Los cinco de la excelencia internacional: Manu Paz, pasión sobre dos ruedas
El ingeniero gijonés encontró en las pruebas Motostudent, con la Universidad de Oviedo, un campo que le ha llevado ahora a Italia para especializarse en la Motorvehicle University

Manu Paz, en el museo de Ducati en Borgo Panigale, Bolonia.

La Fundación Caja Rural de Asturias acaba de conceder sus becas a la excelencia académica, que apoyan a más de doscientos asturianos en sus estudios universitarios, de Formación Profesional y de enseñanzas de régimen especial. Cinco de estas ayudas han ido dirigidas a alumnos de máster que cursan sus estudios en destacados centros internacionales. LA NUEVA ESPAÑA ha entrevistado a estos "cinco embajadores asturianos de la excelencia internacional en los estudios". Semanalmente publicará reportajes con los perfiles y proyectos de futuro de Alonso Meana, Camila Ballesteros, Lucía Suárez, Javier Noriega y hoy a Manuel Paz.
Manuel Paz Piñera (Gijón, 2003) apenas tuvo tiempo a empezar la carrera en la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón cuando, en la primera semana de clases se incorportó al proyecto Motostudent, Wolfast UniOvi, competición entre universidades de toda España para diseñar una moto eléctrica y competir. Manu Paz ya no se bajaría de las motos y ahora, finalizada su carrera, mantiene esa pasión en el master de Ingeniería Automotora Avanzada en la Motorvehicle University de la Emilia-Romagna, en Bolonia. Él es una de las cinco personas becadas por la Fundación Caja Rural dentro de su programa dedicado a los estudios universitarios de postgrado, unos "embajadores de la excelencia" a los que LA NUEVA ESPAÑA les dedica este espacio semanalmente.
El viaje a las motos de Paz viene desde pequeño, impulsado por una curiosidad por el funcionamiento de las cosas, pero el acelerón llegó con esa competición universitaria. "Estoy seguro de que mi participación en Motostudent ha sido un complemento clave a mi carrera, en cuanto a conocimientos, experiencia y sobre todo, a descubrir una pasión: las motos. Y esta pasión ha sido decisiva a la hora de elegir este destino", resume.
Como ingeniero acostumbrado al mundo del "motorsport" sabía que su destino para sus estudios de master tendría que estar en Italia. "Coloquialmente se dice, ‘si quieres coches, tienes que ir a Reino Unido, si quieres motos, a Italia’" El país, efectivamente, mantiene una pujante industria dedicada a la fabricación de automóviles y motocicletas, ubicada en el conocido "Valle del motor" en la región de Emilia-Romagna, donde ahora estudia Paz.
La formación que le ofrecen en Italia, a diferencia de la de España, detalla, es que no sólo está enfocada a los "ingenieros de pista", los que trabajan en los circuitos. "Este master cubre la demanda de ingenieros por parte de las fábricas. Por tanto, el perfil destaca más en aspectos técnicos como el diseño o el cálculo, no tanto en la competición, aunque esta puerta esté abierta siempre". Es pronto para decirlo, pero de cara a especializarse, Manuel Paz no se cierra ninguna puerta: "Dentro de la multidisciplinariedad que se espera de un ingeniero técnico industrial, la inmensa mayoría de las opciones me llaman la atención. Por concretar más, me gustaría estar en algo relacionado con el diseño, fabricación y puesta a punto de motores, o también estar involucrado en el diseño de los chasis o componentes. La competición, por otro lado, es más llamativa y lo más conocido del sector, algo que también me llama la atención debido al gran nivel técnico que tiene".
En estas primeras semanas, resume su experiencia con un "tutti bene". "En Italia se vive bien, la cultura, la gente, la comida... Y en cuanto al máster, aunque es pronto para valorarlo, parece tener un buen nivel, igual que la base que me ha proporcionado mi paso por la Universidad en Oviedo, que es consistente y sobre la que ahora estamos profundizando".
En el caso de Paz, y aunque las motos están ahora muy presentes en su día a día, no descarta la posibilidad de regresar a Asturias. "Lo que no quiero es cerrar puertas", explica. "Venga lo que venga, se afrontará con ilusión y ganas de seguir aprendiendo, y ese no cerrarse puertas incluye regresar a Asturias a trabajar. Algo que no solo veo posible, sino que tengo la sensación de haber dejado buenas oportunidades, en otros sectores, en la región".
Desde fuera, concluye, el Principado se nota pequeño y mal comunicado. "Mientras otros compañeros en ciudades que no son capitales en Alemania o Polonia, tienen vuelos regulares a mí me resulta un poco más complicado". Pero no todo es tan negativo. "Con sólo marchar dos meses al extranjero y volver una semana ya sabes por qué la gente acaba volviendo a Asturias. No tenemos mucho que importar en geografía, paisaje, cultura o gastronomía. Aquí basta con enseñar alguna foto en algún monte, con el mar en frente y decirles que ‘sí’, que también es España, que el Norte es así, muy verde, y que, claro, a veces llueve".
Suscríbete para seguir leyendo
- Las razones de la fuerte eclosión de la colonia balear en Asturias: 'Las islas están masificadas, el norte es tranquilidad
- El Supremo tumba la estabilización docente de Asturias por vulnerar los derechos de las personas con discapacidad
- Los restaurantes asturianos, a rebosar de reservas hasta enero, detectan un cambio en las costumbres: 'Ahora arrasan las comidas en vez de las cenas
- Llega el AVE gratis a Asturias, pero no para todo el mundo: así se pueden conseguir los billetes sin coste
- Isabel San Sebastián no es admitida en el restaurante de José Andrés en Nueva York: 'Tienes el local más pijo de NYC
- Los empleados públicos del Principado son el “quinto concejo” de Asturias y el próximo año serán 1.500 más
- Fallece Marisa Lacera, cofundadora del grupo de limpieza Lacera, el tercer mayor empleador privado de Asturias
- La localidad quirosana de Aciera se supera a sí misma otro año más: ninguna casa sin luces en el pueblo más navideño del mundo