Pedagogía comunitaria: apuntes para entender la actual Europa, que se enfrenta al fantasma de la polarización
El complicado tablero político influye en el borrador del presupuesto 2028-2034, que, bajo el paraguas de una mejor, más ágil y descentralizada gestión, cambia la orientación global de la UE priorizando defensa y seguridad frente a medio rural y cohesión

Pedagogía comunitaria: apuntes para entender la actual Europa, que se enfrenta al fantasma de la polarización / LNE
Muchas veces cuando hablamos de Europa o de Bruselas en genérico estamos cometiendo un error conceptual bastante notable. Puede que hace algunos años fuese adecuado homogeneizar esa idea, pero en la coyuntura actual resulta injusto y hasta peligroso. La imagen sólida, solidaria y cohesionada de la Unión Europea (UE) de tiempos pretéritos se tambalea por la proliferación de partidos, ideologías y otro tipo de "lobbies" que desde dentro están desgastando el trabajo iniciado hace muchos años y formalizado en 1957 con el Tratado de Roma.
Es importante diferenciar quién es quién y las funciones que tienen el Parlamento, la Comisión y el Consejo Europeo: su papel es diferente y los posicionamientos ideológicos muy variados. De cara al siguiente periodo de programación de fondos de la UE, este variado mosaico ideológico y político se reflejará en unas negociaciones complejas entre todos los implicados como ya estamos viendo.
Con riesgo a homogeneizar en exceso, pero como única vía para dar una imagen de conjunto referencial válida, hay que hacer una división ideológica de los gobiernos de los países que forman el Consejo en varios bloques. De esos estados, tan solo el 15% tienen un gobierno de ideología de izquierda moderada o centro izquierda, como España o Dinamarca, con apoyos de partidos de izquierda más radical y de diferentes ideologías. Otro 33% se pueden calificar como de centro liberal, con amplio espectro, dentro de los que están Francia o Irlanda. El bloque mayoritario, y probablemente el más heterogéneo, sea el de centro-derecha europea (liberal-conservadora), con el 40% de estados, que van desde Grecia hasta Austria, con coalición de centro derecha con Verdes en este último país como claro ejemplo. La derecha radical ya gobierna en el 12% de estados, en países de tanto peso en el contexto europeo como Italia o Hungría.
La actual composición del Parlamento Europeo es una clara muestra de lo dicho anteriormente. Los 720 parlamentarios se dividen en 8 grupos, a los que hay que añadir el de no adscritos. El bloque de la izquierda va desde los más moderados, la Alianza Social Demócrata, hasta ecologistas como Los Verdes o el denominado La Izquierda, con un porcentaje aproximado del 30% de escaños. El centro derecha aglutina al grupo Popular Europeo, el más importante por número de escaños, junto a los liberales con un 36% del total. La extrema derecha con tres grupos (Patriotas, Reformistas y Soberanistas) tienen un 26% de los escaños y representan el ala más beligerante del actual Parlamento.
La Comisión, encabezada actualmente por Ursula von der Leyen, que repite cargo, parte de una ideología inicial de centro derecha, pero con ciertos giros progresistas y soberanistas que han ido evolucionando hacia posturas más conservadoras. La máxima expresión de esta tendencia puede que haya sido el borrador del presupuesto de la UE 2028-34, que ha generado más oposición y desconcierto que apoyos firmes, obligando a la Comisión a redefinirla.
Lo que acontece en Bruselas no es otra cosa que la nueva realidad europea, reflejada en el Parlamento y las dudas de la Comisión. Parece que los pactos entre las fuerzas moderadas de centro, izquierda y derecha, de tiempos no muy lejanos, al estilo alemán entre el SPD y la CDU, corren peligro. La lógica colaboración entre socialdemócratas y democratacristianos, que posibilitó el crecimiento de la Europa moderna, se resiente por culpa de la situación política estatal de los miembros de la Unión, plasmada en el arco parlamentario de Bruselas y Estrasburgo.
España es fiel reflejo de esa tendencia, ya que el centro derecha solo encuentra en la derecha radical un socio estable y los socialistas gobiernan con el apoyo de un abanico de partidos de amplio espectro ideológico. Las comunidades autónomas repiten este esquema y a escala local ocurre lo mismo: a día de hoy los pactos entre socialistas y populares resultan imposibles.
Estamos viendo en estos últimos días interesantes debates y cruces de acusaciones a costa de la primera propuesta que se hizo de la PAC para el nuevo periodo de programación. Teóricamente este primer borrador emana de un gobierno de centro derecha, afín a los populares españoles, pero cuenta con el rechazo unánime de todos los partidos políticos españoles. Esta situación se vuelve más compleja aún cuando los propios populares españoles rompieron la disciplina de voto de su grupo en el Parlamento Europeo recientemente, tras el debate sobre la reducción de emisiones del 90% para 2040. Probablemente la política nacional haya dado, en este caso, el salto a Bruselas y marca una interesante excepción que puede no serlo a medio plazo a escala continental.
Este hecho refuerza la tendencia citada con anterioridad a escala estatal, con un escoramiento del centro derecha hacia postulados más extremos, y puede extrapolarse a escala europea, manifestándose de manera efectiva en la primera propuesta de presupuestos para el siguiente periodo de programación. Los guiños de la derecha más moderada a ideologías más extremas no son una buena noticia para Europa, ya que los nacionalismos extremos chocan radicalmente con lo que debería ser, y hasta la fecha ha sido, la UE. Negociar con fuerzas nacionalistas, por ende euroescépticas, sirve para darle poder a quién realmente no cree en Europa.
