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Las engañosas cifras de la huelga de médicos en Asturias, que tuvo apoyo discreto pero con impacto

Los impulsores de la protesta cifran la tasa de paros en "un 60% de los que podían acogerse a ellos" y el Sespa la rebaja a un 11% de la plantilla

Disparidad sobre el seguimiento de la huelga de médicos en Asturias: el 60% según los sindicatos; el 11% según el Sespa

VÍDEO: Amor Domínguez/ FOTO: Mario Canteli

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

Oviedo

La primera de las cuatro jornadas de huelga médica se saldó ayer en Asturias con un seguimiento escaso en lo numérico, pero significativo en sus efectos, centrados en los servicios hospitalarios de radiodiagnóstico, anestesia y cirugía. En los días anteriores se había reprogramado actividad a la baja –o sea, se habían aplazado pruebas y citas–, y eso evitó quebraderos de cabeza a los usuarios. Pero, globalmente, la actividad fue sensiblemente inferior a la de una jornada normal: entre un 30 y un 50 por ciento menor en los hospitales, según fuentes consultadas por este periódico.

Los colectivos de profesionales cifraron la tasa de huelguistas en "un 60 por ciento de los que podían ponerse en huelga, porque no habían sido designados servicios mínimos" (servicios mínimos que calificaron de "abusivos"). Mientras tanto, el Servicio de Salud del Principado (Sespa) rebajó el apoyo hasta el 11,03 por ciento de la plantilla. Si se tiene en cuenta que estaban llamados a parar unos 3.900 profesionales, la cifra de huelguistas sería de unos 430.

En la huelga del pasado 3 de octubre, la Administración había reconocido 722 huelguistas, un 18,39 por ciento de la plantilla. ¿Significa esto que el impacto del paro sobre la actividad fue mínimo? Seguramente no. La Consejería de Salud no quiso desglosar los paros por áreas sanitarias o especialidades. Según ha podido saber este periódico, en una semana de sólo cuatro días, en diciembre, y con muchos médicos tomándose días libres que les quedan por disfrutar, en algunas áreas de los hospitales se había programado un volumen de actividad por debajo de lo habitual. A menos actividad programada, menos actividad suspendida. Y a ello hay que sumarle que para estos cuatro días de huelga han sido anulados los programas de consultas y cirugías que se realizan por las tardes para reducir las listas de espera. Esta circunstancia acentúa aún más el vaticinio de que los datos de demoras experimentarán un empeoramiento considerable de aquí a finales de este año.

La huelga iniciada ayer es de ámbito estatal y se prolongará hasta este viernes. La convocan la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) y afecta a toda la red de hospitales y centros de salud. En Asturias, la apoyan el Sindicato Médico de Asturias (SIMPA) y la plataforma de jóvenes de reciente creación denominada Médicos del Sespa, a los que se suma la delegación en Asturias del colectivo nacional Médicos Unidos por sus Derechos (MUD), que por el momento apenas tiene representación.

El paro tiene como objetivo protestar contra el Ministerio de Sanidad, y en concreto contra la reforma del Estatuto Marco de las profesiones sanitarias que impulsa la ministra Mónica García Gómez (Sumar). Sin embargo, los efectos prácticos de la movilización inciden sobre las políticas que despliegan los gobiernos autonómicos, que son los depositarios de las competencias en gestión sanitaria.

José Antonio Vidal, secretario general del SIMPA. | MARIO CANTELI

José Antonio Vidal, secretario general del SIMPA. | MARIO CANTELI

Los facultativos esgrimen un largo elenco de demandas, entre las que destacan dos. Por una parte, un estatuto profesional propio, y diferenciado de todos los demás trabajadores sanitarios, que reconozca el "plus de responsabilidad" y de protagonismo de los médicos en la atención sanitaria cotidiana. Por otra, la supresión de las largas guardias, particularmente las de 24 horas, exigencia con más peso entre los médicos jóvenes, quienes puntualizan que estas jornadas "no cuentan como tiempo trabajado de cara a la jubilación pero sí tributan IRPF, y además están pagadas por debajo de la hora ordinaria".

