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Análisis de un gran cambio en el motor industrial de Asturias: la industria se hace más transformadora

Los bienes de equipo ganan protagonismo y van camino de sustituir a las manufacturas tradicionales como principal motor fabril de la región, un cambio estructural que revela en este artículo Joaquín Lorences, catedrático emérito de Fundamentos del Análisis Económico

La industria asturiana se hace más transformadora

La industria asturiana se hace más transformadora / LNE

Joaquín Lorences

Joaquín Lorences

Desde mediados de la pasada década, el sector industrial está viviendo en Asturias una serie de cambios que implican una nueva orientación y especialización de este importante sector. El hecho esencial que se trata de ilustrar en este artículo es la paulatina pérdida de peso de las manufacturas más tradicionales denominadas genéricamente como industrias de bienes intermedios (metalurgia, extractivas, química, papel,…) al igual que sucede, aunque menos intensamente, con las industrias de bienes de consumo (alimentación, bebidas, textil, muebles...) y las energéticas, mientras que el subsector de las industrias productoras de bienes de equipo o de inversión (fabricación de productos metálicos, electrónicos, vehículos, maquinaria, herramientas…) tienen un peso creciente tanto en la producción como el empleo y pronto se convertirán en el subsector industrial mayoritario. Obviamente, estos cambios estructurales suponen una reorientación determinante de la industria regional, aún poco conocida, y que debería ser tenida muy en cuenta por la política industrial.

Los datos

En el apartado 1 del gráfico que ilustra esas páginas se muestra la evolución del VAB (Valor Añadido Bruto) a precios constantes de los cuatro grandes subsectores o agrupaciones industriales en dos subperiodos, de 2008 a 2015, caracterizado por la eclosión y desarrollo de la crisis financiera, y de 2015 a 2023, por la lenta y desigual recuperación de la actividad económica. En este mismo cuadro, también se muestran las cuotas de participación de cada una de las diferentes agrupaciones industriales en la producción del conjunto del sector.

De acuerdo con estos datos, el conjunto de industrias de bienes de equipo fue el único que registró un crecimiento positivo desde 2015: un 24,6%. Mientras que el subsector de bienes intermedios redujo su producción un 9,1%; los bienes de consumo un 6,5%, y la energía un 11,5%.

Lógicamente, estas diferencias de comportamiento tan marcadas determinaron un cambio sustancial en las participaciones de cada subsector en la producción agregada de la industria. Concretamente, el subsector de bienes de equipo aumentó su cuota, desde el 22,6% en 2015 al 28,7% en 2023. Aunque, para valorar con precisión este incremento de participación en la producción sectorial se debe tener en cuenta que, según el mismo cuadro, en 2008, dicha participación era muy inferior, 16,7%, lo que permite hablar de una tendencia positiva muy robusta a largo plazo de la participación creciente de este tipo de manufacturas.

De forma igualmente consistente, la cuota correspondiente a bienes intermedios se redujo desde el 33,6% en 2015 y al 31,1% en 2023%. Aunque no parezca una pérdida muy elevada, lo relevante es comprobar que esta reducción ratifica una fuerte tendencia negativa que viene desde 2008 cuando la participación de esta industria era la dominante en el sector, con un 61,3% del VAB sectorial. Por su parte, la industria de bienes de consumo sigue un perfil declinante similar, aunque menos acusado que bienes intermedios. Y, por último, la industria energética presenta un patrón evolutivo en forma de "U" invertida, crece mucho hasta 2015 para descender después hasta 2023. Consecuentemente, aunque la industria de bienes intermedios sigue detentando la mayor cuota de producción, lo significativo es que esta sigue una tendencia claramente decreciente.

Cambio robusto

El carácter estructural o duradero de los cambios descritos en la composición de la producción del sector industrial se corroboran también en la evolución de otras variables estructurales esenciales cuales son el número de locales o centros de producción, el número de personas ocupadas y las horas trabajadas. En el apartado 2 del gráfico se pueden visualizar las consecuencias de los cambios registrados en estas tres dimensiones industriales sobre las cuotas respectivas en 2015 y 2023. De acuerdo con estos datos, el de bienes de equipo es el subsector que en 2023 registra las mayores cuotas en las tres variables, lo que refuerza la robustez del cambio observado en su participación en el VAB sectorial.

