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Ruta por uno de los grandes hitos de la industria asturiana

La torre del MUSI, Valnalón y la Ruta de la Siderurgia mantienen vivo en La Felguera el legado de Pedro Duro y de la antigua Duro Felguera, un paisaje industrial único que explica el pasado y presente de la cuenca del Nalón

Ruta por uno de los grandes hitos de la industria asturiana

Ruta por uno de los grandes hitos de la industria asturiana

Román Rodríguez

En el horizonte de La Felguera se alza una torre que recuerda a diario, como un guardián, el legado que dejó la siderurgia. Esa torre de refrigeración cilíndrica de 45 metros de altura, decorada en su parte superior por un anillo de colores vivos, enfrió y ventiló durante décadas el interior de una fábrica que llegó a producir anualmente miles de toneladas de acero. Hoy es uno de los testimonios más llamativos de un patrimonio industrial de gran valor, testigo de la transformación de estos valles agrícolas y ganaderos en zonas industriales de importancia capital para Asturias y para España.

En el valle del Nalón se cimentó a partir del siglo XIX uno de los grandes proyectos industriales de Asturias. Esa torre alberga hoy el Museo de la Siderurgia de Asturias (MUSI), la institución que rememora la historia de la gran factoría industrial de Duro Felguera. Abierto en septiembre de 2006, este museo fue el primero en España dedicado a este sector. Pero todo comenzó mucho antes, con un hombre y una fábrica.

Pedro Duro Benito (1810 - 1886), empresario nacido en La Rioja, hijo de labriegos, cambió para siempre el concejo de Langreo. La empresa Duro Felguera se fundó en 1857 bajo el nombre de Duro y Compañía. Era el resultado de un empeño y una visión. Desde entonces, se le considera el padre de la industria siderúrgica asturiana y una figura fundamental en la historia del concejo. Su influencia fue clave, además, en una infraestructura que determinó la propia identidad de la región: la Fábrica de La Felguera. Entre sus muros se gestó la rápida industrialización asturiana de mediados del siglo XIX.

Imágenes del entorno y del interior del MUSI. Sobre estas líneas, la torre de refrigeración del museo. | |  TOMÁS MIÑAMBRES Y LUIS ARGÜELLES / TURISMO ASTURIAS

Imágenes del entorno y del interior del MUSI. Sobre estas líneas, la torre de refrigeración del museo. / TOMÁS MIÑAMBRES Y LUIS ARGÜELLES / TURISMO ASTURIAS

La Fábrica de La Felguera cerró sus puertas en 1984. El Museo de la Siderurgia de Asturias se asienta sobre parte de la historia que sobrevivió. Al pie de la icónica torre se encuentran talleres, naves, viviendas y oficinas, elementos que enriquecen su arquitectura y que forman parte de la experiencia de los visitantes.

La actual sociedad pública Ciudad Tecnológica Valnalón también ocupa gran parte de los mismos terrenos y de la misma estructura que un día albergaron la fábrica. Sus muros de ladrillo visto, de inspiración inglesa, reflejan ahora el propósito de este parque tecnológico e industrial: regenerar, promocionar y dinamizar la Cuenca del Nalón. En 1987 se rehabilitaron para ello algunos de los emblemáticos edificios fabriles que aún se conservaban. Los antiguos solares donde operaban los altos hornos, las baterías de coque y el resto de instalaciones siderúrgicas hoy son sede de un centro de Formación Profesional, de la Escuela de Hostelería y de un semillero de empresas especializadas, sobre todo, en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). El tránsito de ciudad industrial a ciudad tecnológica y emprendedora continúa así su camino.

Frente a esas fachadas de edificios de diferentes épocas, que parecen formar una peculiar muralla rojiza que separaba la fábrica de la ciudad, comienza la conocida como Ruta de la Siderurgia. Se trata de un recorrido por los espacios, edificios y vestigios que conforman un legado industrial sin el que no se comprende de dónde viene y hacia dónde va hoy La Felguera.

Ruta por uno de los grandes hitos de la industria asturiana

Imágenes del entorno y del interior del MUSI. Sobre estas líneas, la torre de refrigeración del museo. / Tomás Miñambres y Luis Argüelles / Turismo Asturias

La ruta pasa por el barrio de Urquijo, junto a la antigua fábrica, un perfecto ejemplo de paternalismo industrial y otro proyecto ambicioso de una época dorada. El arquitecto Enrique Rodríguez Bustelo proyectó en 1917 para Duro Felguera una promoción de nueve pabellones de viviendas destinadas a ingenieros, maestros y obreros. El resultado fue un conjunto residencial de una calidad arquitectónica incuestionable y de interés histórico evidente. El barrio destaca por la calidad y la sobriedad de su diseño. Las viviendas eran amplias y cómodas: tres dormitorios, cocina, comedor, baño y despensa. Hoy, los visitantes pueden acceder a una de ellas, conservada como testimonio de la época, y descubrir cómo era la vida cotidiana de las familias obreras de aquella época.

Por el camino hacia el río Nalón se encuentra la iglesia neorrománica de San Pedro, que alberga en su interior los restos de Pedro Duro. Está situada en uno de los laterales del parque Dolores Fernández Duro, plaza que también tiene curiosos rincones y testimonios diversos del patrimonio industrial.

Fruto de la unión entre los antiguos jardines de la iglesia y el huerto de los Hermanos de La Salle, e impulsado posteriormente por los herederos de Pedro Duro, fue uno de los primeros parques públicos de Asturias y sirvió de espacio para el descanso de los trabajadores. Ahí se encuentra también una estatua de Pedro Duro y otros monumentos a personajes ilustres de la historia asturiana, la antigua casa de baños o el fabuloso quiosco de música, con sus características farolas de fundición.

Otros elementos, como las Escuelas La Salle o el Solar de La Tejerona, completan el paseo por el concejo, como un recuerdo vivo y renovado de su condición de motor industrial asturiano. Pedro Duro fue condecorado en vida como caballero de la Orden de Isabel la Católica y caballero de la Legión de Honor del Gobierno francés, y sus descendientes llevan el título de marqueses de La Felguera. Pero, sobre todo, legó un entorno fascinante y una historia de hierro, acero y carbón que parece continuar hablando a quien sabe escuchar.

El paisaje que construimos

El paisaje que construimos / Asturias Paraíso Natural

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