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La sidra "sin", con un hueco cada vez mayor en el mercado

La bebida asturiana con poco o nada alcohol gana tirón entre el consumidor y anima a los lagares a innovar y ofrecer nuevos formatos

Mariola Riera

Mariola Riera

Oviedo

Años reconoce María Cardín que le ha llevado a Grupo El Gaitero, de Villaviciosa, pasar de una sidra espumosa "sin" a una "0,0" –las segundas no tienen nada prácticamente y las primeras una mínima graduación–, pero al final lo han conseguido. Se lo pensaron bastante en Trabanco (Gijón) antes de lanzar una sidra natural sin alcohol, por eso de que los más puristas sintieran que se "desvirtuaba" un producto tan arraigado a Asturias y a sus tradiciones, pero ahora Yolanda Trabanco lo tiene claro: "Estamos muy contentos con los resultados".

Cardín y Trabanco son directoras comerciales de dos firmas sidreras de renombre en el Principado, fieles a la esencia y tradiciones de la bebida asturiana, pero también empeñadas en avanzar, ir con los tiempos y adaptarse a los nuevos gustos del mercado y los consumidores.

María Cardín

María Cardín / LNE

Y esos gustos pasan en cada vez mayor medida por una sidra sin alcohol o con lo mínimo. "La demanda es creciente a un ritmo en torno a un 30% anual en los últimos años", dice Cardín de su espumosa que ha evolucionado de "sin" a "0,0". "Es una sidra que lógicamente tiene pico estacional durante la Navidad, pero que también tiene un consumo bastante homogéneo durante el resto del año. El formato botellín tiene muchísimo éxito", señala.

El Gaitero llevaba muchos años son sidra "sin" y dieron un paso más hasta la "0,0": "Uno de los retos más importantes al elaborar bebidas sin alcohol es que al desalcoholizarlas no les quites todo lo demás y que realmente continúen siendo realmente sidras. Porque lo que busca el consumidor es que cuando elija, por el motivo que sea, una bebida en versión sin alcohol, ésta realmente sea lo más similar posible a la original".

Yolanda Trabanco.

Yolanda Trabanco. / Ángel González

En Trabanco desarrollaron un mecanismo especial para desalcoholizar su sidra natural "sin", con menos de un grado de alcohol. "La comercializamos como la sidra natural de toda la vida. El proceso nos sirve de base también para hacer las espumosas; ese es un producto muy interesante también, sobre todo ahora de cara Navidad, porque tiene muy baja graduación alcohólica al partir de una sidra natural, lo único que hacemos es añadirle carbónico y un toque de azúcar, que la va a hacer más amable", describe Trabanco.

Tanto esfuerzo compensa. "Desde que hemos comenzado a comercializar este tipo de sidras, los datos que manejamos son un indicativo muy favorable, porque está creciendo a un ritmo anual de un 10%. Entonces, bueno, es lento, pero deja ver la tendencia al consumo, que se va haciendo hueco poco a poco. Se nota en el mercado, en que cada vez hay más interés y cada vez hay menos resistencia también a este tipo de bebidas".

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