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Camila Ricaldez, la asturiana que con 15 años fue operada de un tumor cerebral: "Decían que eran migrañas, pero los dolores de cabeza eran insoportables

Los supervivientes visibilizan la realidad de los tumores pediátricos: "Se necesitan espacios específicos para adolescentes con cáncer"

Camila Ricaldez Girón.

Camila Ricaldez Girón. / Juan Plaza

Demi Taneva

Oviedo

Camila Ricaldez Girón, de Pola de Siero, tenía 15 años cuando un tumor cerebral la llevó al quirófano: "Decían que eran migrañas, pero los dolores de cabeza eran insoportables. Tras varias pruebas, llegó el diagnóstico". Ingresada en neurocirugía, en una planta de adultos, se sintió aislada: "Con 15 años es difícil estar rodeada de personas mucho mayores y sin intereses comunes. En pediatría al menos puedes conocer a otros niños y los padres se apoyan entre sí".

Camila es una de las integrantes del Grupo de Supervivientes de Cáncer Infantil y Adolescente del Principado de Asturias, creado por la Asociación Galbán. Este grupo se ha formado para compartir experiencias, apoyarse y visibilizar lo que viene después de la enfermedad. Tal y como ellos mismos explican:el cáncer no termina con el alta médica, deja secuelas físicas, emocionales y sociales. Hablan de dolor, esperanza y reivindicación.

Hoy, Camila Ricaldez trabaja como fisioterapeuta y forma parte activa del grupo de supervivientes. Quiere concienciar sobre el cáncer infantil desde la perspectiva de los pacientes. "Después del tratamiento no hay un seguimiento especializado a largo plazo, y las secuelas aparecen años después. Por eso es tan importante visibilizar y reivindicar. Aquí nos entendemos mejor que con cualquier otra persona de nuestra edad", asevera.

Al igual de Camila, otros jóvenes asturianos que han padecido cáncer en la infancia han relatado sus experiencias a LA NUEVA ESPAÑA. Las historias de Samuel, Darío, Victoria Paula reflejan que el cáncer infantil no termina con el alta médica. También muestran que, pese a las cicatrices, hay enseñanzas que marcan el futuro.

Los datos

El cáncer infantil en cifras

El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) atiende cada año una treintena de nuevos casos de cáncer infantil, con una supervivencia relativa que ronda el 80%. Este cálculo se realiza a los cinco años del diagnóstico y el porcentaje oscila entre el 75 y el 90%. Se trata de una cifra más elevada que en la edad adulta, similar a la media del Sistema Nacional de Salud y de los países próximos.

Localizaciones más frecuentes

Por tipos, las leucemias y los linfomas representan más de un tercio de los diagnósticos, seguidas por los tumores del sistema nervioso central. El área de oncohematología del HUCA ha practicado en la última década más de medio centenar de trasplantes de médula ósea a menores, con unos índices de curación muy elevados.

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