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Almunia y Gallardón reclaman diálogo del PSOE y PP en asuntos estratégicos

Los exministros de gobiernos de distinto signo analizan los retos económicos, reniegan de la corrupción y señalan la estabilidad como clave para el desarrollo

Alberto Ruíz-Gallardón y Joaquín Almunia, ayer, en el Hotel de la Reconquista de Oviedo.  | IRMA COLLÍN

Alberto Ruíz-Gallardón y Joaquín Almunia, ayer, en el Hotel de la Reconquista de Oviedo. | IRMA COLLÍN

Sara Bernardo

Sara Bernardo

Oviedo

El socialista Joaquín Almunia, exministro de Trabajo, de Administraciones Públicas, excomisario europeo y exvicepresidente del Comisión Europea, dialogó ayer en Oviedo con el popular Alberto Ruiz-Gallardón, ex ministro de Justicia. Ambos subrayaron la importancia de que los principales partidos aborden acuerdos estratégicos, pese a que esa hipótesis resulta hoy utópica dado el clima político. Ambos coincidieron en el encuentro "Diálogos para el Desarrollo", que se desarrolló en Oviedo y en el que subrayaron la necesidad de una estabilidad normativa para garantizar la competitividad y atraer inversión en España.

"Una de las claves de la competitividad de un país es la estabilidad normativa, y esa estabilidad no se alcanza pidiéndole al que ha ganado unas elecciones que renuncie a su programa; se alcanza estableciendo marcos consensuados en materias estratégicas", aseguró Ruiz-Gallardón, quien subrayó la importancia de esos acuerdos como palanca para hacer de España "un país más competitivo".

Almunia centró su intervención en tres ejes: el impacto de la inestabilidad internacional en Europa, las dificultades derivadas de la diversidad política de los gobiernos europeos y la situación de la economía española. Señaló que acontecimientos como las decisiones de Donald Trump, la guerra en Ucrania o el conflicto en Palestina afectan directamente a la UE, que "debe responder con unidad y estrategia".

Sobre economía, el exministro socialista destacó que gobernar sin presupuestos "no es lo ideal, aunque la combinación de ingresos públicos sólidos, fondos europeos y crecimiento económico ha permitido mantener la actividad y responder a las necesidades de la población", al tiempo que añadía que "la estabilidad normativa y los consensos políticos son esenciales para atraer inversión y garantizar la continuidad de políticas estratégicas".

Ruiz-Gallardón y Joaquín Almunia pertenecieron a gobiernos distintos signo. Preguntados sobre la corrupción que asola a sus respectivos partidos, y la posibilidad de modificar la financiación de los mismos, Almunia subrayó que "la corrupción exige ética personal y tolerancia cero, más allá de la legislación sobre financiación de partidos". "El que roba, roba, y eso hay que combatirlo", enfatizó.

Ambos coincidieron en que la colaboración entre los grandes partidos es clave para afrontar los retos de medio y largo plazo de España y de cualquier democracia avanzada. Y destacaron que la construcción de consensos no solo fortalece la competitividad económica, sino que también garantiza la estabilidad política y social necesaria para afrontar los desafíos globales y nacionales. Subrayaron que, más allá de las diferencias ideológicas, la cooperación entre los grandes partidos y el respeto a reglas claras y consensuadas son fundamentales para que España pueda responder con eficacia a crisis internacionales, garantizar el bienestar de los ciudadanos y consolidar un marco institucional sólido.

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