Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Los motivos por los que ArcelorMittal se ha visto obligada a reorganizar la producción en sus instalaciones en Asturias

A la indisponibilidad de la instalación de Gijón se suma la necesidad de reforzar la producción de bobina caliente por un incendio en la factoría de Fos-sur-Mer

Los dos hornos altos de ArcelorMittal en Gijón.

Los dos hornos altos de ArcelorMittal en Gijón. / MARCOS LEÓN

Pablo Castaño

Pablo Castaño

Oviedo

La multinacional siderúrgica ArcelorMittal no consigue estabilizar el horno alto "B" de Gijón, por lo que está adaptando la producción de sus acerías y talleres en Asturias a la disponibilidad de arrabio producido en una único horno alto, el "A". Esta instalación, que está próxima al fin de su vida útil, está trabajando a plena carga, pero es insuficiente para cubrir la demanda de materia prima de las acerías de Gijón y Avilés. Además, la no disponibilidad del horno alto "B" de Gijón coincide con la parada del horno alto número 2 de la planta de Fos-sur-Mer, en el sur de Francia.

La factoría francesa, al igual que las asturianas, abastece de bobina caliente a la planta de ArcelorMittal en la localidad valencia de Sagunto, dedicada principalmente a productos de acero para la industria del automóvil.

El horno de Fos-sur-Mer está parado desde el pasado 8 de octubre debido a un incendio en unas cintas transportadoras. Ese suceso obliga a las plantas asturianas a reforzar el suministro de bobina caliente a Sagunto, pero la no disponibilidad de uno de los dos hornos altos de Gijón complica esa tarea. Las acerías y talleres acabadores de ArcelorMittal en Asturias se están adaptando a la disponibilidad de arrabio y operan "de forma flexible" en función de las prioridades de producción, según explicaron fuentes de ArcelorMittal.

Si es necesario parar alguna instalación, la compañía tiene activo un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) pactado con la plantilla que le permite acompañar la medida desde el punto vista laboral.

ArcelorMittal lleva dos semanas intentado recuperar el horno alto "B" de Gijón, que entró en parada el pasado 23 de octubre tras sufrir varios incendios. La compañía necesitó hasta tres intentos para arrancar la instalación por el método de la oxilanza (inyectando oxígeno y gas propano) pero aún no ha conseguido estabilizar la instalación. Fuentes sindicales apuntaron que durante el pasado fin de semana se llegó a quemar el cuerpo de una tobera (por donde se introduce aire caliente en el horno) y se registraron fallos en los sistemas de carga (en el tragante). Además, criticaron la falta de repuestos "No se está consiguiendo que arranque como en otras ocasiones", reconocieron fuentes de ArcelorMittal. n

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents