Los rostros del vuelco demográfico en Asturias: dos mallorquines amantes de la montaña, una ingeniera de vuelta a su pueblo, un senegalés que encontró su segunda patria...
Foráneos con casa en la región, hijos y nietos de emigrantes y extranjeros detrás de un trabajo protagonizan el fuerte tirón poblacional: "La vida aquí es tranquila"

Arriba, por la izquierda, Carmen Molejón, Tania Ramos, Abdoulá Kutay, Rosa Tania Vega, y Gabriel Guerra y Fina Durán. / LNE

La población en Asturias crece con fuerza, rompiendo una inercia decadente de años, tal y como reflejó hace dos días la Estadística de Padrón Continuo del Instituto Nacional de Estadística (INE). El motivo no es el aumento de la natalidad, sino la nutrida llegada de foráneos, tanto españoles como extranjeros, por diferentes razones. Hay migrantes climáticos, que buscan en Asturias un tiempo más suave y mayor calidad de vida, otros aspiran a una vivienda con precios más bajos que en las grandes ciudades y en zonas con menor presión turística. Buscan una autenticidad que echan en falta en sus lugares de origen. Y, por supuesto, están los que llegan por motivos laborales, la mayoría.
Pero también están quienes buscan recuperar sus raíces: los hijos y nietos de emigrantes asturianos que ahora hacen el recorrido inverso en un viaje a la vez sentimental y en busca de nuevas oportunidades profesionales. Y también están los jóvenes que emigraron en busca de nuevos horizontes profesionales y que ahora regresan, algunos para revitalizar el mundo rural.
Aunque el grueso de inmigrantes extranjeros (hispanoamericanos, subsaharianos, nortafricanos y de los países de Este de Europa) que llegan a Asturias después de un largo periplo, atraídos por las oportunidades de trabajo y también la buena acogida. "Asturias no es racista, los negros estamos trabajando en los puestos más diversos. Me siento muy grande en Asturias, no pienso salir de aquí hasta que me muera", asegura por ejemplo el senegalés Abdoulá Kutay, residente en Gijón.
El fenómeno más novedoso, que se inició con la pandemia, es la llegada de españoles de otras regiones que buscan en Asturias un refugio climático. Es el caso de la pareja formada por Gabriel Guerra, Gabi, y Fina Durán, mallorquines que se compraron una vivienda en Pravia hace tres años para pasar el mayor tiempo posible en Asturias. "Un amigo asturiano nos convenció en Ibiza de que teníamos que comprar aquí. Nos encanta la montaña asturiana y no perdemos oportunidad de hacer rutas. Yo además corro por el monte. El verano es mucho más suave, y además los precios de la vivienda son más baratos, y hay mucha calidad de vida. La compra y la restauración tienen precios similares, pero con mayor calidad", asegura Guerra. "Aquí nos encontramos con la Peña del Ahorcado y eso nos abrió mucho el abanico socialmente. Cada vez que organizan algo siempre encontramos cinco o seis días para estar en Asturias. Tenemos un pie en Pravia y otro en Mallorca", añade.
Carmen Molejón es una ingeniera de Caminos que decidió regresar a su pueblo natal (Lourido, San Tirso de Abres) después de acumular una larga experiencia internacional como consultora del Banco Mundial en proyectos de cooperación relacionados con los recursos hídricos. En su caso, está convencida de que "el futuro pasa por el medio rural, y quiero formar parte de ese regreso al campo, ponerlo en valor, y revitalizarlo".
"La llamada fue volver a mis raíces, a una vida más sencilla y natural, menos artificial y enferma. No quiero una vida urbanita, siento que mi sitio es este, busco la coherencia conmigo misma", indica Molejón, portavoz de la plataforma Xente de Oscos Eo. Este intento por salvar la vida rural "no es un proceso fácil, porque todas las políticas son contrarias a la vida en el mundo rural". Y añade: "Me di cuenta de que mi sitio es este. Es un posicionamiento de vida, incluso político. Mis razones no son románticas, sino estratégicas".
Abdoulá Kutay es un senegalés que ha encontrado en Asturias su segunda patria. Tras llegar en patera a Santa Cruz de Tenerife, en 2006, pasó por diferentes lugares: Fuerteventura, Madrid, Sena (cerca de Villanueva de Sigena, en Huesca), León... Hace unos años, recaló finalmente en Asturias, donde trabajó en hostelería, pero terminó dedicándose al oficio que había aprendido en Dakar, la pesca. Ahora está en un barco con base en Lastres, se dedica a recolectar algas, trabaja incluso en un viñedo en Ibias..., lo que sea para mantener a su larga familia, con esposa y cuatro hijos.
Este senegalés de 46 años sabe lo que es ganar 400 euros menos que un trabajador español recién llegado, sabe lo que es trabajar con papeles falsos, porque no tenía otra forma de conseguir trabajo. Su mayor problema fue el idioma, ya que al llegar a España no hablaba una palabra de español, sí francés. Pese a estas malas experiencias, está en condiciones de afirmar que "Asturias es la región de España menos racista. Los africanos estamos trabajando sin problemas. No pienso salir de Asturias hasta que me muera. Me siento grande en Asturias", asegura.
El mayor número de inmigrantes que llegan a Asturias son los hispanoamericanos, que encuentran menos problemas con el idioma. A Asturias están llegando muchos en los últimos años, tras el éxodo al que les obligó la gran crisis de 2011. El motivo es que hay mayores oportunidades de trabajo. "La gente que está aquí les informa de lo que hay. Hay más trabajo aquí que en grandes ciudades como Madrid o Barcelona. Allí no se puede alquilar un piso normal, y no se puede con el coste de la vida. Aquí la vida es más barata y sí se puede encontrar una vivienda a un precio asequible", asegura Tania Ramos Ulloa, hondureña de 36 años afincada desde hace tiempo en Vegadeo.
El caso de Tania Ramos es la excepción, ya que ella no pasó previamente por grandes ciudades, con una mayor presión migratoria, sino que una conocida afincada en Asturias avisó a su madre de un posible empleo y la mujer decidió volar hacia Asturias para ver como salía.
Más tranquilidad
Presidenta de la Asociación de Mujeres Hondureñas de Vegadeo, trata de ayudar a sus compatriotas, que no han dejado de llegar al occidente asturiano, donde se cuentan en más de doscientos. Estos inmigrantes consideran que en Asturias es mucho más fácil emprender, y les convence la tranquilidad de la región, y las oportunidades educativas para sus hijos. Casada y madre de dos hijas, una de las cuales nació en España, Tania Ramos asegura que, "en Vegadeo, el racismo lo hemos sentido mucho menos". En Asturias, añade, "hay gente para todo, y todavía hay quien nos mira por encima del hombro".
Asturias no suele ser la primera elección para los inmigrantes hispanomericanos. Llegan después de unos años en otros puntos del país, como asegura la ecuatoriana Rosa Tania Vela, de la Asociación de Hispanoamericanos en Asturias. "Son años de incertidumbre, con grandes dificultades para encontrar un trabajo, ya que carecen de papeles", indica. A Asturias, los inmigrantes llegan "porque quienes ya viven aquí les dicen que hay más trabajo y que la vida es más barata". Asturias, tradicionalmente tierra de emigración, es tierra de acogida y hace sentir al inmigrante como en casa, y en el caso de los hispanoamericanos, llegan a un país que es parte de su cultura. Otro viaje de vuelta.

