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Frenazo a una nueva línea de negocio de ArcelorMittal: la multinacional renuncia a la fábrica de polvo de acero para impresión 3D de Avilés

La compañía paraliza la actividad experimental al no conseguirse los hitos previstos para comenzar la producción / La medida afecta a 15 trabajadores

Planta de producción de polvo de acero de ArcerlorMittal Powders en Avilés

Planta de producción de polvo de acero de ArcerlorMittal Powders en Avilés / Ricardo Solís

Pablo Castaño

Pablo Castaño

Oviedo

ArcelorMittal echa el freno en la que iba a ser una de sus nuevas líneas de negocio y de futuro en Asturias. La multinacional siderúrgica anunció ayer que "paraliza" la actividad de su filial ArcelorMittal Powders, entidad constituida para fabricar en una nueva planta de Avilés polvo de acero para abastecer a la industria de fabricación aditiva de piezas para sectores como el aeroespacial, la defensa, la automoción, el equipamiento médico o la energía. Es lo que se conoce como la impresión 3D. El polvo de acero iba a ser su "tinta".

Fuentes de la compañía señalaron ayer que la decisión de parar el proyecto "se produce tras no haberse cumplido, por motivos técnicos, los plazos previstos para la puesta en marcha de la producción" industrial.

La multinacional constituyó ArcelorMittal Powders en noviembre de 2023 para elevar a escala industrial la actividad de investigación, desarrollo y experimentación sobre polvos de acero llevada a cabo en los centros de I+D+i de la compañía. Avilés es el polo de desarrollo de este campo para el conjunto de la multinacional y la compañía decidió ubicar su primera factoría en una nave del PEPA, polígono construido sobre los terrenos de antiguas instalaciones siderúrgicas.

Se trata de una planta industrial de fusión de acero en horno eléctrico y atomizado mediante gas a alta presión. La infraestructura (una nave de 3.700 metros cuadrados) y la maquinaria hace un año que están listas y el inicio de la producción industrial estaba pendiente de que se completara la homologación de productos y se recibieran todas la autorizaciones. Sin embargo, ArcelorMittal ha decidido "paralizar la actividad" al no cumplirse el cronograma previsto por unos "motivos técnicos" que la compañía no ha querido explicar.

En la planta de Avilés se iban a producir polvos de acero con distintos rangos adaptados a las necesidades de las diferentes tecnologías de fabricación aditiva. Con una capacidad anual de producción de 1.000 toneladas, en la factoría iban a trabajar entre 20 y 30 personas. En su fase experimental ya estaban trabajando en la planta 15 trabajadores y se habían firmado acuerdos de colaboración con varias empresas. "La compañía evaluará el impacto de la decisión adoptada con la representación de los 15 trabajadores con los que cuenta esta entidad", señalaron ayer fuentes de ArcelorMittal en relación al futuro laboral de la plantilla.

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