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Los hosteleros se reivindican como un "sector esencial" para la región en su gala anual que supone la despedida de Almeida

El presidente de la entidad empresarial pide de los políticos "una Asturias de oportunidades" y diálogo para que "siga siendo el mejor sitio para vivir"

La patronal entrega la máxima distinción a quien ha sido su referente regional, que se va "con los deberes hechos y la conciencia tranquila"

Otea nombra a Joaquín Pajarón y al grupo El Gaitero "embajadores" de la cultura asturiana en una gala marcada por la despedida de José Luis Álvarez Almeida

VIDEO: Amor Domínguez / L. Ángel Vega / FOTO: Luisma Murias

Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Oviedo

"Somos un sector esencial para la vida de los pueblos, de las villas o de las ciudades", aseguró este martes José Luis Álvarez Almeida, presidente de Otea, durante la Gala 2025 de la organización de Hostelería y Turismo de Asturias, que cumple diez años, celebrada en el teatro Campoamor. El evento tuvo un sabor agridulce. Por un lado, se premió la excelencia y resiliencia de una quincena de negocios y empresas señeros, y por otro sirvió de despedida a quien ha dirigido Otea en los últimos diez años, ya que Almeida se dedicará ahora a la organización Hostelería de España, que preside desde marzo.

Emocionado, quiso dar las gracias a Ricardo Álvarez, Javier Martínez o Fernando Corral, por su generosidad durante la fusión que dio lugar a Otea. También a Julio Zapico, director general de turismo de la época, que animó a la unificación, y a Alberto González, de FADE, sin olvidar a otros dirigentes del sector, como Alfredo García Quintana –hoy concejal en Oviedo–, Felipe Sordo o Javier Garzo. Agradeció el apoyo en momentos difíciles de Eva Coppen, gerente de Otea. No se olvidó de su mujer, Marga, sus hijos y sus trabajadores de Casa Amparo, "que también son familia". Y tuvo palabras cariñosas para su amigo Carlos Paniceres, presidente de la Cámara de Oviedo.

"Somos un sector económico que representamos el 11% del PIB, el 13% del empleo de la región, somos un sector esencial para la sociedad, para la vida de nuestra cultura asturiana. Por lo tanto que nadie se olvide que nosotros, de la hostelería", pidió. "Somos una organización que defiende los intereses de los hosteleros, pero siempre mirando por Asturias", dijo.

Y añadió que, con la gala, pretenden "presumir de los mejores profesionales del sector turístico asturiano, hosteleros a los que reconocemos sus valores". Y enumeró esos valores: "En casa de estos premiados, ustedes pueden respirar cariño, servicio, honradez, respeto al territorio, igualdad, conciliación, trabajo, mucho trabajo, y por encima de todo, en las casas de nuestros premiados, lo que se respira es familia, se respira la familia hostelera".

La gala fue presentada por el siempre solvente Pachi Poncela y contó con la música aportada por el pianista Mario Álvarez, la soprano Vilma Ramírez y el barítono Ángel Simón. Antes de la entrega de los diplomas y galardones, el alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, llamó a la unidad de todos los asturianos para que Oviedo sea capital europea de la cultura. "El año pasado, Oviedo fue capital española de la gastronomía, no por casualidad, es el fruto de un trabajo bien hecho desde el Ayuntamiento, desde Otea. La hostelería es un pulmón muy importante de la economía asturiana, y por supuesto para Oviedo, y tenemos que seguir en esa línea del entendimiento, que es la que siempre propongo". Y tuvo palabras para Almeida: "Es un gran orgullo que José Luis haya llegado a donde ha llegado".

La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, no pudo estar presente en la gala, aunque envió unas palabras: "Otea y su presidente han sido un aliado leal para el desarrollo de Asturias y Gijón. Y su presidencia nacional garantiza que Asturias seguirá presente en las decisiones que se tomen".

Por sorpresa, se sumó a la gala el presidente del Principado, Adrián Barbón, quien aseguró que "el turismo es uno de los motores económicos de Asturias, con 47.000 empleos, 2.800 millones de ingresos y más de 2,8 visitantes, un sector que está creciendo de año en año, fuera de la temporada alta, por todo el territorio y con calidad".

Pero lo importante fueron los premios. El humorista y actor Joaquín Pajarón recibió el premio de Embajador de Asturianía, mientras que María Cardín, del Grupo El Gaitero, recibió el premio de Embajador del sector turístico asturiano.

El premio al compromiso asociativo se entregó a los hoteleros Ricardo Tascón González y su hijo Francisco Javier, de los hoteles Begoña Park, Begoña Playa (Gijón) y Palacio de la Magdalena (Soto del Barco). Emilio Rubio y Alejandra Vanegas, de la Sidrería La Montera Picona de Gijón, recibieron el premio al compromiso con la tradición asturiana. El premio "Mi gran noche" fue para Carmen Fernández Ferrero, del pub Ay Carmela de Oviedo. El premio al compromiso con el territorio recayó en los apartamentos rurales La Caramba, de Cudillero, de María Isabel Pardo Aranguren, aunque fue recogido por su gestor, Miguel Zarauza. El premio al espíritu de la hostelería fue para Víctor Fernández Álvarez, de la Sidrería Chaflán de Gijón, quien acudió acompañado de su madre ya jubilada, Lucinda Álvarez.

En cuanto a los diplomas de honor, recayeron en María Victoria Artidiello, del Restaurante La Pomarada de Laviana, que recogió su hijo Adauto Begega; Javier López Gonzalo y Marisé Zubizarreta, de Casa Julián, en Peñamellera Alta; José y Rosa Isabel Heredia León, del Camping La Ensenada de Villaviciosa; Ricardo Suárez Morán y Toni Rodríguez, de la Sidrería La Noceda de la calle Gascona, en Oviedo; Celestina Francos y Ángel Prieto, de la pensión Bar Tineo, de la capital tinetense; los hermanos José Luis y Juan Manuel Díaz Permuy, del restaurante La Consistorial de Mieres; y Ana María Merino Balbín, del restaurante Vista Alegre de Colunga, acompañada de sus hijas Ana y Cristina Collado.

La medalla de oro de un sector que "reparte todos los días felicidad"

En la gala hubo una sorpresa final, la entrega de la medalla de oro de Otea a José Luis Álvarez Almeida, recibida de manos del Presidente Adrián Barbón. Se trata de un honor que no se concede con mucha frecuencia, solo en contadas ocasiones. Y la de este martes, en que Almeida se despedía de Otea, era una de ellas.

Poco antes, Almeida había asegurado: "Me voy con los deberes hechos, con la conciencia tranquila de que he trabajado con honradez, como mis padres me han enseñado. Quedan dos personas que han sido mi aliento, mi soporte y mi guía en estos 10 años".

Se refería a sus vicepresidentes Javier Martínez y Fernando Corral. "Muchas gracias a todos por estos maravillosos años aprendiendo de los mejores", añadió el homenajeado.

A los hosteleros les indicó: "Siéntanse orgullosos y afortunados de trabajar en el sector que reparte todos los días felicidad, la hostelería y el turismo". Y pidió a los políticos que sigan "construyendo una mejor región, una región de oportunidades, una región más justa para poder seguir diciendo que Asturias es el mejor sitio para vivir".

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