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Los cambios que traerá la fusión de áreas sanitarias en Asturias: afectarán a las listas de espera y a los cuidados paliativos

El inminente decreto otorga un notable poder a los directores de los hospitales comarcales y los designa "enlaces" con los alcaldes

La nueva estructura del Sespa privilegia el recorte de listas de espera y los paliativos

La nueva estructura del Sespa privilegia el recorte de listas de espera y los paliativos / .

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

Oviedo

La Consejería de Salud adapta la estructura administrativa a la fusión de áreas sanitarias de la región –que pasan de ocho a tres–, y también a prioridades asistenciales detectadas en los últimos años.

La estructura del Servicio de Salud del Principado (Sespa) que será aprobada este próximo lunes estrecha el control sobre las listas de espera (cuestión de gran calado social) y aumenta el peso de los cuidados paliativos (aspecto básico en una población envejecida). Asimismo, intensifica el protagonismo de la salud pública (recogiendo las enseñanzas de la pandemia de covid-19) y potencia las compras centralizadas, que pasan a depender de una subdirección.

La nueva arquitectura del Sespa figura en un decreto que previsiblemente recibirá luz verde en la reunión del Consejo de Gobierno del 1 de diciembre. LA NUEVA ESPAÑA ha tenido acceso al borrador del documento, que en sus 45 páginas recoge el organigrama futuro del Servicio de Salud, tanto de su tronco central como de las ramas territoriales.

Responsables de los hospitales comarcales.

En el muy relevante epígrafe de la estructura territorial –esencial al centralizarse la presencia de gerentes de área en Oviedo, Gijón y Avilés–, el nuevo esquema otorga un notable poder a los responsables de los hospitales comarcales. Sus cargos pasan a denominarse "Direcciones de Atención Sanitaria y Coordinación Territorial", y se les asigna, por una parte, "la planificación, dirección y control de toda actividad en el hospital comarcal correspondiente", y por otra un papel de "enlace con las entidades y organismos de representación locales". Esta última función constituye un guiño claro del Gobierno regional a los alcaldes de las áreas periféricas de Asturias, quienes rechazaban que la fusión de áreas –y, por consiguiente, de gerencias de área– les dejara sin un interlocutor válido en materia de asistencia sanitaria.

Ocho áreas que se fusionan en tres.

Este decreto de estructura es una premisa necesaria para la entrada en vigor, a principios de 2026, del nuevo mapa sanitario de Asturias, que fusiona las actuales ocho áreas de salud en solamente tres, con cabeceras en Oviedo, Gijón y Avilés. La nueva estructura es la siguiente: área I: Occidente (las antiguas zonas de Avilés y Jarrio); área II: Centro-Suroccidente (las antiguas áreas de Oviedo, Caudal y Cangas del Narcea); y área III: Oriente (las antiguas áreas de Gijón Nalón y Arriondas).

Escaso e indefinido recorte de directivos.

En relación con la esperada pirámide directiva del Sespa, el decreto aclara algunos aspectos, pero no todos. El mensaje tradicional venía siendo que la fusión de áreas acarrearía un considerable recorte de la estructura de altos cargos. El pasado viernes, la consejera de Salud, Conchita Saavedra, desveló que de los 77 directivos que actualmente integran la estructura del Sespa, tanto en los servicios centrales como en las ocho áreas de salud, se verán reducidos en 4, para quedar en 73. Y precisó: "Vamos a adelgazar la estructura directiva en relación a lo que son la toma de decisiones, pero vamos a mejorar aquella estructura directiva más en el territorio y más relacionada con la coordinación y con la gestión".

Estructura de las áreas.

Al frente de cada área habrá un gerente, del que dependerán cuatro direcciones: una de atención sanitaria; otra de gestión (asuntos económicos y de profesionales); otra de enfermería (cuidados y coordinación sociosanitaria); y la cuarta de salud pública, incorporación derivada de las enseñanzas obtenidas de la pandemia de covid-19. Bajo la autoridad de la Dirección de Atención Sanitaria y Evaluación de cada área, habrá una Dirección de Atención Primaria y otra de Atención Hospitalaria. Todo indica, pero el documento no lo especifica, que habrá tres directores de Atención Hospitalaria: uno en el área I (Hospital San Agustín, de Avilés), otro en el área II (conjuntamente para el Hospital Universitario Central de Asturias, HUCA, y el Hospital Monte Naranco, ambos en Oviedo) y otro en el área III (para el Hospital de Cabueñes, de Gijón).

