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Cuando una lluvia de millones acaba en pelea: este es el pueblo asturiano al que le tocó el Gordo de la Navidad y que terminó enfrentado por el destino de su fortuna

"Fue muy gordo, vale más no acordarse, aunque yo no me olvido", señala la presidenta de la asociación, "Flor de Mayo", que hace 18 años repartió 51 millones de euros entre vecinos y colaboradores

Las mujeres de Llames, celebrando el premio, hace 18 años.

Las mujeres de Llames, celebrando el premio, hace 18 años. / Efe

Luján Palacios

Luján Palacios

Hace justo 18 años, la pequeña localidad naveta de Llames amaneció el día 22 de diciembre como un día cualquiera y se acostó millonaria. La asociación de mujeres "Flor de Mayo" repartió entre los vecinos y numerosos colaboradores un total de 51 millones de euros con el Gordo: el 06381. Un día para recordar, y que a la sazón, les acabaría trayendo un buen disgusto.

Afortunadamente, casi dos décadas después dan por cerrado aquel episodio que enfrentó al pueblo a costa de la lluvia de millones. En lo particular no hubo problema: gente que se compró coches nuevos, casas arregladas y más de un viaje realizado. Pero todo se complicó a la hora de decidir a qué destinar el dinero del premio de la asociación. "Flor de Mayo" pasó por una enorme crisis, con descalificaciones personales y graves críticas cuando sus directivas decidieron que el dinero que les había tocado como colectivo se emplearía en un nuevo centro social (el anterior se había quedado muy pequeño). "Fue muy gordo, vale más no acordarse, aunque yo no me olvido", señala la presidenta de la entidad, Rosi Montes. En total disponían de 720.00 euros, y no todos querían invertirlo en la obra.

Repartirlo entre los socios

Un sector crítico con la junta directiva reclamaba que ese dinero se repartiera entre los socios, pero legalmente no es posible. Tras muchas discusiones, se llegó a la conclusión de que lo mejor era llevar adelante las nuevas instalaciones, pero entonces la bronca vino porque no se ponían de acuerdo en el proyecto. Los críticos insistían en que fuera pequeño, para ahorrar dinero. La directiva pudo finalmente construir un centro social con 310 metros cuadrados de planta, en una gran finca que cuenta con espacio para los juegos de los más pequeños y un amplio aparcamiento. Un local que, paradojas de la vida, casi se ha quedado pequeño. "Necesitábamos ampliar cuando hay eventos, porque se llena todo", recalca Montes.

Las mujeres de Llames con el décimo ganador en 2008.

Las mujeres de Llames con el décimo ganador en 2008. / MARA VILLAMUZA

Dos décadas después...

Ella vivió en persona aquellos días amargos después del subidón de haber ganado el Gordo. Hasta tal punto que hubo vecinos que renegaron de la buena suerte. Pero hoy, casi dos décadas después, las aguas han vuelto en buena medida a su cauce. "La gente retornó al redil, y aquellas que provocaron la agitación desgraciadamente han fallecido sin poder disfrutar del centro", reflexiona la presidenta.

Un centro social modélico

Llames cuenta ahora con un espacio en el que lo mismo se organizan cursos que se imparte gimnasia, pilates, talleres, charlas y eventos de todo tipo. "Celebramos cumpleaños de críos, de mayores, comidas de Navidad y de la fiesta que sea. Vienes en verano y está esto como el Festival de la Sidra", añade Montes, contenta de que después de tanta bronca el Centro Social haya servido para lo que fue creado, para hacer pueblo y ser punto de encuentro.

Cada vez más socios

En los últimos años no han dejado de crecer como asociación: son medio centenar de socios fundadores y suman más de 150 abonados, con actividades todo el año. Este año, además, han vuelto a vender muchísima lotería, tanto para Navidad como para Reyes. Las socias "hacen cola cuando se reparten los talonarios para ayudar a vender". Y además, les piden papeletas de toda Asturias. Y si hay suerte, que también haya paz. Como toca en Navidad.

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