Y todo esto lo vemos claramente reflejado en ese primer borrador que la Comisión ha presentado con el presupuesto para el periodo 2028-34. Frente al modelo más tradicional que homogeneizaba y, en cierto modo, centralizaba reglamentos y normas para luego descentralizar la gestión a escala estatal y regional/autonómico, para este periodo se propone una opción diferente. Bajo el paraguas de una mejor, más ágil y descentralizada gestión, se cambia la orientación global y el futuro de la UE hacia la priorización de la defensa y la seguridad, interna y externa, perdiendo peso objetivos prioritarios fundamentales hasta la fecha, como la cohesión, el estado del bienestar o el medio ambiente, según sus detractores.
Los defensores de la nueva propuesta hablan de la soberanía estratégica, la competitividad, la resiliencia económica, la digitalización, la transición ecológica, y la capacidad de la UE para responder a crisis externas, como principales objetivos, dentro de una visión más ambiciosa e integral.
Antes de enero de 2028 deben estar lo presupuestos aprobados del Marco Financiero Plurianual (MFP) por el Consejo (por unanimidad) y por el Parlamento (por mayoría absoluta pero con derecho a veto), junto con todos los reglamentos específicos que marcan su uso y gestión. Si las negociaciones se complicasen se iría a una ampliación del MFP de gran complejidad, ya que teóricamente supondría combinar nuevos reglamentos en su gestión, previa derogación de los anteriores.
No hay que olvidar otros aspectos importantes, como descenso notable de algunos fondos, un 22% para la PAC y un 65% para la PPC, o la desaparición de la obligatoriedad de ayudas rentables y consolidadas, como el Leader para el medio rural, determinantes a la hora de cuestionar la nueva propuesta de fondos para el siguiente periodo.
El juego ha comenzado. Así se vio en un reciente seminario en Bruselas del Pacto Rural Europeo. En el mismo participaron representantes de la Comisión y del Parlamento. Tras la exposición exhaustiva y detallada de la propuesta por parte de un representante de la Comisión, intervino un parlamentario europeo mostrando su rechazo a la propuesta y anunciando acciones por parte del Parlamento frente a la misma.
Los líderes de los cuatro principales grupos políticos del Parlamento Europeo enviaron, tres días después del seminario, una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, rechazando de forma tajante las propuestas presentadas el 16 de julio sobre los Planes Nacionales y Regionales de Asociación (NRPP) y la revisión del MFP. No firmaron la propuesta los parlamentarios de la derecha radical, dato interesante por algunas cosas dichas anteriormente.
La lectura de todo lo dicho hasta el momento debe permitir evaluar que la trascendencia de lo que se está debatiendo en Bruselas, y por extensión en toda Europa, va más allá de cifras, reglamentos y presupuestos. Se está definiendo un modelo de futuro, en un contexto en el que la Unión Europea debe cobrar el sentido más literal que implica su nombre: + Unión + Europa. Los movimientos internos de la Comisión, las orientaciones políticas en los debates del Parlamento y la pluralidad del Consejo no deben servir para desgastar Europa y reforzar nacionalismos euroescépticos.
Europa fue, es y deberá seguir siendo, punto de consenso y encuentro, referencia de derechos sociales, cohesión y estabilidad. Cualquier otra cosa será volver a un pasado oscuro e innecesario. Hay que confiar y desear que el eterno Jorge Ilegal se equivocara con su "Europa ha muerto".
La reflexión deberá servir para ubicar a cada uno en el marco preciso de su responsabilidad, entender lo que está en juego y comprender que la supuesta idea de dar más autonomía a los Estados, con los Planes Nacionales y Regionales de Asociación, con una propuesta descentralizada y perniciosamente más abierta del nuevo MFP, lleva riesgos implícitos que afectan a los principios básicos de la Unión Europea.
Suscríbete para seguir leyendo
- Multado con 200 euros por llevar la baliza v-16 pero no tener el otro elemento obligatorio en la guantera en caso de avería: la Guardia Civil vigila los coches asturianos
- Las razones de Nacho Manzano para cerrar su restaurante de Oviedo con estrella Michelin: “Era imposible mantener el nivel por falta de tiempo”
- Muere el pasajero de un avión en el Aeropuerto de Asturias: una viajera y sanitarios de una UVI móvil desplazada (el aeródromo ya no tiene ambulancia) intentaron reanimarle
- Multado con 800 euros por no llevar el papel actualizado en el coche: la Guardia Civil vigila las clásicas carpetillas de la guanteras de los asturianos
- Fallece Graciano Torre, exconsejero de Industria de Asturias y exalcalde de San Martín del Rey Aurelio: 'Era un político ejemplar
- Nacho Manzano sopesa el cierre de su restaurante con estrella Michelin NM
- Lo que han conseguido los médicos con la huelga en Asturias: guardias de 12 horas, más sueldo para los MIR, menos penalización si trabajan en la privada...
- El increíble 'boom' en Asturias por el ansiado eclipse solar: alojamientos casi llenos (incluso barcos) y 950 euros por noche
