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No es solo cuestión de cariño: una investigación con participación asturiana afirma que las mascotas mejoran el desarrollo de los bebés

El cariño entre los niños y los perros.

El cariño entre los niños y los perros. / Getty Images

Sara Bernardo

Sara Bernardo

Oviedo

Tener una mascota en casa podría ser mucho más que una compañía para niños. Un equipo del proyecto INMA (Infancia y Medio Ambiente) en el que participa la Universidad de Oviedo ha analizado cómo convivir con animales en los primeros años de vida influye en el bienestar emocional infantil. El estudio, basado en casi 1.900 familias españolas, revela que cuidar de "otros animales" como peces, tortugas o hámsters puede proteger frente a problemas emocionales, mientras que los gatos mostraron una ligera asociación con más síntomas conductuales.

Desde Asturias, la catedrática Adonina Tardón, de la Universidad de Oviedo, destaca que "una simple pecera puede ayudar a los niños a sentirse útiles y acompañados". En esta región, los pájaros son las mascotas más comunes, con un 94 por ciento de presencia. Los resultados subrayan que las mascotas no solo alegran el hogar, sino que también pueden ayudar a construir una infancia más emocionalmente saludable.

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