Para ayer, sobre el papel, había ambiente de huelga tanto entre los médicos mayores. Que el apoyo efectivo a la movilización haya sido numéricamente escaso puede deberse a una táctica estudiada de cuatro días que tenga un escaso coste para los huelguistas, pero un impacto sustantivo sobre las listas de espera. En el conjunto de Asturias, las cifras de demora terminarán el año con dos trayectorias muy distintas: una favorable (a la baja) en el primer semestre y otra desfavorable (al alza) entre julio y septiembre.

El punto caliente de ayer fue el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde a las doce del mediodía, y en medio de una fuerte ventolera que se llevó volando algunos banderines, se congregaron varias decenas de profesionales –menos de los esperables– que corearon consignas contra la ministra de Sanidad, como "Mónica / escucha / estamos en lucha" o "Mónica García / dimite ya". Otros cánticos expresaban reivindicaciones: "No es vocación / es explotación", "Hora trabajada / hora cotizada" o "Queremos sanidad / no precariedad".

Los jóvenes de Médicos del Sespa agarraban su pancarta y procuraban mantener una estudiada distancia con los mayores. Habrá que ver si, en el futuro, cristaliza esta brecha generacional, sociológica y psicológica en el colectivo de facultativos.

Rubén Díaz, portavoz de la plataforma Médicos del Sespa.

Rubén Díaz, portavoz de la plataforma Médicos del Sespa.

Sobre las 11.45 horas, en la planta inferior del parking de consultas externas del HUCA había bastantes plazas libres, algo inusual en una jornada normal y que parece evidenciar una menor afluencia de profesionales y de pacientes.

Según José Antonio Vidal, secretario general del SIMPA, en el HUCA hubo servicios que llevaron a cabo "contrahuelgas muy imaginativas, con agendas superaligeradas, que invitaban a ir al hospital a descansar, e incluso con muchas consultas telefónicas".

Vidal criticó a la ministra de Sanidad por "entrar en un bucle de cabezonería infinita". Sobre la huelga, destacó que en la primera jornada "no ha habido ningún incidente y la gente entiende que los pacientes graves y urgentes serán atendidos por los compañeros de mínimos, y que los que estaban programados en consulta y en quirófano van a sufrir algún retraso, inevitable porque encima las listas en Asturias son malas".

En relación a la repercusión del paros sobre el complejo sanitario ovetense, indicó que "en el servicio de Anestesia ha trabajado un solo profesional de todos los que podían ir a la huelga, y como nuestro cómputo es sobre los que pueden hacer huelga, eso es casi el 95 por ciento".

El secretario general del SIMPA señaló que "se han suspendido entre un 30 y un 40 por ciento de las consultas previstas y un 25 por ciento de los quirófanos previstos, teniendo en cuenta que había habido reprogramación previa de la Administración para minimizar el impacto".

De izquierda a derecha, Luis Jiménez, presidente de la Sociedad Asturiana de Psiquiatría, y Luis Antuña, presidente del Colegio de Médicos. | MARIO CANTELI

De izquierda a derecha, Luis Jiménez, presidente de la Sociedad Asturiana de Psiquiatría, y Luis Antuña, presidente del Colegio de Médicos. | MARIO CANTELI / .

Desde la plataforma Médicos del Sespa, Rubén Díaz coincidió en que "el seguimiento está en el 60 por ciento de los que no estamos convocados a unos servicios mínimos que son abusivos y que, además, han incluido a los médicos residentes, que son personal en formación y no deberían estar incluidos".

En alusión a las guardias de 24 horas, el portavoz de los facultativos jóvenes indicó que "es mucho tiempo trabajando, atendiendo a pacientes y tomando decisiones vitales para los enfermos", lo que se traduce en "un gran cansancio físico y mental que repercute en nosotros y en los pacientes a los que atendemos".

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