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Doce horas en el quirófano para salvar la arteria más vital: así se sitúa el HUCA a la vanguardia para tratar aneurismas

El HUCA lidera una técnica innovadora para tratar aneurismas complejos de aorta mediante prótesis personalizadas por el propio equipo: "Mejoramos los resultados de la industria"

VÍDEO: Así funciona el servicio de cirugía vascular del HUCA

J.A.

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

Oviedo

Es jueves y toca una cirugía que los médicos califican como "especialmente compleja" y que incluye practicar al paciente un by-pass que va de la ingle al cuello (a la arteria carótida). Por delante, entre diez y doce horas de intervención. Al quirófano del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) acceden tres cirujanos muy experimentados: el jefe del servicio, Manuel Alonso Pérez; el veterano José Manuel Llaneza Coto; y Francisco Álvarez Marcos.

Este procedimiento quirúrgico coloca un ladrillo más en uno de los edificios más sólidos de la sanidad asturiana: el que ha configurado, desde su fundación en 1963, el servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Desde hace tres años, este equipo desarrolla una técnica innovadora para tratar aneurismas de aorta complejos con prótesis modificadas y personalizadas por ellos mismos. "Este procedimiento es pionero y mínimamente invasivo, y con él conseguimos mejorar los resultados en pacientes con anatomías vasculares complejas", destaca el doctor Alonso.

Los aneurismas –abultamientos anormales– en la aorta, arteria más grande del cuerpo, son particularmente peligrosos porque involucran a ramas arteriales que irrigan órganos vitales del abdomen. Si se rompen, la muerte es inmediata. Este avance combina tecnología de impresión 3D y cirugía endovascular mínimamente invasiva. "Lo que hacemos es modificar las endoprótesis comerciales convencionales para adaptarlas exactamente a la anatomía de cada paciente", indica el jefe del servicio.

Personal del área de Cirugía Vascular del HUCA. Desde la izquierda, Jésica Cuervo (enfermera supervisora), Raquel Prieto y Elena Rozado (enfermeras), Paula Campos (MIR), Elena Blanco (enfermera), Sandra Pérez (TCAE), José Manuel Llaneza (jefe de sección), José Cardo, Carla Sanmartín, Alba María Álvarez, Rubén Ansorena y Pedro Milán (enfermeros), Paloma Alonso (MIR), Ignacio García (médico), Aida de la Fuente (enfermera), Mónica García (médica), Javier Martínez (MIR), Ángeles Menéndez, Fernando Vaquero, Francisco Álvarez, Verónica Fernández, Marcos Alonso y José Antonio del Castro (médicos), Manuel Alonso (jefe del servicio), Amer Zanabili (médico), Marta Casero (enfermera), Margarita Rivas (médica), Vanesa Alonso, Gemma Alonso y Belén Rodríguez (enfermeras) y Margarita Mori (enfermera supervisora). | Irma collín

Personal del área de Cirugía Vascular del HUCA. Desde la izquierda, Jésica Cuervo (enfermera supervisora), Raquel Prieto y Elena Rozado (enfermeras), Paula Campos (MIR), Elena Blanco (enfermera), Sandra Pérez (TCAE), José Manuel Llaneza (jefe de sección), José Cardo, Carla Sanmartín, Alba María Álvarez, Rubén Ansorena y Pedro Milán (enfermeros), Paloma Alonso (MIR), Ignacio García (médico), Aida de la Fuente (enfermera), Mónica García (médica), Javier Martínez (MIR), Ángeles Menéndez, Fernando Vaquero, Francisco Álvarez, Verónica Fernández, Marcos Alonso y José Antonio del Castro (médicos), Manuel Alonso (jefe del servicio), Amer Zanabili (médico), Marta Casero (enfermera), Margarita Rivas (médica), Vanesa Alonso, Gemma Alonso y Belén Rodríguez (enfermeras) y Margarita Mori (enfermera supervisora). | Irma collín

Sobre esta réplica individualizada se llevan a cabo en la endoprótesis convencional los "agujeros" (fenestraciones) que permiten ajustar la endoprótesis de forma milimétrica a los diámetros, distancias y vasos viscerales de cada paciente concreto.

Los aneurismas de aorta abdominal afectan a entre un 4 y un 8 por ciento de los varones mayores de 65 años. Pueden ser tratados mediante cirugía abierta convencional –generalmente reservada para los pacientes más jóvenes y con menor riesgo quirúrgico– o mediante tratamiento endovascular, a través de un acceso percutáneo o con mínimas incisiones en la ingle.

A las dificultades que entrañan estos procesos se suma que "hasta uno de cada diez casos no pueden ser tratados mediante las prótesis comerciales convencionales", porque afectan a una región de la aorta donde se originan las arterias que irrigan órganos tan importantes como el hígado, los riñones o el intestino, señala Manuel Alonso. En estos casos, se precisaría una cirugía abierta larga, compleja y de elevado riesgo. Sin embargo, esta técnica innovadora permite extraer información tridimensional de los estudios de imagen realizados previamente (escáner) y elaborar, mediante técnicas de impresión 3D, una copia exacta de la aorta del paciente.

Manuel Alonso Pérez observa una prótesis para la arteria aorta diseñada por el equipo de cirugía vascular del HUCA y fabricada a la medida del paciente con una impresora 3D. | irma collín

Personal del área de Cirugía Vascular del HUCA. Desde la izquierda, Jésica Cuervo (enfermera supervisora), Raquel Prieto y Elena Rozado (enfermeras), Paula Campos (MIR), Elena Blanco (enfermera), Sandra Pérez (TCAE), José Manuel Llaneza (jefe de sección), José Cardo, Carla Sanmartín, Alba María Álvarez, Rubén Ansorena y Pedro Milán (enfermeros), Paloma Alonso (MIR), Ignacio García (médico), Aida de la Fuente (enfermera), Mónica García (médica), Javier Martínez (MIR), Ángeles Menéndez, Fernando Vaquero, Francisco Álvarez, Verónica Fernández, Marcos Alonso y José Antonio del Castro (médicos), Manuel Alonso (jefe del servicio), Amer Zanabili (médico), Marta Casero (enfermera), Margarita Rivas (médica), Vanesa Alonso, Gemma Alonso y Belén Rodríguez (enfermeras) y Margarita Mori (enfermera supervisora). / Irma Collín

Por otro lado, este diseño es contrastado con el realizado sobre una plantilla en papel del esqueleto de la endoprótesis, minimizando la posibilidad de errores.

El resultado final es una endoprótesis modificada por el médico (PMEG) "muy similar a la que la industria puede fabricar de manera específica para un paciente", enfatizan los cirujanos del HUCA. Una de las ventajas de este método "casero" es de índole económica: "El ahorro es importante: de unos 28.000 a unos 8.000 euros", precisan.

Este procedimiento resulta singularmente ventajoso "para pacientes con múltiples enfermedades asociadas y con anatomías complejas, que de otra forma verían muy limitadas o incluso descartadas sus opciones de tratamiento", destaca Francisco Álvarez Marcos, médico adjunto del Servicio.

"Hay otros hospitales que hacen este procedimiento con la ayuda de un hub de ingeniería; pero aquí el laboratorio de bioingeniería somos también nosotros con una impresora 3D, y eso nos permite completar todo el proceso, lo cual tiene ventajas", afirma Manuel Alonso.

Doce horas en el quirófano para salvar la arteria más vital

Manuel Alonso Pérez observa una prótesis para la arteria aorta diseñada por el equipo de cirugía vascular del HUCA y fabricada a la medida del paciente con una impresora 3D. / Irma Collín

Los resultados preliminares con esta técnica en el HUCA "pueden considerarse muy buenos", reflexiona el máximo responsable del servicio. La experiencia ya había sido presentada hace un año en el Congreso Mundial de la especialidad, y también ha sido publicada recientemente en la revista "Journal of Endovascular Therapy".

Integrado por 14 médicos adjuntos y 5 residentes, el servicio de Angiología y Cirugía Vascular del HUCA sobrepasa anualmente las mil intervenciones quirúrgicas, de las cuales más de un centenar tratan enfermedades de la aorta, lo que convierte al centro sanitario ovetense en un referente a nivel nacional en el tratamiento de la patología aórtica compleja. La consecuencia es la frecuente recepción de pacientes de otras comunidades autónomas para realizar cirugía abierta tóraco-abdominal o tratamientos endovasculares complejos.

