Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El coste de la carne asturiana se dispara por la compra "a precios astronómicos" de terneros desde países musulmanes: "Tienen una calidad envidiable que todo el mundo quiere"

Adquirir una cría de vaca hace año y medio rondaba los 1.700 euros, mientras que ahora alcanza los 3.000, lo que repercute en el bolsillo de los consumidores de la región

El lechazo subió un 40 por ciento desde 2022, llegando a los 20 euros

Las pestes porcina y aviar amenazan con una subida de los importes del cerdo y el pollo a las puertas de la Navidad

La ternera y el cordero se disparan por las colmpras desde países musulmanes.

La ternera y el cordero se disparan por las colmpras desde países musulmanes. / Freepik

Oviedo

La crisis de la peste porcina africana ha golpeado a España a las puertas de la Navidad y, aunque el brote parece haberse controlado en un tiempo relativamente rápido, las consecuencias económicas podrían empezar a notarse en las próximas semanas. Donde, por ahora, parece no haber tenido repercusión es en la cesta de la compra. Al menos en Asturias. El precio del cerdo en las carnicerías asturianas sigue estable, con variaciones prácticamente inexistentes de una semana a otra. Lo mismo ocurre con el pollo, afectado por una gripe aviar que obligó a confinar a todas las aves de corral.

Sin embargo, en Asturias hay un producto estrella cuyo precio se ha disparado a lo largo de este año: la ternera. "Llevamos mucho tiempo sufriendo de desabastecimiento porque hay tratantes que compran los terneros al destete (terneros mamones) a precios astronómicos para llevárselos fuera", explica Francisco José Colunga García, presidente del Gremio de Carniceros de Asturias. Esta situación, dice, viene derivada por "una calidad envidiable que todo el mundo quiere". "El otoño suele ser la peor época del año en cuanto al precio de la ternera, pero ahora aún más", insiste.

Comprar ternera asturiana ahora es cinco euros más caro que a principios de año. Carlos Álvarez, de la Carnicería Del Rosal, en Grado, explica que adquirir un ternero hace un año y medio rondaba los 1.700 euros. Ahora ha alcanzado los 3.000. "Los compran para llevárselos fuera, principalmente a Marruecos y países árabes", apunta. ¿Y cómo repercute esto en el consumidor? Con un precio final que varia entre los 15 y 17 euros el kilo.

Esta situación se ve agravada porque "cada vez menos jóvenes quieren dedicarse a la ganadería. Y aunque las grandes superficies suelen comprar producto exterior, los pequeños comercios optamos por producto cercano", señala José Antonio García, de la Carnicería Maspalomas (Avilés). Este aumento del precio ha tenido como consecuencia que el consumo de la ternera asturiana descienda ligeramente: "No cunde lo mismo comprar un kilo de ternera que un kilo de pollo o cerdo, que siguen teniendo precios asequibles".

Otro producto que se ha disparado de cara a las puertas de la Navidad es el cordero, cuyo precio ha pasado en un año de los 11-12 euros hasta los 20 euros. Como ocurre en Asturias, "las ganaderías están cerrando y cada vez hay menos", achacan los carniceros. En el caso del lechazo, el aumento es aún mayor. "En tres años aumentó un 40 por ciento", apunta Francisco José Colunga.

No obstante, los carniceros coinciden en que, si bien el aumento de los precios acaba afectando a la cesta de la compra, los clientes de las pequeñas carnicerías siguen prefiriendo apostar por la calidad del producto.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents