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La localidad quirosana de Aciera se supera a sí misma otro año más: ninguna casa sin luces en el pueblo más navideño del mundo

Una multitud de visitantes acude al encendido: "No nos los creemos. Ya hace días que viene gente, incluso de Tenerife", dicen los vecinos

El Ayuntamiento pone en marcha un microbús para subir al pueblo en los fines de semana y días festivos

Así brilla Aciera, el pueblo asturiano más navideño del mundo

Mario Canteli / Amor Domínguez

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

Aciera (Quirós)

—Mamá, ¿los obligan a poner luces en sus casas? —preguntaba un niño al llegar al pueblo, sobre las 19.00 horas de la tarde de este sábado.

La duda está justificada. Los vecinos de Aciera se han superado a sí mismos, y esta tarde han encendido las innumerables luces y adornos que convierten a esta aldea de Quirós en “el pueblo más navideño del mundo”, tal y como los designó este periódico hace ahora tres años y como ha refrendado el celebérrimo buscador geográfico “Google Maps”.

Una Navidad más, la aldea ha ganado en densidad y calidad de adornos y luces. Y tal es la afluencia de curiosos y turistas a esta localidad enclavada en la falda del macizo de Las Ubiñas, que el Ayuntamiento de Quirós ha instaurado un servicio de microbús que esta tarde ha comenzado a funcionar a pleno rendimiento.

"No nos lo creemos"

“Esta idea de la Navidad está creciendo mucho: en luces y en visitantes. No nos los creemos. Ya hace días que viene gente, incluso de Tenerife, preguntando por los detalles que vendemos”, explica Coloma Bastida, una de las impulsoras activas de la vida de Aciera desde su casa de Pirueño, en la parte alta del pueblo, donde una estrella colocada por ella y por Francisco Javier García Gutiérrez (“Guti”) corona el paisaje navideño de la aldea.

Aciera es un territorio escarpado que apenas cuenta con espacios para aparcar. Una buena idea es dejar el coche en la carretera que sube hacia Bárzana de Quirós, junto al embalse de Valdemurio, y recorrer en microbús, o incluso a pata, los pocos cientos de metros que conducen a la aldea. De hecho, en los horarios de microbús el acceso con vehículo propio estará prohibido para quienes no sean vecinos. "Aconsejamos venir por semana”, apostilla Coloma Bastida.

Con una temperatura muy agradable, 15 grados, los vecinos de Aciera han encendido esta tarde las luces de su decoración navideña acompañados de cientos de visitantes de todas las edades que recorren embelesados casas, calles y hórreos.

Ante la presión que genera el éxito, los vecinos de Aciera oscilan entre el estrés y el entusiasmo. Varios de ellos decían esta tarde algo así: “No podemos seguir inventando cosas, es agotador, para el año que viene repetimos y ya está”. Hasta Charo Viejo y Ramón Prieto, que al fondo del pueblo han habilitado un conjunto decorativo de dimensiones impresionantes, dicen que sus fuerzas están agotadas. ¿Será verdad?

La respuesta viene a darla, de manera indirecta, Miguel San José, presidente de la Asociación de Vecinos “Canor Fandos”, que este mismo año ha inaugurado una sede que, como tantas cosas de Aciera, es fruto del trabajo común: “Ya que lo trabajamos, el caso es que la gente lo disfrute”.

Y lo cierto es que la gente lo disfruta a lo largo de toda la Navidad, hasta Reyes. Y ese entusiasmo, ese brillo en los ojos de niños y mayores, continúa alimentando un proyecto que nació hace unos 18 años y que en cada edición va a más.

Microbús hasta Reyes

“Primero adornamos los hórreos y los espacios comunes, y luego cada uno hace lo suyo”, explica José Manuel Álvarez Bernardo, alcalde de barrio de Aciera. Su sobrina Maeva Caunedo, residente en Oviedo, disfruta del pueblo a fondo: “Vengo desde pequeña, pero en la época de Navidad es genial por el ambiente del pueblo y el clima familiar”.

Esta tarde, desde una hora antes de la señalada para el encendido, muchos curiosos paseaban por el pueblo. Incluso llegaba una pareja de la Guardia Civil, cuya simple presencia ya imprime un cuño de poderío de convocatoria.

Era larga la cola en la puerta de la asociación de vecinos para tomar un chocolate caliente: Ángeles Muñiz y Lali Menéndez repartieron cerca de 500 vasos. Era larga también la cola para tomar el microbús que conectará Las Agüeras con Aciera todo este puente festivo; los viernes, sábados y domingos de las vacaciones navideñas; y los días 25 de diciembre, 1 de enero, 5 de enero y 6 de enero.

Todo empezó vendiendo lotería

“Esto es un miniVigo”, comentaba la ovetense Yolanda Ferrero, quien acudió a la cita con su marido, su hijo y su cuñada.

Desde su atalaya de nueve décadas largas de vida, Matilde Barrio y Gloria Quirós, cuñadas entre sí y con casa en Aciera, mostraban en su rostro que las luces navideñas les dan nueva energía. Y Evaristo Viejo, primer presidente de la asociación de vecinos, resumía la historia reciente de la aldea quirosana: “Cuando empezamos, nuestro único afán era hacer lotería para recaudar algo de dinero y poder hacer las fiestas. Así empezó la cosa. No podíamos soñar esto”.

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