Figura novedosa para los hospitales comarcales.

Ya se ha reseñado que es de nueva creación la Dirección de Atención Sanitaria y Coordinación Territorial, que será la que se sitúe "al frente de cada hospital comarcal integrado en el área de salud". Todo invita a pensar que ésta será la figura que esté al frente de los cinco hospitales comarcales asturianos dependientes del Sespa: los de Jarrio (área I); Álvarez-Buylla de Mieres y Cangas del Narcea (área II); y Valle del Nalón y Arriondas (área III).

La gestión de la enfermería.

Como se ha indicado, en cada área habrá una Dirección de Cuidados y Coordinación Sociosanitaria de Área. Sin embargo, no queda del todo clara la dependencia del personal de enfermería de los hospitales comarcales. Es decir, no se determina si serán competencia de la Dirección de Cuidados del área o del director del hospital comarcal como responsable de "toda actividad en el hospital comarcal correspondiente".

Cifra incierta de directivos.

Según todo lo indicado, ¿se puede concretar cuántos cargos directivos habrá en cada área? El decreto de estructura no lo hace, pues señala que "a las Direcciones citadas en los apartados anteriores quedarán adscritas las Subdirecciones que se prevean en la plantilla orgánica del Sespa". Por lo tanto, habrá que esperar para conocer ese extremo.

Órganos centrales.

En cuanto a los servicios centrales del Sespa, se vuelve a una antigua división entre una subdirección de Atención Primaria y otra de Atención Hospitalaria. Como ya se ha indicado, resultan significativas la creación de una "unidad de gestión de tiempos asistenciales" en los servicios centrales del Sespa y de un "servicio de atención al ciudadano" en cada área sanitaria –"que dependerá directamente de la gerencia del área–, órganos ambos relacionados con las listas de espera y las expectativas (cumplidas o incumplidas) de los usuarios. También marcan una prioridad el establecimiento en los servicios centrales de una "unidad de atención integral al paciente en cuidados paliativos" y de una "subdirección de central de compras" que busca optimizar las adquisiciones a gran escala.

Nombramientos, en febrero y marzo.

En paralelo a los decretos de estructura, el Sespa está trabajando, según ha indicado la consejera de Salud, "en la modificación de la plantilla para inmediatamente poder sacar antes de que termine este año las convocatorias de los cargos directivos". La idea es que "en febrero de 2026 empiecen los primeros nombramientos y que entre febrero y marzo dejemos finalizada la nueva estructura". Según Conchita Saavedra, "el 31 de marzo hemos de tener la estructura definitiva".

Los directivos podrán hacer guardias para no perder dinero ni destrezas

Nueva normativa para que los médicos de la sanidad pública que asuman cargos directivos no pierdan dinero con el cambio. El Consejo de Gobierno ha aprobado una modificación del acuerdo de retribuciones que afecta al personal Servicio de Salud (Sespa) que permitirá "compatibilizar funciones directivas con actividad asistencial, mediante la realización de guardias y refuerzos en áreas clave como obstetricia y ginecología". Según ha explicado la Consejería de Salud a preguntas de este periódico, la modificación está prevista "hasta el nivel de subdirección", lo que significa que "no afecta a gerentes ni directores". La norma establece que la compatibilidad "se permitirá en determinadas áreas asistenciales clave, donde sea preciso incrementar la actividad o/y mejorar los plazos en los que se está prestando la asistencia". Otra justificación de esta medida es que se pretende que "el desempeño de tareas de gestión no afecte al mantenimiento y desarrollo y las competencias profesionales de las personas que dedican un periodo de su etapa laboral a la gestión sanitaria".

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