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Intentó tributar una herencia de Asturias en el País Vasco para ahorrarse 41.438 euros y ahora ha sido condenada

El TSJA avala la multa que el Principado impuso a una mujer por intentar tributar en Vizcaya por el legado de su abuela, una vasca que pasó sus últimos años como residente en Llanes

Ninguna región ha aumentado más la recaudación por herencias que Asturias: las rotundas cifras del impuesto de sucesiones

Ninguna región ha aumentado más la recaudación por herencias que Asturias: las rotundas cifras del impuesto de sucesiones / LNE

Yago González

Yago González

Oviedo

Emma, viuda y oriunda de Bilbao, falleció en una residencia geriátrica de Lledías (Llanes) en 2016. Su nieta, Milagrosa, presentó ante la Hacienda vasca la declaración sobre el impuesto de Sucesiones que gravaba la herencia de la difunta, al considerar que esa era la Administración responsable y que su abuela vivía en Noja (Cantabria). No obstante, tras una inspección, la Diputación de Vizcaya se declaró incompetente y adujo que era asunto del Principado de Asturias, el cual, tras investigar los últimos años de vida de Emma, certificó que efectivamente su herencia debía regirse bajo la legislación asturiana, más gravosa que la vasca. Por ello, en 2023 impuso una sanción de 31.078,79 euros a Milagrosa por "ocultar datos" para ahorrarse 41.438,38 euros del pago del impuesto en Asturias (por el que había abonado 10.342,81 euros en el País Vasco). Tras varios años de idas y venidas en los juzgados, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) acaba de dar la razón a la Inspección asturiana. Finalmente, Milagrosa ha tenido que abonar más de 81.000 euros: los 31.078 de la multa más los 50.003,6 del impuesto de Suesiones en Asturias.

Los hechos, resumidos en una sentencia del TSJA del pasado 26 de marzo, indican que los Servicios Tributarios del Principado recabaron varias pruebas para demostrar que doña Emma falleció como residente de Asturias. Así, afirman que la anciana trasladó su domicio a Llanes en diciembre de 2011 y que ingresó en el geriátrico de Lledías tres meses antes de su deceso. El expediente sostiene que, en sus cinco últimos años de vida, la mujer recibió 600 atenciones en el Hospital de Arriondas, 67 en el centro de salud de Llanes y más de 400 dispensas farmacéuticas en Ribadesella, Llanes y Celorio.

En la escritura de la notaría de Bilbao donde los familiares tramitaron la herencia figuraba que doña Emma se encontraba de forma "accidental" en Llanes en el momento de su muerte. No obstante, el expediente tributario destaca que "el supuesto domicilio en Noja surge, de forma inverosímil, por primera vez (...) más de cinco años después del óbito", sin figurar ni en la presentación del impuesto en la Hacienda vasca ni en la escritura de aceptación de la herencia. Los inspectores, además, tildan de "inexplicable" que si Noja hubiera sido su domicilio real, "la declaración no se hubiera presentado ante la comunidad autónoma de Cantabria, que entonces tenía fijada una bonificación del 99%".

El Principado hila muy fino para evidenciar su tesis, calificando de "absolutamente inverosímil" el hecho de que, si presuntamente vivía en Noja, una mujer "con una edad de entre 82 y 87 años y delicado estado de salud, prefiriera recibir, durante varios años, hemodiálisis en el Hospital de Oriente de Asturias durante cuatro horas, tres veces por semana, a las 8.00, teniendo que realizar un desplazamiento de 169 kilómetros, que conlleva una hora y 59 minutos –lo que implicaría levantarse a las 5.30–, en lugar de acudir al centro de referencia sito en el Gran Zoco Santander, que se sitúa a tan solo 35 minutos de distancia".

En 2023, último ejercicio con datos completos, las inspecciones de Asturias, la mayoría relacionadas con el impuesto de sucesiones, permitieron la recaudación de 22,26 millones de euros extra.

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