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Condenado un furtivo quirosano captado por una cámara de FAPAS portando una escopeta con silenciador en el parque natural de Las Ubiñas-La Mesa

El Juzgado de lo penal número 3 de Oviedo impone al acusado una condena de 3.600 euros de multa, y le retira la licencia durante cuatro años

El acusado llegó a argumentar que la persona que aparecía en la foto no era él, sino "un medio hermano fruto de una relación extramatrimonial de su padre"

El cazador captado por una cámara de FAPAS.

El cazador captado por una cámara de FAPAS. / FAPAS

Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Oviedo

Un quirosano ha sido condenado por el Juzgado de lo penal número 3 de Oviedo después de haber sido captado por una cámara del Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) portando una escopera con silenciador en el Parque Natural de las Ubiñas-La Mesa, presumiblemente para cazar de forma ilegal. La imagen fue tomada sobre las nueve de la noche del 1 de enero de 2023. La imagen fue facilitada al SEPRONA de la Guardia Civil, que identificó al hombre sin ningún género de dudas. Ahora ha sido condenado por un delito contra la fauna, con la agravante de disfraz.

El cazador, que carecía de permiso, iba cubierto con un pasamontañas y portando un rifle de la marca Winchester, modelo Ardesa de calibre 308, dotado de silenciador, sin que conste que hubiera cobrado pieza alguna.

El ahora condenado, que puede recurrir el fallo, tiene licencia de armas de tipo deportivo, de escopetas de caza, y de caza automática y es socio de la Sociedad de Cazadores de Quirós “El Aramo”.

Para librarse de la condena, llegó a argüir que, quien aparecía en la fotografía era "un medio hermano fruto de una relación extramatrimonial de su padre que es idéntico y con el que podrían confundirlo"

Según el FAPAS, la de Quirós quizá sea el área que soporta un mayor nivel de caza furtiva de toda España, practicada de manera ininterrumpida durante más de 40 años por cazadores furtivos irreductibles que cazan ilegalmente todo tipo de fauna, incluidos osos.

El acusado tendrá que pagar una multa de 3.600 euros (una cuota de diez euros diarios durante 12 meses), así como a la privación del ejercicio de la caza durante cuatro años. Era la pena que solicitaba el ministerio público.

Para el FAPAS, las claves para obtener la condena han sido, por un lado, conseguir una prueba legal. En este sentido, las cámaras del FAPAS poseen capacidad jurídica legal para demostrar la existencia de un delito. Por otro lado, otra clave ha sido personarse en el procedimiento judicial para ejercer la acusación particular, puesto que "la Administración Regional no lo hace para favorecer al cazador furtivo", sostiene esta organización conservacionista.

Además, el SEPRONA de la Guardia Civil realizó un gran trabajo de investigación, identificando al cazador furtivo y obteniendo pruebas incriminatorias.

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