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La industria asturiana renuncia a la mitad de las ayudas del PERTE de descarbonización, estos son los motivos

Central Lechera, Reny Picot, Arcelor y Verot desisten de proyectos por falta de viabilidad, y Azsa duda de que pueda cumplir el plazo

Depósitos de la fábrica de Ilas en Anleo.   | ANA SERRANo

Depósitos de la fábrica de Ilas en Anleo. | ANA SERRANo

Pablo Castaño

Pablo Castaño

Oviedo

El Ministerio de Industria y el Gobierno del Principado confiaban en que el PERTE de Descarbonización Industrial, dotado con más de 3.100 millones de euros de fondos europeos, sería la gran palanca para acelerar la descarbonización de la industria asturiana. Sin embargo, el proyecto estrella de este plan de ayudas, la planta de reducción directa de mineral de hierro (DRI) con hidrógeno verde proyectada para sustituir a uno de los hornos altos de ArcelorMittal en Gijón, sigue en suspenso pese a tener reservados los 450 millones de euros de la línea 2 del PERTE, la vinculada al hidrógeno. Y en la línea 1, la destinada a actuaciones integrales de descarbonización, casi la mitad de los proyectos presentados por la industria asturiana han acabado en renuncia por parte de sus promotores al dudar de la viabilidad.

En la línea 1 del PERTE, Industria ha evaluado 16 proyectos de compañías fabriles radicadas en Asturias. Solo uno ha tenido una resolución denegatoria, el presentado para la descarbonización de DuPont, que no cumplía los requisitos de reducción de emisiones. De los 15 proyectos restantes, siete (presentados por Fertiberia, Asturiana de Zinc, ArcelorMittal, Iberdrola-Bayer, Ence, Siero Lam y Ditecpesa) han obtenido la concesión de ayudas, que suman 84,35 millones de euros, y las han aceptado. Y en los otros seis proyectos se ha renunciado a la ayuda.

Según la documentación que ha hecho pública el Ministerio de Industria, Corporación Alimentaria Peñasanta (Capsa), del grupo Central Lechera Asturiana, ha desistido de las ayudas para tres proyectos vinculados a la descarbonización de la fábrica láctea de Granda (Siero) a través de la introducción de biomasa (que sustituiría al actual sistema de cogeneración con gas) y la recuperación de condensados. El director general de Central Lechera Asturiana, José Armando Tellado, justificó la renuncia por la "falta de seguridad jurídica" sobre el tratamiento futuro de las emisiones de biomasa.

Otra compañía del mismo sector, Industrias Lácteas Asturias (Ilas), conocida por su marca Reny Picot, también ha desistido de la ayuda para la descarbonización de la factoría de Anleo (Navia) mediante la sustitución de la planta de cogeneración de fuel por una de biomasa. "Los costes y los compromisos a asumir" provocaron la renuncia, según explicó el consejero delegado de Ilas, Juan Manuel Rodríguez.

ArcelorMittal, que aceptó una ayuda de 8,77 millones de la línea 1 del PERTE para su proyecto del horno híbrido de arco eléctrico de Gijón, desistió de otra ayuda para la descarbonización de su producción en Asturias. Y la compañía metalúrgica Verot, con sede en Carreño, también renunció a una ayuda para la descarbonización de los procesos de corte automatizado de metales.

"Muchas empresas asturianas han tenido que renunciar a las ayudas del PERTE y otras estamos dudando si vamos a poder lograr que lleguen los equipos a tiempo", señaló Carlos Navalpotro, presiente del Asturiana de Zinc (Azsa), que resaltó que los plazos de las ayudas son muy ajustados y hay una burbuja de demanda de equipos de descarbonización. Azsa prevé cumplir los plazos en su proyecto de planta solar de autoconsumo, pero duda llegar a tiempo con su proyecto de recuperación de calor industrial.

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