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Alimentación navideña

Un año más, la Navidad sabe a Camilo de Blas

La emblemática confitería ovetense vuelve a llenar las mesas asturianas con nuevos turrones en barra, mazapanes artesanos, nuglass de nuez y un amplio surtido de polvorones y dulces

Nuevos turrones en barra de Camilo de Blas.

Nuevos turrones en barra de Camilo de Blas. / Pablo Solares

Oviedo

Si hay un momento del año en el que todos sacamos nuestro lado más goloso, ese es la Navidad. Turrones, polvorones, mazapanes y pequeños bocados dulces llenan las mesas y despiertan recuerdos de infancia. En muchos hogares de Oviedo y del resto de Asturias, esos sabores llevan un sello muy concreto: el de Camilo de Blas, toda una institución confitera en la ciudad y en la región, conocida por su buen hacer artesano y por una oferta que cada año combina tradición e innovación, con especial atención a productos sin gluten y sin lactosa, adaptados a todo tipo de públicos.

Nuevos turrones en barra de Camilo de Blas.| Pablo Solares

Latas de «nuglass". / Pablo Solares

Este año, las grandes protagonistas son los nuevos turrones en barra, un formato muy cómodo para compartir y regalar. Puedes encontrarlos de carbayón, pistacho, frambuesa, praliné de almendra y cacahuete con caramelo salado. Estos sabores conviven con otros imprescindibles, como los turrones de chocolate o el de yema tostada, elaborado desde hace 25 años a partir de la fórmula de un maestro repostero. La familia de turrones se completa con propuestas tan reconocibles como el guirlache, con almendra garrapiñada, el turrón de Cádiz, los turrones de frutas y el de Belén, una pieza especial que reúne distintos sabores en forma de portal navideño.

Un año más, la Navidad sabe a Camilo de Blas

Anguila de mazapán. / Pablo Solares

Entre las especialidades más emblemáticas de Camilo de Blas figuran las nueces glaseadas o "nuglass", que en estas fechas tienen aún más sabor si cabe, pues las nueces llegan de la mano de una dependienta que las trae desde Infiesto y se trabajan de forma que conserven al máximo su sabor natural. El glaseado potencia el aroma sin enmascararlo y convierte cada pieza en un bocado crujiente y delicado, perfecto para acompañar el café o cerrar cualquier comida de fiesta.

Un año más, la Navidad sabe a Camilo de Blas

Bocaditos de almendra. / Pablo Solares

El capítulo del mazapán es otro de los puntos fuertes de la campaña navideña. La anguila de mazapán, rellena de batata y moldeada en forma de pequeñas anguilas o lagartijas, es ya un clásico del escaparate ovetense. A su lado destacan los clementes, un mazapán de mayor tamaño relleno de yema e ideado para cortar en porciones en el centro de la mesa. La batata está muy presente en estas recetas y también en las tradicionales glorias –mazapán relleno de yema o de batata– y en los mazapanes artesanos de almendra y azúcar, que se elaboran en varias versiones, incluidas opciones sin gluten.

No faltan tampoco los polvorones ni el abundante surtido de pequeños bocados que muchos clientes esperan cada año. Las bolitas de coco bañadas en fondant aportan un toque blanco y brillante a las bandejas. Cascas, melindres, bocaditos y almendras imperiales representan la vertiente más tradicional, mientras que los bocaditos y las empanadillas de yema aportan una textura cremosa y un sabor suave que completan el conjunto.

Bolitas de coco

Bolitas de coco / Pablo Solares

Para quienes buscan un detalle completo, la confitería prepara cestas navideñas personalizadas, combinando turrones en barra, nuglass, mazapanes, glorias y especialidades de la casa según los gustos de cada familia o empresa. De este modo, un año más, el sabor de la Navidad en muchas mesas asturianas volverá a escribirse con el nombre de Camilo de Blas

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