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Crimen en una casa de Candamo: la menor atacó con una sola puñalada mortal en el vientre a su cuñada tras una discusión por unas galletas

La homicida cometió el crimen con una navaja de gran tamaño, que arrojó a un tejado después de pinchar las ruedas de los coches de la casa y huir a la estación de Feve, donde fue detenida

VÍDEO: Una menor mata a su cuñada tras apuñalarla en el vientre en Candamo

VIDEO: Luis Ángel Vega FOTO: Fernando Rodríguez

Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Aces (Candamo)

Una joven de 17 años mató en la tarde de ayer a su cuñada de 20 años, tras asestarle una puñalada en el vientre, en una vivienda de la localidad candamina de Aces, en la que convivían ambas con el hermano y los padres de la víctima. El fatal desenlace se produjo en el curso de una discusión por unas galletas, según indicaron fuentes cercanas al caso. Los hechos ocurrieron a las cuatro de la tarde. Después de que su cuñada la apuñalase en una única acometida, la víctima salió de la vivienda sangrando profusamente, pero apenas pudo dar unos pasos y cayó a pocos metros de la casa. Cuando llegaron los sanitarios del SAMU, la joven ya se encontraba en parada respiratoria y todos los esfuerzos por reanimarla resultaron inútiles. La declararon muerta a las cinco de la tarde.

Mientras tanto, la presunta homicida huyó de la vivienda con el arma utilizada, una navaja de grandes dimensiones. Primero habría pinchado las ruedas de los coches de la casa y luego arrojó la chaira al tejado de una vivienda cercana. Sería detenida media hora después en las inmediaciones de la estación de FEVE de Aces, siendo trasladada al puesto principal de la Guardia Civil en Piedras Blancas, donde permanecía en la noche del sábado.

"¡Por unas galletas, solo por eso!"

En el inmueble donde se produjo el crimen, el padre de la fallecida sufrió un ataque de nervios que obligó a su traslado al HUCA. La madre, sentada en una silla, se mostraba también sobrepasada por lo ocurrido y no dejaba de gritar: "¡Por unas galletas, solo por eso!".

Según han referido fuentes familiares, la menor homicida tiene antecedentes de problemas de salud, un extremo que tendrá que ser verificado por parte de los investigadores por si pudo tener influencia en el trágico suceso.

Un bombero del SEPA accede al tejado al que la homicida arrojó el arma de crimen.

Un bombero del SEPA accede al tejado al que la homicida arrojó el arma de crimen. / Fernando Rodriguez

Al lugar del crimen acudieron agentes de la Policía Judicial y de Criminalística de la Guardia Civil. También dos patrullas de Seguridad Ciudadana de Piedras Blancas, que fueron las primeras en llegar. Incluso intervinieron en el operativo agentes destinados en el puesto de Cancienes.

Los policías judiciales realizaron una exhaustiva inspección ocular del lugar del crimen, y se tomaron diversas muestras. Hubo que recurrir a los Bomberos del Servicio de Emergencias del Principado (SEPA) para recuperar el arma del crimen de un tejado cercano. Para ello se desplegó una escalera a través de la cual un bombero accedió a lo alto de la casa. Una vez recuperada el arma blanca, la entregó a los agentes.

Los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil toman muestras de uno de los vehículos de la vivienda.

Los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil toman muestras de uno de los vehículos de la vivienda. / Fernando Rodríguez

Al lugar del crimen acudió en primer lugar el forense José Antonio Granda. La jueza de Pravia hizo acto de presencia a las nueve menos cuarto de la noche, y unos minutos más tarde llegó la secretaria judicial. Fue entonces, sobre la diez menos cuarto de la tarde cuando se ordenó el levantamiento del cadáver y su traslado al Instituto de Medicina Legal de La Corredoria, donde se realizará la autopsia este domingo por la mañana.

El novio de la víctima, desolado

Mientras los guardias civiles y los funcionarios judiciales realizaban su trabajo, un grupo de jóvenes observaba la escena un poco apartado. Uno de ellos era el novio de la víctima mortal, que se mostraba desolado por la muerte de su pareja, que trabajaba en una cafetería. La familia de la fallecida, destrozada por el fatal desenlace, lamentaba entre sollozos que todo se podría haber debido a que la agresora se encontraba a tratamiento médico pero sin el debido seguimiento facultativo.

Fueron numerosos los familiares y vecinos que acudieron a arropar a los allegados a la joven que sufrió la mortal puñalada. Una de ellas, entre lágrimas aseguraba que había advertido al cabeza de familia, padre de la fallecida, de que "metía en su casa a la gente demasiado rápido, antes de conocerla". Y añadió: "Ella me había ayudado mucho con mi madre de 91 años; era un cielo, no puedo creer que haya muerto así la pobre".

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