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Renfe pasa página y frena la cadena de retrasos en las cercanías asturianas

La antigua Feve arrastra los problemas habituales de cancelaciones de servicios, sobre todo en la línea Gijón-Cudillero, la que más problemas sufre

Un tren de cercanías, en Avilés.  | LNE

Un tren de cercanías, en Avilés. | LNE

Xuan Fernández

Xuan Fernández

La crisis y la situación caótica sufrida en el servicio de cercanías ferroviarias de Asturias, tras registrarse un reguero de cancelaciones, retrasos e incidencias por la falta de trenes y las averías en los convoyes ha mejorado en los últimos días. La red del Principado, gestionada por Renfe, cuenta con ocho líneas. Las principales, y las que más viajeros transportan, son las que operan en ancho convencional y comparten vía con el AVE: C1, C2 y C3.

Estas cabeceras fueron las que más problemas acumularon en las últimas semanas, especialmente durante noviembre, un mes de récord negativo, con 33 supresiones. Sin embargo, según los datos consultados, la situación ha mejorado recientemente. La semana pasada no se registró ninguna cancelación en estas líneas ni tampoco incidencias reseñables.

Los cercanías que operan en ancho convencional son básicos para la movilidad diaria, ya que comunican los principales núcleos de población de la región y son utilizados por miles de asturianos cada día. Para prestar servicio en estas líneas, Renfe dispone de 17 convoyes, aunque lo habitual es que 15 estén operativos mientras los otros dos permanecen en el taller. Los problemas registrados se debieron a fallos técnicos y a la falta de repuestos, incidencias imprevistas que, por el momento, ya han sido solucionadas. De hecho, la flota funcionó a pleno rendimiento la semana pasada. El resto de líneas de cercanías son las que operan en ancho métrico (la antigua Feve), donde también se han producido numerosas cancelaciones, retrasos e incidencias. En este caso, el problema es estructural, con trenes antiguos que deben ser renovados con una nueva flota que llegará, «en principio», según la última previsión de Renfe, en 2017.

Antigua Feve

En la antigua Feve sí se han registrado supresiones en los últimos días, aunque desde el sector ferroviario lamentan que ese panorama ya es habitual. El sábado, por ejemplo, hubo cuatro supresiones en la C4, Gijón-Cudillero, una de las líneas con más problemas. «La situación está mejor, porque en la línea convencional no hubo incidencias reseñables. En ancho métrico se registraron menos heladas, por lo que también tuvimos un mejor servicio», asegura Nacho Guzmán, responsable ferroviario del sindicato Comisiones Obreras.

Renfe, que guardó silencio durante la crisis de las cercanías, confía en ir mejorando poco a poco la situación. Uno de los principales retos es acabar con los fallos en los trenes recién salidos del taller, origen de parte de los problemas ferroviario. n

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