Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Santiago Jiménez, pediatra asturiano en el HUCA: "He llegado a trabajar hasta treinta horas sin dormir; no es razonable"

Santiago Jiménez Treviño trabaja en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) y desde hace años se convierte en un superhéroe para aliviar el sufrimiento a niños que están ingresados

El doctor Santiago Jiménez (Spiderman)

El doctor Santiago Jiménez (Spiderman)

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

"Mis motivos para ir a la huelga son los mismos que los de la mayoría de los médicos. Esta movilización se hecho realidad por el despertar de la profesión médica a las condiciones de trabajo que hemos aceptado durante años como normales y que no lo son. Fundamentalmente, las guardias de 24 horas". Son las palabras de Santiago Jiménez Treviño, pedriatra en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) y conocido como doctor Spiderman, su alterego para aliviar el sufrimiento a los niños que están ingresados.

Los facultativos reclaman al Ministerio un estatuto marco propio, y en el caso de Asturias, negocian con el Principado más flexibilidad horaria para facilitar la conciliación. "Los jóvenes nos han despertado a los más mayores. A mí me quedan cinco años para dejar de hacer guardias, a los 55. A medio y largo plazo, esta no sería mi lucha. Pero la hago mía porque no es razonable continuar con esos maratones de guardias", sostiene.

El doctor Spiderman con sus pacientes

El doctor Spiderman con sus pacientes / MARIO C B

"No es razonable que un médico te atienda a las cuatro de la mañana cuando lleva veinte horas sin dormir. O, pero aún, que opere… He llegado a trabajar hasta treinta horas sin dormir. Durmiéndote realizando informes, durmiéndote auscultando al paciente… Eso no es razonable, pero es algo que lleva toda la vida ahí y que hemos aceptado todos como algo normal", defiende el doctor Spiderman.

Nuevas generaciones de médicos

"Las nuevas generaciones nos han hecho despertar a los mayores de que esto no son condiciones, de que la conciliación familiar y laboral es difícil en estas condiciones…", lamenta. Una forma de compensar esto, sugiere, podría ser aumentar los descansos.

"Y luego está el tema de que excesos de jornada no cotizan para la jubilación… Estás viendo que policías, bomberos o profesores se jubilan con 60 años y nosotros no podemos porque todas esas horas de más que haces no cuentan en ningún lado. Se pagan poco y no cuentan", explica.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents