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Asturias confía en un incremento de las frecuencias del AVE a lo largo de 2026

Los nuevos trenes de cercanías que circularán por la región entrarán en fase de pruebas durante este año, según las promesas del Ministerio de Transportes

Asturias confía en un incremento de las frecuencias del AVE a lo largo de 2026

Asturias confía en un incremento de las frecuencias del AVE a lo largo de 2026 / LNE

Xuan Fernández

Xuan Fernández

Oviedo

Asturias afronta un año 2026 que se prevé de máxima importancia en el tráfico ferroviario y que afectará tanto a los servicios que pasen por la Variante de Pajares, ya asentada como infraestructura clave de la región, como a los servicios internos. El Principado espera noticias desde Madrid desde ambos flancos para poder dar un paso más en una conectividad que, respecto a su conexión con la Meseta, vive su mejor momento en décadas, con el AVE con los trenes de pasajeros llenos y una treintena de destinos directos en el aeropuerto.

Si 2024 fue el año del estreno de los trenes de última generación, que completaron la irrupción en Asturias de la alta velocidad, inaugurada en noviembre de 2023 con la apertura de la Variante de Pajares, 2025 fue la etapa de la consolidación de una nueva realidad ferroviaria. Los primeros doce meses con toda la oferta disponible: seis frecuencias diarias con Madrid, operadas por tres Alvia —los trenes que ya estaban en la parrilla antes de la Variante—, dos AVE y un Avlo (el AVE de bajo coste), que son los convoyes más modernos, más rápidos y de mayor capacidad.

Los porcentajes de ocupación de los trenes superan en muchas frecuencias el 90%, incluso en épocas de baja demanda turística. El nivel de demanda de la alta velocidad es un asunto clave para Asturias debido al compromiso del Gobierno central. No existe un papel firmado ni un pacto político cerrado, pero la hoja de ruta del Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente, pasa por incrementar los servicios en aquellos territorios en los que la ocupación destaque. Asturias cumple esa condición.

El principal problema es la falta de trenes, debido a que los pedidos avanzan con lentitud. Por eso 2026 es una fecha clave. Los trenes de la serie 107 que tiene encargados Renfe están actualmente en pruebas y con la expectativa de empezar a operar próximamente. Los sectores ferroviarios consultados no contemplan que estén listos el año que viene y sitúan su puesta en marcha en 2027, aunque el Ministerio presiona para que 2026 sea el año elegido. En cualquier caso, será en 2026 cuando se clarifique su futuro a corto plazo y en qué zonas de España acabarán operando.

La confección de los trenes 107, máquinas capaces de circular en ancho variable –característica indispensable en el corredor asturiano–, ha sido distinta a la de otros modelos, al proceder de la reforma de coches de la serie 7 de Talgo, que operaban bajo la marca comercial Trenhotel y que fueron diseñados en su día para servicios nocturnos. Hoy se encuentran en desuso. Renfe encargó en 2018 la fabricación de 13 trenes completos, ampliables hasta 19, y su llegada acumula ya un notable retraso.

Estos trenes permitirían renovar servicios en numerosos corredores que necesitan material y son especialmente útiles para la Variante por su ancho variable. Su puesta en marcha permitiría, paralelamente, sustituir otros convoyes, que podrían destinarse a otras líneas del país. El Principado ya ha mantenido interlocución con Madrid a la espera de más frecuencias. Todo debería quedar claro a lo largo de 2026.

Si el AVE está de dulce, las cercanías de Asturias piden mejoras a gritos. El Principado despidió el año con una severa crisis en estos servicios, con oleadas de cancelaciones, retrasos e incidencias, en muchos casos provocadas por las heladas. Más allá de las inclemencias climáticas, existe unanimidad en la región en que los trenes de cercanías están en mal estado y que el servicio atraviesa una crisis estructural.

Este año 2026 será un termómetro esencial en este ámbito y servirá para comprobar si Madrid cumple sus promesas con Asturias. Ese año se esperaba la llegada de los nuevos trenes de cercanías que se fabrican en Beasain (País Vasco) por la compañía CAF, anunciados tras el escándalo del Fevemocho –los trenes que no cabían por los túneles–. Sin embargo, sobre este paquete encargado solo hay interrogantes. Renfe ha señalado recientemente que las unidades estarán en servicio, "en principio", en 2027, aunque a lo largo de 2026 deberían iniciarse las pruebas pertinentes. En su momento, el Gobierno central situó 2026 como el año del estreno, aunque ahora se refiera únicamente al inicio de las pruebas.

El encargo de los trenes se realizó en 2021 e incluía diez unidades para Asturias, que posteriormente se amplió en otros siete convoyes, hasta alcanzar un total de 17. Además, existe la posibilidad de una nueva ampliación de otros 18 trenes, que dependerá de la evolución de la demanda.

Los asuntos ferroviarios para 2026

  • Alta velocidad. En sectores políticos y empresariales se confía para este año 2026 en un importante aumento de las frecuencias de la Alta Velocidad entre Asturias y Madrid para atender la creciente demanda de esta línea desde la apertura de la Variante de Pajares, hace ya más de dos años. Este auge ha provocado un fuerte descenso en los viajeros que usan el avión para viajar hasta la capital, en favor del ferrocarril.
  • Cercanías. Asturias espera además que los nuevos trenes de cercanías entren en pruebas a lo largo de 2026, tal y como se comprometió hace tiempo el Ministerio de Transportes. No obstante, su puesta en funcionamiento no está prevista hasta el próximo año, de acuerdo a los cálculos del departamento que dirige Óscar Puente. El encargo de los convoyes se realizó en 2021. En principio, está previsto que llegen 17 unidades.

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