Obviamente, ante este resultado parece imperativo preguntarse por el comportamiento de las diferentes actividades o ramas de producción integrantes de este subsector de bienes de equipo y sobre su contribución a los cambios descritos.

En el apartado 3 del gráfico se exponen los datos que permiten comprobar que el mayor protagonismo del subsector de los bienes de equipo está generado por el crecimiento de la mayoría de sus ramas productivas. Estos datos refuerzan el carácter sólido, robusto y seguramente irreversible del creciente peso de este subsector, mucho más si se tiene en cuenta que , en última instancia, viene impulsado por la empresa privada industrial en un contexto de fuerte competencia tanto en los mercados internacionales como nacionales.

En definitiva, los datos disponibles permiten afirmar que la industria asturiana está cambiando su orientación y especialización, de los tradicionales bienes intermedios hacia los bienes de equipo o de inversión, que no requieren manufacturas adicionales, como sucede con los anteriores.

Cómo apoyar

Este hecho entraña importantes retos para la política industrial regional. Concretamente, partiendo del hecho de que los bienes de equipo son los que más están contribuyendo a dinamizar la industria regional tanto desde el punto de vista de la producción como del empleo, se trata de apoyar este crecimiento, en buena medida espontáneo, sin abandonar a las industrias más tradicionales. Por lo cual, estás manufacturas que hasta ahora se mantenían en un segundo plano deben ser apoyadas de forma decidida para, aprovechando su inercia endógena, facilitar su desarrollo sabiendo que están llamadas a ser el nuevo motor de la industria regional a medio plazo.

De forma muy escueta y esquemática se pueden enunciar algunas de las líneas de apoyo a un mayor crecimiento de estas industrias, aunque realmente fortalecerían el crecimiento de cualquier otra actividad. Más concretamente, se pueden destacar cinco líneas de acción clave:

  1. En primer lugar, se debe tratar de asegurar un abastecimiento energético estable, seguro y a precios competitivos. En este mismo punto, y al mismo nivel de importancia, se debería apoyar de forma proactiva y prioritaria la digitalización integral de estas industrias de bienes de equipo mediante un programa liderado por la Administración y las patronales.
  2. En segundo lugar, teniendo en cuenta que el desarrollo reciente de este subsector se ha dado con empresas mayoritariamente pequeñas se debería fomentar la fusión y la colaboración entre ellas aprovechando las complementariedades, mediante incentivos financieros y fiscales.
  3. En tercer lugar, se debería modernizar la gestión centralizada y profesional de los polígonos industriales definiendo áreas de especialización que propiciaran las relaciones cooperativas entre empresas para compartir infraestructuras logísticas y formativas, mano de obra cualificada, servicios tecnológicos, entre otros recursos.
  4. En cuarto lugar, la velocidad de crecimiento de la industria de bienes de equipo se vería muy favorecida por el pleno desarrollo del proyecto de la Zalia como polígono industrial y área logística de bienes industriales no solamente comerciales o de comercio electrónico, minorista, como el que representa Amazon. La Zalia es el factor de desarrollo industrial más relevante y diferenciador que tiene la región, ya que situaría a Asturias entre los escasos territorios europeos, y ninguno en la costa norte de España, capaces de ofrecer servicios logísticos multimodales del mayor nivel, con dos puertos, ferrocarril, dos autopistas y aeropuerto cercano.
  5. En quinto, sería de vital importancia para poder aprovechar la inercia y potencialidad de los bienes de equipo, escalar sustancialmente la capacidad financiera de la Sociedad Regional de Promoción y la capacidad avalista de la sociedad de garantía recíproca Asturgar, que hoy por hoy juegan un muy eficiente pero muy escaso papel en comparación con cualquier otra comunidad, debido a la escasez de los recursos con los que cuentan.

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