Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

"El equipo Violeta" y "El Club de Valientes" marcan la diferencia en materia de igualdad en las aulas

El I.E.S Doña Jimena de Gijón y el Escultor Juan de Villanueva de Siero, capitanean dos proyectos de la mano de Coeducastur, un programa impulsado por el Gobierno de Asturias para fomentar la educación en igualdad desde las edades más tempranas

En el centro de la imagen la segunda por la izquierda, María Rodríguez, profesora del centro gijonés junto a Liliana Díaz, docente del instituto de la Pola Siero junto a los miembros del "Equipo Violeta" y del "Club de Valientes"

En el centro de la imagen la segunda por la izquierda, María Rodríguez, profesora del centro gijonés junto a Liliana Díaz, docente del instituto de la Pola Siero junto a los miembros del "Equipo Violeta" y del "Club de Valientes"

L. L.

Un "Equipo Violeta" para combatir las violencias machistas y las desigualdades de género y un "Club de valientes" formado por alumnas y alumnos que trabajan para ser referente entre sus iguales. Ambos comparten patio de recreo y aula con los alumnos del I.E.S. Doña Jimena de Gijón y del I.E.S Escultor Juan de Villanueva de Siero respectivamente, con una misión: desterrar los estereotipos de género del centro, prevenir la violencia machista y crecer en igualdad.

Porque la coeducación, canalizada como Coeducastur e impulsada por la Dirección General de Igualdad, va más allá de mensajes a favor de una educación en valores y sin sesgo de género. Se entiende como un modo de actuar que debe estar respaldado por la sociedad, las familias y la comunidad educativa. "En nuestro instituto no entendemos la coeducación como "hacer actividades por el 8M o el 25N", sino como una forma de estar en el aula y en el centro todos los días", explica Liliana Díaz, profesora de Lengua castellana y literatura en el I.E.S. Escultor Juan de Villanueva de La Pola Siero.

Alumnos y profesoras del "Equipo Violeta", en el I.E.S Doña Jimena de Gijón

Alumnos y profesoras del "Equipo Violeta", en el I.E.S Doña Jimena de Gijón / Cedida a LNE

Esta forma de entender la educación en las aulas la comparte el centro sierense con el I.E.S. Doña Jimena de Gijón, un instituto que se ha propuesto que la coeducación sea una de sus señas de identidad. "Al comienzo de cada curso diseñamos las principales líneas de trabajo y la estrategia para garantizar que esa formación llegue a todo nuestro alumnado. Los materiales de Coeducastur nos permiten sistematizar ese trabajo porque se hace desde las materias, es decir, la reflexión y la visión crítica de los estereotipos de género, de las brechas, de las violencias machistas, se integra de manera natural en el día a día de las aulas", indica María Rodríguez, profesora de Música del centro y coordinadora del Plan de Coeducación del centro.

El "Club de Valientes" del Escultor Juan de Villanueva va por su tercer curso consecutivo trabajando desde una perspectiva interseccional, de manera que se visibilice que las desigualdades no se experimentan de forma aislada, sino simultánea y acumulativamente. "El género se cruza con el origen, la clase social, el color de piel, la orientación sexual, la diversidad funcional… y esa combinación hace que algunas personas sufran el machismo y otras violencias de forma más dura y más frecuente", destaca Liliana Díaz.

Estudiantes del I.E.S escultor Juan de Villanueva, de Siero

Estudiantes del I.E.S escultor Juan de Villanueva, de Siero / Cedida a LNE

En el caso del "Equipo Violeta", profesores y 30 estudiantes de entre 13 y 18 años trabajan de manera voluntaria dos recreos a la semana buscando estrategias y actividades para hacer del Doña Jimena un lugar en el que se combatan las violencias machistas y las desigualdades de género. El "Equipo Violeta" entra en las aulas a dar formación a sus compañeros y compañeras, organiza talleres y protagoniza numerosas actividades a lo largo del curso y en los recreos se ofrece ayuda a cualquier persona que pueda necesitarlo", señala Rodríguez.

Y es que, a pesar de la buena acogida de ambos proyectos, las docentes reconocen que para erradicar las actitudes machistas desde las aulas "no vale con una charla aislada, sino creando espacios seguros para hablar, ayudándoles a cuestionar los mensajes que reciben en redes, en la música, en los videojuegos y a poner nombre a lo que ven y sienten", relata Díaz. Una tarea, en la que el profesorado juega un papel clave. "La escuela tiene la responsabilidad de formar una ciudadanía crítica, que reaccione ante las desigualdades y transforme el mundo. Es necesario saber poner nombre a lo que nos ocurre para poder deconstruir lo que hemos aprendido porque a igualdad también se aprende", añade Rodríguez.

Por la izquierda, María Rodríguez, Jimena Llamedo y Liliana Díaz, recogiendo el reconocimiento

Por la izquierda, María Rodríguez, Jimena Llamedo y Liliana Díaz, recogiendo un reconocimiento institucional por parte del Instituto Asturiano de la Mujer y de la Consejería de Igualdad del Principado de Asturias / Cedida a LNE

La labor de "El Club de Valientes" y del "Equipo Violeta" parece haberse consolidado en ambos centros hasta incluso haber traspasado las paredes de los I.E.S y conseguir un reconocimiento institucional por parte del Instituto Asturiano de la Mujer y de la Consejería de Igualdad del Principado de Asturias. "No vamos a acabar con la violencia machista solo desde un instituto, pero sí podemos sembrar dudas donde antes había certezas machistas, abrir conversaciones incómodas pero necesarias y ofrecer modelos alternativos. Si conseguimos que una parte del alumnado mire el mundo con esas “gafas violeta” y actúe en consecuencia, ya estaremos avanzando en la buena dirección", afirma Liliana Díaz.

Tracking Pixel Contents