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Hablan los criadores asturianos tras el confinamiento total del pitu caleya y la gallinas, ahora más "estresadas": "Hay que cumplir, pasará cuando termine la migración"

Los avicultores para autoconsumo, resignados: "Bajará la puesta de huevos"

La crisis del huevo se agrava: ni una gallina podrá criarse en libertad en Asturias desde este jueves (y hasta nueva orden)

Europa Press

Oviedo / Vegadeo / Cangas de Onís

"Pues sí, los pitos asturianos se quedaron ahora sin caleya", resume Amador García con humor dada la situación originada en Asturias y el resto de España por la gripe aviar, que ha obligado a confinar todas las aves de corral que se crían al aire libre en el país con el fin de reforzar las medidas preventivas frente a la enfermedad ante el aumento del riesgo de expansión.

En el caso de Amador García, que cría desde 2010 en una explotación en El Vallín (Morcín), que era de su padre y que él ha profesionalizado y completado incluso con matadero propio. "Yo ya guardé los pitos días atrás por si acaso y para prevenir, aunque no tuviera obligación. Por eso la nueva orden no me pilla de imprevisto", dice.

Aunque pueda parecer una faena para los criadores de pitu de caleya – de carne sabrosa y de gran calidad gracias al alimento natural que logran en libertad por los prados– el confinamiento decretado no lo es tanto por la época en la que le ha tocado. "Yo tengo un milar ya criados para la campaña de Navidad. Los productores de huevos sí que lo sufrirán, pero en mi caso no es gran problema. Comerán evidentemente más maíz porque no tendrán lo de fuera, hierbas o gusanos", explica García.

Pero sí que se complicará la situación si el confinamiento se prolonga más allá del 31 de diciembre, hasta cuando está decretado. "Yo no crío pollos en incubadora; los compro y alimento aquí. Si esto se alarga habrá un problema porque apenas habrá ejemplares, teniendo en cuenta que se han sacrificado 2,5 millones de gallinas en España. Va todo en cadena", apunta el criador. Descarta un encarecimiento de precios de aquí a Navidad, porque hay producto de sobra en Asturias de momento; además, él particularmente no lo sube.

No obstante, los que quieran mantener sus animales en libertad pueden hacerlo siempre y cuando se tomen medidas de cierre que impidan el acceso a los recintos y a los depósitos de agua y comida de otras aves. Los criadores y productores de huevos están en alerta porque un solo caso confirmado de gripe aviar obliga a sacrificar a toda la explotación. Hasta ahora en Asturias se habían confinado las aves en ocho concejos de especial riesgo, pero ahora el Ministerio lo ha ampliado a todos.

José Manuel González de Castro, guardando sus gallinas, en Cangas de Onís. | RAMÓN DÍAZ

José Manuel González de Castro, guardando sus gallinas, en Cangas de Onís. / RAMÓN DÍAZ

La prohibición se extiende a todas las granjas avícolas, incluidas las ecológicas y las de autoconsumo, y las que produzcan carne o huevos para su venta. "En España se ha constatado una abundancia de aves migratorias en zonas de humedales, habitual en esta época del año. Además, el descenso de las temperaturas es un factor que facilita la supervivencia del virus", subraya el Ministerio. Desde julio se han notificado 139 brotes de gripe aviar en Europa. En España se han producido 14 focos en explotaciones, la mitad de ellos en la vecina Castilla y León, además de 53 en aves silvestres y cinco en cautivas.

Los criadores para autoconsumo, resignados: "Bajará la puesta de huevos"

Ana M. Serrano / Ramón Díaz

Vegadeo / Cangas de Onís

"Es una faena. Lo siento, sobre todo, por las gallinas, que andaban libres en un recinto sin techar de unos cien metros cuadrados y que ahora tendrán que estar cerradas en uno de cinco metros cuadrados".

El alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González Castro, es uno de los muchos asturianos resignados a tener que encerrar a sus pitas tras la última orden del Ministerio de Agricultura para frenar la gripe aviar. Una medida que afecta a toda España y no solo, como hasta ahora, a los territorios en riesgo especial. El mayor perjuicio es para los productores de huevos, ya que las gallinas ponedoras se resienten. El impacto de la gripe aviar, entre otros motivos, lleva meses tirando hacia arriba del precio.

Asturias tiene poca producción: en 2024 aportó 3.682 miles de docenas, el 3,4 % del total en España. Pero hay mucho criador particular para autoconsumo, como González Castro, que este jueves confinó a sus siete gallinas, ocho "pites" nacidas en julio, un gallo y dos pollos de engorde para Navidad. "Supongo que es una medida estudiada y avalada por técnicos y profesionales competentes, necesaria para evitar que la gripe aviar vaya a más y que provoque una catástrofe dentro del sector", comenta.

El regidor cangués, que supo por LA NUEVA ESPAÑA de la orden del gobierno central de cerrar a las aves de corral en todo el territorio nacional, tenía hasta la tarde de ayer a sus gallinas en una finca situada al lado de la carretera de Covadonga. "Estas gallinas están acostumbradas a comer al aire libre, maíz y trigo, así que seguramente lo van a sentir y lo mismo hasta se estresan", apunta. Cree que todo ello afectará a la producción, aunque en su caso recoge "solo" cuatro o cinco huevos al día. "Son para autoconsumo, para mí y para mi familia", apunta González Castro. Heredó las gallinas de un tío que falleció hace unos meses y las mantiene por afición: "Me gusta". En la cabeza tiene cerrar y cubrir un porche un poco más amplio que el gallinero cerrado para que los animales estén más a gusto.

Tranquilidad

En el Occidente asturiano, criadores como Claudio Fano, quien también es presidente de la asociación de avicultura "La Pinina", da un mensaje de tranquilidad. "Es una euroorden y hay que acatarla. Nos guste o no, si nos mandan confinar a los animales, hay que hacerlo", indica.

El objetivo es evitar, explica, el contacto entre aves domésticas y silvestres migratorias, principal vector de transmisión. En este sentido, en zonas como Castropol o Vegadeo, puntos habituales "de paso de patos y grullas procedentes del norte de Europa", el riesgo es mayor. De hecho ambos concejos estaban ya bajo la orden ministerial de días atrás de confinar sus aves. Una medida que el Ministerio ahora ha ampliado: "Es algo que hay que acatar, nos parezca bien o mal. En Valdés, donde tengo yo a mis gallinas, hasta hoy (por este jueves) podían estar libre".

Fano insiste en que hay que mantener la tranquilidad: "Es una enfermedad que no se transmite al ser humano, salvo que convivas directamente con las aves, como en China, donde duermen con ellas. No pasa nada por comer huevos ni carne si están bien cocinados, a más de 70 grados". El problema, advierte, no es sanitario, sino económico: "Nos confinan, se interfiere en las granjas, y suben los precios de los huevos y hay que sacrificar animales".

El mensaje en el campo es de prudencia y paciencia. "Esto pasará cuando termine la migración", dice Fano. "En 2022 ocurrió lo mismo; en 2023 y 2024 fue más leve. Hay que esperar a que baje la intensidad y volveremos a la normalidad. Por ahora, tranquilidad: todo está controlado y las órdenes hay que cumplirlas".

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