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Guía para entender la huelga de médicos: qué piden y por qué protestan (explicado por una radióloga asturiana)

Miles de facultativos han decidido parar porque consideran que la reforma del Estatuto Marco que propone el Ministerio de Sanidad de Mónica García, del ala de Sumar, no responde a las reivindicaciones de los últimos años

Guía para entender la huelga de médicos: qué piden y por qué protestan (explicado por una radióloga asturiana)

Guía para entender la huelga de médicos: qué piden y por qué protestan (explicado por una radióloga asturiana) / LNE

Xuan Fernández

Xuan Fernández

La huelga de médicos que se está desarrollando en España desde el 9 de diciembre y convocada hasta mañana no es un conflicto aislado ni improvisado. Se trata de la tercera gran movilización de este año de este colectivo. Miles de facultativos han decidido parar porque consideran que la reforma del Estatuto Marco que propone el Ministerio de Sanidad de Mónica García, del ala de Sumar, no responde a las reivindicaciones de los últimos años y que además puede empeorar aún más las condiciones.

¿Qué está pasando con los médicos?

Desde 2003, los médicos en España trabajan bajo un mismo Estatuto Marco que se diseñó para regular las condiciones laborales y profesionales del personal sanitario. Muchos médicos, como Isabel Álvarez Muñiz residente de cuarto año de Radiodiagnóstico del Hosital Universitario de Cabueñes (Gijón) consideran que esa norma lleva décadas sin actualizarse y que la medicina y la asistencia han cambiado profundamente desde entonces, por lo que es necesaria una actualización.

“Es absolutamente arcaico y esclavista”, afirma esta médica sobre el estatuto. La Unión Europea advirtió a España de la necesidad de actualizarlo para adecuarlo al Plan académico Bolonia y a los nuevos títulos universitarios. Pero, según la radióloga, ese toque europeo se está interpretando de manera "interesada" por el Gobierno central. “En ningún momento desde la Unión Europea se dijo nada de igualar categorías profesionales ni de perpetuar el sistema de guardias”, asegura.

Cuando el Ministerio de Sanidad presentó un nuevo borrador para modernizar ese estatuto la respuesta de los médicos fue de rechazo mayoritario. Según los sindicatos que convocaron la huelga actual, el texto propuesto no reconoce adecuadamente las particularidades de la profesión médica y tampoco soluciona los problemas estructurales que llevan años sin respuesta. Sanidad, de momento, rechaza crear un estatuto propio para los médicos.

¿Qué es lo que piden exactamente los médicos?

Los sindicatos y organizaciones convocantes de esta huelga, que son la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA), han expuesto una serie de demandas que resumen las principales razones de la huelga.

  • Crear un estatuto profesional propio para médicos, que reconozca su rol específico y permita negociar condiciones laborales diferenciadas.
  • Una clasificación profesional que refleje su formación y responsabilidad, distinta del resto de profesionales sanitarios.
  • Regulación de la jornada laboral y del cómputo de guardias, con límites claros de horas y reconocimiento de esas horas como tiempo cotizado.
  • El reconocimiento de la Medicina como profesión de riesgo, algo que actualmente no está contemplado pese a los riesgos inherentes al ejercicio clínico.
  • Eliminar la movilidad forzosa entre comunidades autónomas y garantizar la conciliación familiar.
  • Fijar condiciones de exclusividad profesional más justas para quienes trabajan también en la sanidad pública y privada.

La equiparación de categorías profesionales: un conflicto de fondo

Uno de los aspectos más polémicos del borrador es la intención —según los médicos— de colocar en la misma categoría profesional a los médicos especialistas y a cualquier graduado en ciencias de la salud que obtenga un doctorado. Para Muñiz, se trata de una equiparación "artificial y peligrosa". Lo explica así.

“Nos quieren igualar categorías profesionales que son inigualables a ojos de cualquiera. Medicina exige seis años de carrera, una oposición MIR, cuatro o cinco años de residencia y una responsabilidad médico-legal que es exclusiva del médico”, destaca.

La preocupación, compartida por los sindicatos, es que esta equiparación banalice la responsabilidad médica, afecte a la calidad de la gestión sanitaria y desincentive a futuros estudiantes. Si el esfuerzo formativo y la responsabilidad legal dejan de marcar diferencias, muchos temen que menos jóvenes opten por estudiar Medicina, una carrera larga, exigente y mal compensada en sus primeros años.

Guardias médicas: agotamiento físico y riesgos no reconocidos

El otro gran foco de protesta es el sistema de guardias. Se trata de períodos largos e intensos de trabajo fuera de la jornada ordinaria, que en muchos casos son 24 horas continuadas, sin límite estricto y hasta edades avanzadas. Para muchos médicos esto se traduce en agotamiento, riesgo elevado de errores y un impacto negativo en la salud.

“La jornada complementaria es un sistema de esclavitud. Es una barbaridad que un cirujano o un radiólogo esté tomando decisiones vitales cuando lleva 22 horas trabajando", explica esta radióloga asturiana. Además, los médicos denuncian que esas horas no siempre cuentan como tiempo cotizado para la jubilación, lo que implica que al final de su carrera muchos profesionales llevan acumulados años adicionales de trabajo que no son no reconocidos oficialmente (se calcula que entre 8 y 10, según los médicos). Esta queja también aparece en las demandas sindicales que exigen que las guardias computen para la jubilación y tengan una regulación laboral claramente definida.

Uno de los puntos que Sanidad presentó como mejora es el paso de guardias de 24 horas a guardias de 17. Para Muñiz, esto es simplemente imposible: “Es una trampa. Las 17 horas es lo que ya hacemos después de trabajar de 8 a 3. No están reduciendo nada. Dicen que te quitan esas ocho horas, pero en la letra pequeña pone que las debes devolver o te las descuentan del sueldo. O sea, seguimos en 24 o peor”. Según los médicos, el problema no es solo de número de horas, sino de un modelo de trabajo que compromete la salud física y mental del profesional.

Una profesión al límite y una sanidad que se resiente

“La gente está muy quemada. Queremos proteger la sanidad pública, pero para eso hay que proteger a sus trabajadores. Un hospital no funciona sin médicos. Nos están ninguneando, se están riendo de nosotros y están haciendo que muchos se vayan a la privada o al extranjero”, se queja la radióloga. Muchos médicos ven la reforma como la gota que colma el vaso en un contexto de sobrecarga asistencial crónica, salarios poco competitivos y falta de reconocimiento. Y advierten: “Si esta huelga no sirve para algo, la próxima será indefinida. No vamos a parar. Esto afecta también a los pacientes y a la sanidad pública, que se la están cargando por todos lados”.

Los médicos insisten en que no están pidiendo subidas salariales, sino condiciones que permitan trabajar con "seguridad, descanso y dignidad" Las organizaciones profesionales hablan de un riesgo sistémico: si no se corrigen los problemas estructurales, que son las "guardias interminables, falta de reconocimiento, equiparaciones discutidas", la fuga de médicos continuará y la calidad del sistema caerá, adviete,

Sanidad ha convocado el lunes a los sindicatos para intentar acercar posturas. Muñiz lo valora positivamente, pero con cautela: “Espero que sirva para algo, pero ya digo que como no sirva, habrá huelga indefinida”. Sus palabras son compartidas por miles de médicos.

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