Dos mallorquines enamorados de la montaña asturiana con casa en Pravia
Gabriel Guerra y Fina Durán se compraron hace tres años una vivienda en Pravia para pasar el mayor tiempo posible en Asturias. Son unos enamorados de la montaña asturiana y de su clima suave, especialmente en verano, con temperaturas nada agobiantes. Y les convence sobre todo lo barata que está la vivienda, la baja presión turística y la calidad de vida asturiana, sin olvidar la buena acogida. No se pierden un Xiringüelu de Pravia y se apuntan a cada actividad que planea la Peña del Ahorcado. Otros familiares suyos se se instalarán en Moreda.

Una vuelta a casa en busca de una vida más sencilla y natural en Abres
La ingeniera de Caminos Carmen Molejón volvió a su pueblo natal, Lourido, en San Tirso de Abres, en busca de una vida más sencilla y natural, "un posicionamiento de vida e incluso político", porque "el futuro pasa por el medio rural, por su revitalización", a pesar de que todas las políticas son contrarias a la vida rural. Ahora es portavoz de la plataforma Xente de Oscos Eo, el colectivo ciudadano que se ha organizado en la comarca para frenar la implantación de más parques eólicos.

Más trabajo y la vida más barata
La ecuatoriana Rosa Tania Vega, de la Asociación de Hispanoamericanos de Asturias, asegura que éstos llegan a Asturias tras varios años: "Quienes ya están instalados aquí les dicen que hay más trabajo y que la vida es más barata". Afincada en Asturias desde hace años, resalta la dureza de los primeros años de los inmigrantes en España.

Más oportunidades para los hijos
La hondureña Tania Ramos, afincada en Vegadeo y con dos hijas, resalta que en Asturias se puede obtener una vivienda a un precio normal, hay oportunidades de educación para los hijos y hay menos racismo. Presidenta de la Asociación de Mujeres Hondureñas de Vegadeo, ayuda a sus compatriotas a adaptarse a Asturias, donde es más fácil emprender que en otras regiones.

La segunda patria de Abdoulá Kutay tras llegar en patera a Canarias
Abdoulá Kutay lo ha sido todo desde que llegó a Canarias en una patera: carpintero, camarero, pescador, buceador y ahora temporero en un viñedo de Ibias. Aunque tuvo que soportar discriminaciones, como cobrar 400 euros menos otro trabajador español con una experiencia inferior a la suya, o tener que presentar unos papeles falsos para poder tener un empleo precario. Pero fue al llegar a Asturias, dice, donde encontró a los españoles más acogedores y menos racistas. "No pienso salir de Asturias hasta que me muera. Me siento muy grande en Asturias", asegura este senegalés. Su asturianía no incluye la sidra, ya que se trata de un musulmán practicante. Representa a otro de los grandes grupos de inmigrantes en Asturias.
Suscríbete para seguir leyendo
- El Supremo tumba la estabilización docente de Asturias por vulnerar los derechos de las personas con discapacidad
- Las razones de la fuerte eclosión de la colonia balear en Asturias: 'Las islas están masificadas, el norte es tranquilidad
- La mujer que cayó al vacío en la canal del Texu llevaba un brazo escayolado y al perro atado con la correa
- Muere una mujer al caer con su perro al vacío en la canal del Texu, de Bulnes a Poncebos, en Cabrales
- Llega el AVE gratis a Asturias, pero no para todo el mundo: así se pueden conseguir los billetes sin coste
- Los empleados públicos del Principado son el “quinto concejo” de Asturias y el próximo año serán 1.500 más
- Dos socios del empresario de la Mina de Cerredo, condenados a dos años de cárcel por comprar 15.000 toneladas de carbón a una empresa de Avilés, no pagarlo y hacer desaparecer parte del mineral
- “Hay meses que es insostenible”, gritan los autónomos de Asturias en una multitudinaria manifestación para reclamar “condiciones dignas”