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Entrevista

Sosa Wagner: "Como decía Carlo Schmid, 'el tiempo del Estado nacional está superado', los Estados europeos no serían nada si descarrilaran las instituciones europeas"

El jurista y escritor, antiguo eurodiputado, desmenuza la figura del controvertido político, padre de la Ley Fundamental de Alemania

"Solo las organizaciones que la intentan minar a diario, de las que hay larga muestra en las Cortes e incluso en el gobierno progresista de coalición, pueden apuntarse a la tesis del carácter 'no militante' de la Constitución, quieren que sea una 'página en blanco' para poder escribir libremente", sostiene el catedrático de Derecho Administrativo

Francisco Sosa Wagner.

Francisco Sosa Wagner. / LNE

Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Oviedo

Autor prolífico, de libro anual, y a veces más, el jurista y escritor Francisco Sosa Wagner (Alhucemas, 1946), exeurodiputado y catedrátido de Derecho Administrativo, acaba de publicar "Carlo Schmid. Padre de la Ley Fundamental de Bonn. Profesor, político socialdemócrata y escritor", un volumen en el que profundiza en la figura del controvertido político alemán, cercano a Lassalle, europeísta, federalista, pero también partidario de un poder central fuerte... Sosa Wagner resalta una frase de Schmid, "el tiempo del estado nacional está superado", para añadir que "los Estados europeos no serían nada si descarrilaran las instituciones europeas". Y al hilo de las últimas amenazas de Donald Trump, sostiene que "Europa debe hacer frente a las bravatas de un personaje extravagante y errático como es el presidente de los Estados Unidos".

¿Por qué una biografía de Carlo Schmid? ¿Qué puede decirnos hoy la figura de este político alemán tan inclasificable y exótico?

Carlo Schmid es, incluso entre los especialistas españoles, desconocido y además se le confunde con Carl Schmitt, con quien evidentemente no tiene nada que ver. El profesor Carl Schmitt fue un genio, pero bebió el veneno nazi, Carlo Schmid fue también profesor, pero en lo político estuvo con la socialdemocracia alemana y además, al ser bilingüe con el francés, deja una obra como traductor muy valiosa de prosistas y poetas franceses. 

¿Qué cabe concluir del proceso de creación y aprobación de la Ley Fundamental de Alemania?

Se hizo en dos tramos: uno confiado a personas técnicas, entre ellas Carlo Schmid, que ya era catedrático de derecho público, y otra política, es decir, con personas que actuaban en representación de los partidos políticos que se estaban reconstruyendo en Alemania tras la derrota de Hitler. En esa segunda fase también estuvo Carlo Schmid representando a la socialdemocracia y actuando como jefe de su delegación. Por eso le llamo "padre" de la Ley Fundamental, el más significado por esta doble condición. Los únicos que pusieron todos los obstáculos posibles para que llegara a buen puerto fueron los comunistas, obedientes a las órdenes de Moscú. Se suele afirmar en España que la Ley Fundamental fue un "Diktat" de los aliados. Yo desmonto esa estupidez en mi libro explicando detenidamente cómo actuaron las fuerzas aliadas y las fuerzas políticas nacientes alemanas. Un equilibrio muy complejo, nunca una imposición.

¿Qué errores de la República de Weimar trataban de evitar los políticos de la postguerra alemana? ¿Lo consiguieron?

Precisamente es Carlo Schmid quien introduce en el texto de la Ley Fundamental la "moción de censura constructiva" que impide derribar gobiernos sin tener un repuesto solvente. También de la pluma de Schmid sale la formulación concreta de la impugnación ante jueces independientes de todos los actos del Poder público, cerrando el paso a la ominosa práctica de la dictadura nazi. También dibujaron un presidente de la República con escasos poderes y un canciller (presidente del Gobierno) fuerte, que la práctica con Adenauer contribuyó a hacer más fuerte todavía.

¿Qué singularidades de la Ley Fundamental de Alemania echa en falta en la Constitución española? Por ejemplo, ¿debería haberse planteado en España una democracia militante como en Alemania?

He defendido por escrito que la Constitución española es militante desde el primer artículo cuando se proclama que "España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político". La Constitución española "milita" cuando establece la tabla de derechos y libertades públicas, cuando deroga la pena de muerte, cuando exige respetar la división de poderes, la independencia judicial o la protección de los bienes comunales o la de las costas y playas. Esta tesis es la que debemos defender sin ambigüedades quienes creemos en su contenido. Solo las organizaciones que la intentan minar a diario, de las que hay larga muestra en las Cortes e incluso en el gobierno progresista de coalición, pueden apuntarse a la tesis del carácter "no militante" de la Constitución y lo hacen con tanta perfidia como gozo, porque quieren que sea "una página en blanco" donde poder escribir libremente. ¿Sería constitucional volver a la pena de muerte? No . ¿Sería acorde con la Constitución acabar con la división de poderes o con la independencia judicial? Resueltamente, no. 

¿Cerró Alemania mejor la cuestión federal que España? ¿Hubiese sido posible un sistema confederal?

El sistema confederal, que propusieron - ojo en España a esta afirmación- las derechas más extremistas fue expresamente rechazado por la Democracia Cristiana y la Socialdemocracia (SPD), conscientes de que era indispensable crear un Estado central fuerte que garantizara "análogas condiciones de vida a todos los alemanes" y para ello era indispensable que las competencias de los Länder (nuestras Comunidades Autónomas) no se desparramaran. Esto lo tuvieron muy claro tanto Adenauer como Carlo Schmid, artífices del pacto político.  

¿”El tiempo del Estado nacional está superado”, tal como planteaba Schmid para defender una Europa federal unida económica, política y constitucionalmente?

Por supuesto, las opiniones de Schmid tienen plena vigencia ahora: Los Estados europeos no serían nada si descarrilaran las instituciones europeas y esta afirmación vale para Alemania y para Grecia o España, es preciso defender las instituciones europeas porque, sin ellas, no hay posibilidad de convivencia digna en un escenario mundial de grandes bloques o de superpotencias. Otra cosa es que se discrepe de tal o cual aspecto de sus políticas, pero la idea de un bloque europeo fuerte creado tras la Segunda Guerra Mundial es primordial. 

Ahora parece que quiere imponerse a Europa que desande el camino andado. ¿Qué le parece? 

Un disparate, Europa debe hacer frente a las bravatas de un personaje extravagante y errático como es el presidente de los Estados Unidos. Y no digamos a las que vengan del presidente ruso, un hombre que tiene una difícil convivencia con el contenido del Código Penal. 

Uno de los aspectos de la Ley Fundamental de Alemania eran las limitaciones militares, como la prohibición de guerras de agresión. ¿Qué le parecen los cambios abordados ahora en Alemania para ampliar el Ejército? ¿La situación lo impone?

Carezco de los suficientes datos y conocimientos para expresar una opinión sólida, pero respaldo los esfuerzos que los países europeos están haciendo por reforzar sus Ejércitos o ¿creemos que es imposible que Rusia invada Polonía o Finlandia o los Países Bálticos? que se lo pregunten a los ciudadanos de Ucrania. 

¿Estamos en España en esa “democracia sin orillas” que tanto temía Schmid?

En España, me temo, que a los que nos aproximamos es a una "autocracia sin orillas". 

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