Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El PP asturiano llama "cínica" a Lastra por su actitud ante el escándalo sexual en el PSOE: "Durante años guardó silencio, ella era la chica del Peugeot"

"Calló cuando su lealtad a Sánchez era premiada, cuando le convenía", reprocha Beatriz Llaneza a la delegada del Gobierno por su postura en el "caso Salazar"

Pedro Sánchez y Adriana Lastra, en el Congreso de los Diputados.

Pedro Sánchez y Adriana Lastra, en el Congreso de los Diputados.

Sara Bernardo

Sara Bernardo

Dura crítica del PP de Asturias a Adriana Lastra, delegada del Gobierno en Asturias y vicesecretaria general de la Federación Socialista de Asturias (FSA), por su respuesta a los presuntos casos de acoso sexual protagonizados por el asesor Francisco Salazar que el PSOE aún no ha investigado. "Durante años ocupó un lugar privilegiado dentro del PSOE, con un puesto como número dos del partido desde el que veía, escuchaba y avalaba decisiones que hoy intenta presentar como ajenas; siempre fue una de las voces más firmes de Pedro Sánchez, y recordemos que era la chica del Peugeot”, aseguró la secretaria general del PP a nivel autonómico, Beatriz Llaneza, que calificó la actitud de Lastra como "cínica".

Llaneza criticó el "llamativo silencio selectivo" de Lastra: "Quien se presenta ahora como víctima de comportamientos internos de acoso y discriminación sexual tuvo también el poder y la influencia para denunciarlos cuando se produjeron, y no lo hizo”. “Calló cuando políticamente le convenía, calló cuando su lealtad al liderazgo de Pedro Sánchez era premiada, y calló cuando el precio de hablar era demasiado alto para su propio futuro. Ahora, blanqueada como delegada del Gobierno en Asturias, trata de convertirse en la defensora de las mujeres acosadas y denigradas por sus compañeros socialistas”, subrayó. Y señaló que “la paradoja es evidente". "Quien guardó silencio en los despachos de Ferraz se envuelve hoy en discursos de ejemplaridad y defensa de valores que no ejerció cuando tuvo realmente la oportunidad. La imagen pública que quiere proyectar choca frontalmente con la memoria reciente de su papel político y con la falta de explicaciones sobre etapas en las que su responsabilidad, su cercanía a los corruptos y puteros del Partido Socialista y su capacidad de influencia eran indiscutibles”, espetó.

La secretaria general popular afirmó que “el verdadero problema para Adriana Lastra no es lo que otros hicieron, sino lo que ella decidió no hacer". "Y la distancia entre su discurso actual y su comportamiento entonces es lo que alimenta la sensación de un cinismo que, lejos de disiparse, parece crecer cada vez que intenta presentarse como espectadora inocente de aquello en lo que fue protagonista directa”, subrayó. “Si ella hubiera denunciado en su momento las actitudes machistas de sus compañeros socialistas, si Adriana Lastra no hubiese hecho la vista gorda, si ella no hubiese huido de la quema silenciosamente para asegurarse un gran sueldo, seguramente algunas de las mujeres que posteriormente sufrieron acoso por parte de sus compañeros de partido, habrían podido evitado”, indicó. Y remató diciendo que “en política se pueden cometer errores, pero no se puede querer borrar el rastro de lo que se permitió, se aplaudió o se silenció mientras se construía una carrera que hoy se quiere vestir de integridad”.

Tracking Pixel Contents