" de la Universidad reconocidos por la institución académica asturiana: "Fueron felices en las aulas"

Alegría entre los familiares de los académicos que serán reconocidos con la medalla de oro a título póstumo

Por la izquierda, Fermín Canella, Gustavo Bueno y Rafael Altamira.

Por la izquierda, Fermín Canella, Gustavo Bueno y Rafael Altamira. / LNE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Sara Bernardo

Sara Bernardo

Oviedo

Máximo reconocimiento para tres académicos de máximo nivel. El consejo de gobierno de la Universidad de Oviedo aprobará mañana la concesión de las medallas de oro a título póstumo de acuerdo al reglamento de honores y distinciones que considera acreedores de la máxima distinción a quienes hayan sido rectores de la Universidad de Oviedo. Es el caso de uno de los reconocidos, Fermín Canella Secades, que ocupó el cargo entre 1906 y 1914. El galardón lo recibirán también el filósofo Gustavo Bueno Martínez y el historiador Rafael Altamira y Canella por "haber prestado servicios muy relevantes a la institución académica".

Rafael Altamira, nació en Alicante en 1866 y llegó a Oviedo en 1896. Al año siguiente, comenzó su vinculación con la Universidad de Oviedo, siendo profesor entre 1897 y 1909. "Fue la etapa más feliz de su vida", recuerda su bisnieto, Ignacio Ramos Altamira, al conocer la condecoración. "Altamira fue el principal impulsor de la educación en la clase obrera y esos valores pacifistas vinculados al trabajo por acercar la cultura a todos los rincones de la sociedad es el legado que nos dejó", explica Ramos.

Altamira impartió la cátedra de Historia del Derecho en la capital asturiana coincidiendo con los años en los que Fermín Canella fue rector de la institución. "Su relación era muy buena, de hecho Canella fue uno de los que impulsó la nominación de Altamira como Premio Nobel de la Paz", cuenta Ramos.

Coincidiendo con la celebración del Año Canella en la Universidad de Oviedo, homenaje conmemorativo por el centenario de la muerte de Fermín Canella , la institución ha decidido otorgarle la medalla a título póstumo por su contribución a la enseñanza asturiana y su labor como rector durante ocho años a principios del siglo pasado. El catedrático de Derecho Administrativo, Leopoldo Tolivar, gestionó el archivo de Canella y comparte con él sangre por vía paterna: "La concesión de esta medalla está dentro de la línea que tiene la Universidad de reconocer al ‘Grupo de Oviedo’, al que también pertenecía Rafael Altamira, y que transformó la cultura y la Universidad en el tránsito de los siglos XIX al XX". Además, Canella pasó a ostentar el título de rector honorario en 1919, tras su jubilación. "Fue el gran rector de la Universidad; el que la renovó", asegura Tolivar.

La lista la completa el riojano Gustavo Bueno Martínez, que llegó al Principado en los años sesenta, consiguiendo en 1965 la Cátedra de Fundamentos de Filosofía e Historia de los sistemas filosóficos por la Universidad de Oviedo y ejerciendo de profesor en la misma institución hasta 1998. Momento en el que la jubilación lo obligó a apartarse de sus labores docentes. Dio su última clase en las escalinatas de la Facultad de Filosofía ante cientos de estudiantes.

"La Universidad era su casa. Por eso, este reconocimiento es muy importante para su familia y para sus alumnos, que fueron muchos", celebró ayer su nieto, Lino Camprubí Bueno. Ahora, el que fuese hijo predilecto de la ciudad de Oviedo, recibirá también el máximo reconocimiento de la institución. Lo hará a título póstumo por su actividad investigadora y su dedicación en el ámbito universitario como divulgador de conocimientos de una forma "significativa y desinteresada", según describe el código de la propia Universidad.

Pérez Simón, medalla de oro por sus años al frente del Consejo Social

Dentro del orden del día de mañana, el Consejo de Gobierno de la Universidad aprobará con cederle la máxima distinción de la Universidad de Oviedo al empresario y coleccionista de arte Asturmexicano, Juan Antonio Pérez Simón. Lo hará de acuerdo al reglamento de honores y distinciones de la Universidad de Oviedo, que establece que serán merecedores de la Medalla de Oro aquellos que hayan ocupado el cargo de presidente del Consejo Social, el organismo que fiscaliza las cuentas de la institución académica y es que el canal de comunicación con la sociedad, tanto para potenciar la transferencia del conocimiento como para conseguir nuevas vías de financiación.

Juan Antonio Pérez Simón

Juan Antonio Pérez Simón. / LNE

Una labor que desempeñó desde finales de 2019 (cuando fue nombrado por el Principado para sustituir al también empresario Ladislao Azcona), hasta noviembre de 2023. Pérez Simón nació en Llanes en 1941 y emigró a México cuando era un niño. Sin embargo, sigue teniendo fuertes lazos con el Principado, donde pasa temporadas en su casa de Niembro y donde cuenta con numerosos amigos.

En el país azteca forjó una carrera exitosa en el mundo de las telecomunicaciones, al tiempo que invirtió en obras de arte, lo que le ha llevado a poseer una de las colecciones más importantes a nivel internacional.

Tracking Pixel Contents