Además, los miembros del servicio imparten un curso de este tipo de cirugía en cadáveres en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid HUCA. Y cada dos años reúnen en Oviedo a expertos de ámbito internacional para presentar y discutir las últimas novedades.

De la influencia del servicio de Vascular del HUCA en la especialidad a nivel nacional da buena cuenta la presencia de sus miembros en puestos directivos de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular: Manuel Alonso Pérez como presidente del Capítulo de Cirugía Endovascular y Amer Zanabili como secretario del mismo, y Ángeles Menéndez Herrero como presidenta del Capítulo de Diagnóstico Vascular de la entidad nacional.

Gemma Alonso Rosell es una de las enfermeras más experimentadas en los quirófanos de vascular. "La enfermería quirúrgica vascular no se parece en nada a ninguna otra especialización. Es muy compleja y muy exigente, pero también maravillosa, fantástica, muy interesante y muy enriquecedora a nivel profesional. Todos los días aprendes algo nuevo", destaca Gemma Alonso.

Ángeles Menéndez Herrero, experta en el área de diagnóstico vascular, indica que : "Al hacer ecografías, el identificar estrechamientos en las arterias de la rodilla para abajo o en las arterias viscerales requiere equipos muy buenos y personas muy expertas, porque la ecografía es algo vivo que el profesional debe informar sobre la marcha, y eso exige mucha fiabilidad".

José Antonio del Castro Madrazo es el responsable de los trámites para hacer realidad un sueño largamente acariciado: tratar de convertir al HUCA en centro de referencia nacional de cirugía compleja de aortal, tanto abierta como endovascular. Este tipo de procedimientos requieren una experiencia que los cirujanos del HUCA sí atesoran, "y con la que obtenemos unos resultados muy buenos", señala el doctor Del Castro. Por eso les remiten pacientes de otros lugares.

Además de cirujano, Francisco Álvarez Marcos es tutor de residentes: "Estamos arañando casos que, de otra manera, estarían desahuciados porque no tendrían ninguna opción de tratamiento debido a la edad del paciente, a su situación general o a los riesgos que entraña la cirugía. Con la singularidad de que somos un servicio capaz de hacer todo el proceso y mejoramos los resultados de la industria".

Fernando Vaquero Lorenzo se dedica de manera prioritaria a salvar extremidades amenazadas, en su mayoría piernas con venas obstruidas por diabetes y tabaco: "Tenemos un gran volumen de pacientes cada año y no damos a ninguno por perdido. Siempre intentamos salvar la extremidad. Tenemos pacientes muy crónicos que pueden llegar a requerir hasta cinco o seis intervenciones a lo largo de los años, cada vez más complejas".

Otro de los campos en el que el HUCA destaca se refiere al tratamiento endovascular de la enfermedad oclusiva aortoiliaca compleja, una técnica de revascularización mínimamente invasiva que viene practicando desde 2009. Anteriormente se operaba mediante cirugía abierta: "En tratamiento endovascular, somos uno de los grupos europeos que más intervenciones hacemos, unos cien casos al año. A la vista de los buenos resultado y de la seguridad, está ganando terreno a la cirugía abierta. Cada vez estamos yendo a casos más complejos", afirma Amer Zanabili, quien agrega que "estamos exportando nuestra experiencia, y de hecho en junio de 2026 tendremos una reunión internacional en el HUCA".

Desde 1963, han mejorados los aparatos de imagen y los dispositivos quirúrgicos, pero también las habilidades de los cirujanos vasculars. El HUCA ha sido, y continúa siendo, cantera de grandes profesionales. "Somos el primer hospital que tuvo un servicio de cirugía vascular propio, y eso ha impreso carácter", asevera Manuel Alonso.

Pasan unos minutos de las nueve de la noche. Once horas después del inicio de la intervención, las luces del quirófano de vascular aún están encendidas, "Acabamos de terminar. Todo ha ido bien. Queda un pequeño retoque y listo. Ha sido duro, pero sin incidencias".

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