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Una “buena persona” y un “buen minero”: Villablino arropa a la familia del minero Anilson Soares en un funeral masivo

”Somos una comarca minera, pero nunca estás preparado para esto”, lamentan los vecinos

Sara Bernardo

Sara Bernardo

León y Asturias vuelven a hermanarse en el dolor para dar un multitudinario y emotivo adiós a Anilson Soares, uno de los dos trabajadores que perdió la vida el pasado viernes en la mina de Vega de Rangos.

La parroquia de Caboalles de Abajo (Villablino), el pueblo donde “Anís”, como lo llamaban cariñosamente, se quedó pequeña para coger un funeral al que acudieron familiares, compañeros y amigos del minero. Un hombre "bueno" y un minero "excepcional" como lo describió su vecino Santiago Álvarez. "Tenía mucha experiencia en la mina, su padre era minero y él lo mamó", lamentaba.

La comarca de Laciana se tiñe otra vez de luto tan solo ocho meses después de enterrar a los cinco mineros fallecidos en Cerredo. Otra vez la mina y otra vez Villablino. "No podemos normalizar el riesgo que supone bajar a la mina", aseguró Saúl Fernández. "Van siete muertos en ocho meses en un momento con el menor número de mineros de la historia", reflexionó con impotencia.

Poco antes de las 16.00 horas, la madre de Soares llegaba al templo arropada por sus dos hijas. Era la segunda vez que la familia vivía una tragedia así, después de perder a otro hijo (hermano de Anis) en un accidente minero en 2007. "Es una desgracia, a esto nunca te acostumbras", comentó Luisma Fernández quien también pierde por segunda vez a un vecino de Caboalles de Abajo: Amadeo Castelar dejó su vida en Cerredo. "Somos una comarca minera, pero nunca estás preparado para esto", sostuvo Fernández.

En la pequeña iglesia del pueblo, no entraba un alma más. Los vecinos se apelotonaban en la entrada. Fue entonces cuando el vicario general de la diócesis de León, Luis García, quien ofició la misa, animó a los presentes a "echarse hacia adelante y arropar a la familia". Así comenzó una homilía emotiva en la que García subrayó el dolor "profundo y compartido" de la comarca. "Anís era una buena persona", añadió, acompañado por los sacerdotes de la zona, Carlos Martínez, Julio Panera y Bruno Cuadrado.

En las inmediaciones, discretos, los miembros de la Brigada de Salvamento Minero que cogieron fuerzas tras lo visto el viernes en la mina para arropar y despedir a sus dos compañeros. Lo mismo hizo Marcos Álvarez, el tercer minero que salvó su vida "por minutos" al ausentarse de la zona del siniestro para ir a recoger material. "Se lleva como se puede", comentó cabizbajo, rodeado de numerosos amigos.

50 minutos después, el Santa Bárbara Bendita sonó mientras el féretro abandonaba la iglesia, rompiendo un largo y sonoro aplauso. "Que dolor más grande", se escuchó.

Las autoridades

Tras el último banco de la Iglesia, de pie, la delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, los presidentes de Asturias y Castilla y León, Adrián Barbón y Alfonso Fernández Mañueco, el consejero de medioambiente castellanoleonés, Juan Carlos Suárez-Quiñones y el asturiano de Industria, Borja Sánchez. Así como el alcalde de Villablino, el socialista Mario Rivas.

"Nuestro cariño y consuelo a las familias", sintió Mañueco tras la homilía al tiempo que trasladó "todo su apoyo" a Villablino que está siendo "duramente golpeado este año". "Hoy Asturias y Castilla y León estamos de luto", concluyó el Presidente.

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